Un apuesto caballero de mediana edad cruza a toda prisa un atiborrado vagón de tren mientras se ajusta sus gafas de sol en un gesto de una elegancia tan natural que se diría dictada por el instinto. Es Cary Grant en Con la muerte en los talones, la obra maestra de Alfred Hitchcock estrenada en 1959. En ella, el actor de Bristol hizo el papel del ejecutivo publicitario neoyorquino Roger Thornhill, un hombre corriente (pero con cualidades tan excepcionales como una elegancia que parece muy de otro mundo) enfrascado a su pesar en una intriga criminal de altos vuelos.

La película ha pasado a la historia del cine por, entre otras muchas cosas, su depurada estética, todo un icono del clasicismo tardío de finales de los 50. Ahora, la marca estadounidense de gafas de lujo Oliver Peoples acaba de lanzar, en colaboración con los herederos del autor, una nueva línea de lentes tanto ópticas como de protección solar que Cary Grant hubiese lucido con el carisma y el relajado atracivo que le caracterizaban.

 

Carisma retro

Fundada en 1987 con la apertura de una boutique en West Hollywood, Oliver Peoples se ha caracterizado siempre por diseños de un cierto aire retro inspirados en la historia de la moda, el cine, el arte o la música. Esta colaboración, en cualquier caso, supone un antes y un después, porque se trata de la primera ocasión en que los herederos de Grant llegan a un acuerdo con una marca comercial para trabajar en un diseño conjunto.

Giampiero Tagliaferri, director creativo de la firma, considera que las nuevas gafas se pueden definir en tres palabras: “Clasicas, refinadas y atemporales”. Para él, trabajar con Barbara y Jennifer Grant [viuda e hija del actor] ha supuesto "el privilegio de compartir ideas con ellas y escuchar una impagable serie de historias familiares y anécdotas sobre Cary que han supuesto una inspiración continua para el equipo de diseño. De alguna manera, siento que ahora Oliver Peoples forma parte también del legado de una de las actores más grandes de la historia del cine”.

Los modelos están disponibles en seis colores distintos y se han diseñado versiones exclusivas con acabados de oro de 18 quilates. Las monturas incluyen un discreto monograma con las iniciales del actor (CG) idéntico al que él mismo usaba para sellar su correspondencia personal. Las gafas vienen en una funda inspirada en los colores del traje que Grant lucía en la película. Tagliaferri añade que el actor era “un hombre de una elegancia natural, con muchísimo estilo”. Grant valoraba especialmente “los productos artesanales con personalidad y calidad en los acabados”. Consideraba que invertir en buenos productos “era invertir en la propia imagen y en calidad de vida, y de esa actitud emanaba en parte la clase, el orgullo afable, la distinción y la sofisticación que le hacían tan especial”.

Preguntada por qué Cary Grant fue un icono de estilo, su hija Jennifer ofrece una respuesta clara y concisa: “Papá tenía muy buen gusto y, sobre todo, una elegancia innata. Era elegante en su manera de moverse, de pensar y de expresarse”.

La colección Cary Grant de Oliver Peoples está disponible desde la primera semana de abril.