En Estocolmo tiene su sede uno de los estudios de diseño más influyentes del último siglo, Svenstk Tenn, fundado en 1924 por Josef Frank y Estrid Ericson. No se trata de ninguna exageración. Estamos hablando de los pioneros del diseño modernista escandinavo, una escuela de extraordinario impacto a nivel mundial tanto en el diseño como en las artes plásticas y el estilo de vida, por no hablar de su importancia en la cultura sueca contemporánea.

La cooperación creativa entre Frank y Ericson sirvió para desarrollar una línea de diseño vanguardista sin estridencias, centrado en el confort, la calidez y una elegancia contenida que contribuía a hacer más agradable la vida cotidiana. Frank, un arquitecto nacido en Austria que no obtuvo la nacionalidad sueca hasta 1939, estaba muy conectado con el movimiento Arts & Crafts y los ideales de William Morris, pero en su trabajo con Svenskt Tenn se acercó a una estética mucho más relajada y alegre, adoptando una paleta de colores muy viva y motivos muy audaces.

 

Nada de ascetismo puritano

Su filosofía puede resumirse en un par de frases escritas por él en 1934: “El hogar es mucho más que una máqina eficiente. También debe ofrecer descanso, confort, armonía doméstica y un cierto placer visual y recreo para los sentidos. El ascetismo puritano no es competible con un buen diseño de interiores”. Frank rechazaba así gran parte del interiorismo de la época, que resultaba de un pragmatismo casi espartano y daba a espalda a la elegancia y la belleza tal y como él las entendía.

Podría trazase un paralelismo entre su trabajo y el del diseñador escocés Cristopher Dresser, un modernista de inspiración neoclásica, como Frank y Ericson, que se basó en gran medida en el arte de la Antigua Roma, Grecia y Egipto y la artesanía tradicional japonesa. Muchos de los patrones geométricos y botánicos que Frank produjo para Svenskt Tenn se inspiran en precedentes históricos como los frescos de la Creta de la Edad de Hierro o los brocados chinos del siglo XVIII.

Esta aproximación erudita al pasado forma parte de la identidad estética de la marca y le da a sus creaciones un especial encanto. Casi un siglo después, es difícil encontrar un hogar sueco en el que no haya al menos un objeto diseñado por Svenskt Tenn, aunque sea tan modesto como la bandeja que os mostramos.