El verano es sinónimo de altas temperaturas, muchas horas de luz y unos ritmos vitales más relajados que, por lo general, invitan a vestir de manera más informal. Las características de la estación son, obviamente, las que determinan las tendencias de moda, pero no por ello hay que aparcar el buen gusto ni el estilo. Todo lo contrario.

Para empezar, que los días sean mucho más largos debería hacer que nos planteásemos lo poco conveniente que es llevar puesta hasta que nos acostamos la misma ropa que hemos elegido al levantarnos. Es todo un reto de estilo vestir de manera adecuada de las 7 de la mañana hasta las 11 de noche. Exige mucho sentido del decoro y de la etiqueta.

Estos días en el que las horas se multiplican piden a gritos que recurramos a un “cambio fluido” de vestuario. Look ligero pero con un toque elegante para el trabajo, comodidad extrema para las horas después de comer (para aquellos que tengan jornada de verano) y después, por la noche, creatividad en colores, estampados o las longitudes para poder disfrutar de la leve caída de las temperaturas (es decir, la preceptiva visita a las terrazas estivales, uno de los grandes placeres que nos reserva esta estación).

 

A más temperatura ¿menos ropa?

En cuanto al calor, condiciona incluso más que la larga duración de las jornadas. Aunque no resulte del todo intuitivo, hay que tener en cuenta que menos ropa no siempre es la respuesta idónea a más temperatura, sobre todo en contextos profesionales en los que el calor no es excusa para dejar de vestir con corrección. Tal vez deberíamos aprender de lo que es habitual en ciudades tan cálidas pero con tanto sentido de la etiqueta como Nueva York, Hong Kong o Sídney. Allí, es habitual que los hombres lleven una camiseta fina por debajo de la camisa y la chaqueta de traje. Por estos lares, en cambio, esto es considerado poco menos que una ordinariez intolerable, pero no tiene por qué ser así. La camiseta de tirantes sirve para aislar la piel de la temperatura que transmiten la americana y la camisa, un truco sencillo e intuitivo que (podemos certificarlo) ¡funciona!

Conectado con la anterior está también un principio práctico que podemos resumir con la máxima  “parte cubierta, parte fresca”. Aunque a algunos les suene extraño, da menos calor llevar un pantalón largo de un tejido veraniego (tipo lino o algodón natural ligero) que un mini-short. ¿La razón? Muy sencillo, si la piel está expuesta directamente a los rayos solares el calor sube. Y mucho. Si se cubre, la temperatura se mantiene en unos niveles aceptables. Con las “canillas” al aire o enseñando antebrazo, las cosas cambian salvo que sea de noche y ese calor directo provocado por la luz solar sea más leve.

 

El relax no excluye el buen gusto

Como tercer pilar de esta breve guía sobre cómo conviene vestirse en verano, en PORT hemos querido desmontar un tópico: no tiene nada que ver una forma relajada de vestir con la manera en que uno debe vestirse cuando está relajado. El principal error que se comete estos días es caer en esa indulgencia extrema del "como estos días voy a mi aire, vestiré como me dé la gana". Para muchos, ese "como me déa la gana" consiste en confundir comodidad indumentaria con ir por la calle medio desnudo. Para otros, con elegir prendas al azar y aparcar cualquier consideración de estilo hasta que vuelva el otoño.

Los equívocos más frecuentes tienen que ver con las longitudes de las prendas que decidimos usar. ¿Hasta qué punto es correcto reducir los centímetros de ropa con que nos cubrimos la piel? Para arrojar un poco de luz sobre este espinoso tema, hemos recurrido a Miguel Ángel Milán, un destacado profesional de moda de este país que lleva muchos años vinculado al mundo de la televisión, tanto en series como en programas, además de un enamorado de todo lo vintage. “Mi prenda favorita de cara a la época estival es el pantalón corto y mi prenda fetiche para este verano es la camisa de manga corta” nos cuenta Milán al ser preguntado sobre lo que define “la longitud” en su armario para los meses más cálidos.

“Este verano recomiendo las camisetas de color sin serigrafías y metidas por dentro del pantalón. Son la mejor opción para quien tenga una buena figura y pueda permitírselas. Sin duda, la camiseta clásica de manga corta es lo que mejor funciona, cualquier otra cosa es un riesgo innecesario. Y sobre “la parte de abajo” para mí las longitudes perfectas del pantalón corto son dos centímetros justo por encima de la rodilla o muy cortos como a principio de los años 60”.

Una vez planteado el problema, hay que hablar sin tapujos. El verano es el momento que el hombre aprovecha para saltarse ciertas reglas, y la principal de todas ellas tiene que ver con hasta qué punto es elegante mostrar algo más de carne. La regla general es que una reducción drástica de la cantidad de ropa no te hará pasar menos calor y, además, bo resultará estética.

 

Decisiones de estilo: las cosas que debes y no debes hacer este verano

 

1 La parte de arriba

Recomendable

Camisa de manga larga remangada

Camisa de manga corta

Polo de piqué

Camiseta de algodón

Camiseta de tirantes (playa, piscina o excursión campestre)

 

Ni se te ocurra

Camisa sin mangas.

Camiseta sin mangas.

Camiseta de manga cortan de lycra o con exceso de elastán.

 

La parte de abajo

Recomendable

Pantalones ligeros de corte estrecho.

Pantalones de talle alto y pata recta.

Colores pastel.

Pantalones cortos justo por encima de la rodilla.

Mini shorts estilo años 60 y 70 (adecuados sobre todo si lo que buscas es un look más o menos vintage).

 

Ni se te ocurra

Pantalones largos de corte ancho (que dificulten el caminar).

Colores muy oscuros.

Jeans con rotos.

Pantalones por debajo de la rodilla.

Pantalones tipo pirata.

Hammer pants o pantalones estilo moruno.

 

En los pies

El calzado es otro asunto delicado que hay que abordar con prudencia y criterio. Para este tema, nuestro experto, Miguel Ángel Milán, tiene un par  de recomendaciones: “Mi calzado favorito son las deportivas, pero creo que actualmente vale todo mientras tenga estilo, sepas combinarlo y te aporte personalidad. Por ejemplo, este verano pretendo utilizar un look de día con pantalón corto, polo y sandalias y por la noche mocasines de tela o rafia”.

Además de recabar la visión de nuestro experto de cabecera, en PORT hemos optado por ponernos en contacto con una persona cuyo estilo es tan especial como su arte. Se trata del cantante Lin Cortés, un rey de la mezcla de estilos que acaba de sacar del mercado su tercer álbum, titulado Indomable. Sobre el tema del calzado el artista declara “Me encantan las zapatillas con rollo. Ahora uso unas Múnich: son cómodas, coloridas, y guapas. Y sin duda lo de las sandalias en el escenario no es una buena idea, corre uno riesgo de hacerse daño. El pie debe ir bien cubierto siempre”.

¿Cuáles son los consejos de estilo para el verano de un tipo con tanta personalidad como Lin? “Vivo entre la comodidad y la creatividad, me gusta reunir una montaña de ropa de todo tipo e improvisar vistiéndome como de la gana. Igual me ocurre con la música. Y  ahora en plena gira, busco prendas con mi estilo, combinar piezas buenas con ropa que encuentro en tiendas perdidas”. Cortés es también proclive a elecciones de estilo de tan alto riesgo como las camisas de estampados tropicales, una prenda que los más ortodoxos consideran pasada de moda o incluso de muy dudoso gusto. "A mí me gustan", reconoce el cantante, "pero creo que con ellas ocurre como con casi todo lo demás, que hay temporadas en que se ponen de moda y se abusa de ellas, las lleva todo el mundo y pierden toda la originalidad. De todos modos el tropical y el estampado es mi estilo. O sea, que yo al menos las seguiré llevando, digan lo que digan".