En asuntos de moda, (casi) todo tiene solución. Es cuestión de la más elemental cordura seguir el instinto de cada uno, y si a eso se le suman un par de doctrinas contrastadas y encauzadas por expertos, ¡mejor que mejor!

Pero, ¿qué es el entretiempo? Desde el punto de vista de la moda, se trata de ese periodo de transición entre lo que el cuerpo te pide y lo que se oferta en las tiendas. Aclaremos esto. De toda la vida las marcas de moda y los comercios del ramo se adelantan a las estaciones creando la ilusión de que compramos para almacenar y después consumir y no que adquirimos cuando lo necesitamos.

Como cuenta el estilista José Lupa, “una mujer compra aquellas prendas temporada de manera que va construyendo sus looks futuros pensando en la exclusividad o la tendencia. Es decir, compro aquello que me gusta cuando sale pensando que cuando me lo vaya a poner me ayude a componer la imagen que elijo de las tendencias de la temporada o que mi entorno ya no lo pueda adquirir”. En el caso de los hombres, esto no ocurre, o al menos no ocurre con tanta frecuencia. Lo habitual es que el momento “me voy de compras” no se produzca hasta que el cambio estacional está más que avanzado.

Adrián Lastra optó por un conjunto clásico en el Festival de Málaga, donde apretó el calor. | Jesus Briones

Y como hemos podido vivir en las últimas semanas, esta realidad tan poco analizada, está de pleno entre nosotros. Uno no sabe si vaciar el armario de todo lo que destile invierno para dejar espacio a la ropa de primavera o a aquello nuevo que se adquiera. O uno no sabe si olvidarse de plumas, anoraks y abrigos… pero después ya se sabe, caiga cuando caiga la Semana Santa, ¡siempre hace un frío que pela!.

 

En buenas manos

Menos mal que gente como Roberto Sánchez, asesor de imagen,  lo tiene bastante claro: “El entretiempo es esa época del año durante la cual por las calles nos cruzamos los que todavía nos resistimos a guardar nuestros abrigos con aquellos que deseosos de lucir bronceado y que ya se atreven con la manga corta. También son esas semanas en las cuales el no sé qué ponerme es el rey de nuestras mañanas porque "aunque ahora hace frío, dentro de un rato hará calor". 

Esta parte es la clave para entender el entretiempo: aunque las máximas suben, las mínimas o se quedan igual, o a veces, bajan a niveles incluso invernales. ¿Y la clave para solucionarlo según Roberto? Un buen armario de transición.

- Tienen que ser prendas fáciles de combinar con la ropa que tenemos tanto de verano como de invierno

- Son aptas cuando llega el calor pero también cuando llega el frío, por tanto tienen un grosor medio /fino

- Pertenecen a la sección de nuestros básicos o al menos deberíamos evitar prendas muy en tendencia para poder utilizarlas en las siguientes temporadas.

Javier Rey, protagonista de Fariña, combate al termómetro imprevisible con jerseis finos de lana. | GJB

Así expuesto parece bastante fácil. Fuera todo lo que se acerque al bajo cero y no abrazar desesperadamente aquello que grite ¡estival! Roberto insiste: “Las prendas que nunca recomendaría utilizar durante el periodo de entretiempo son aquellas que solo nos sirvan para un breve espacio durante el día (primera hora de la mañana o tarde) y que tengamos que llevar a cuestas el resto del día sin darle uso, lo cual se acaba convirtiendo en una molestia. Por ejemplo, chaquetas con tejidos demasiado gruesos que al principio del día, cuando salimos de casa, nos agradan pero a media mañana ya nos molestan y terminamos llevándolas colgadas del brazo por abrigar demasiado. También es importante prestar atención al calzado que utilicemos, evitando en la medida de lo posible los zapatos demasiado cerrados puesto o con materiales muy gruesos.  Para entretiempo lo ideal son por ejemplo un par de zapatos de ante, material muy flexible y cómodo, o cualquier modelo con el empeine más abierto que los zapatos de invierno.”

 

Segundas opiniones

Por si no fuese suficiente con la expuesto por el señor Sánchez, PORT se ha puesto al habla con uno de nuestros mejores diseñadores de moda para hombre: García Madrid. Este jienense viste a los hombres más elegantes de España gracias a una moda que no elude la idea de sastrería a la hora de plantear nuevos cánones en las tendencias masculinas. Lo suyo son los clásicos renovados, es decir los trajes que se pueden utilizar en distintas ocasiones pero con ideas brillantes de cortes y colores que llaman la atención por su calidad e innovación pero no por ser divergentes. A la hora de plantearse sus favoritos, Manuel (el nombre tras su marca apellido) comenta: “Para el entretiempo siempre una sahariana o chaqueta casual de lana rústica. Huir del azul marino y usar colores de temporada como el verde botella o tonos que nos recuerden a las olas del mar, es decir la fuerza del blanco del oleaje frente al azul de ciudad”. Eso sí, el creador tiene muy claro qué es lo que no quiere ver en un armario de entretiempo: “Nunca usaría franelas o tejidos que evocaran al invierno”.

¿Y a la hora de ir a trabajar? “Una chaqueta sport combinada con los pantalones de los trajes más serios. Reciclar el armario y amortizarlo. Una prenda buena siempre evocará calidad un buen diseño es siempre una buena inversión”.

Eddie Redamayne lleva una chaqueta de entretiempo en sentido clásico. Aunque sus estampados sean todo lo contrario. | Rebecca Cabage

 

Cuatro básicos de temporada

El asesor de imagen Roberto Sánchez selecciona cuatro prendas básicas de entretiempo que marcan la diferencia para cualquier tipo de look desde el smart de trabajo, al casual nocturno, pasando por lo más deportivo en momentos de ocio.

 

  • Americana: Este tipo de chaqueta es perfecta cuando empieza a llegar el calor o el frío. Lo ideal es disponer de una americana en un color básico ( azul, gris, etc...) para que sea fácil de combinar con nuestra ropa de verano ( camisetas o camisas) y con la de invierno ( por ejemplo un jersey fino de punto de cuello alto). 
  • Fular: Este complemento es perfecto para primera hora de la mañana o bien para la última de la tarde cuando empieza a refrescar. Si seleccionamos un fular con un tejido ligero, en el momento que no lo necesitemos será muy fácil doblarlo y llevarlo en un bolso o bolsillo.
  • Chaleco acolchado: Sin duda esta prenda es el must have durante la época de entretiempo. Es la prenda que más vas a utilizar tanto en primavera como en otoño cuando llegue el cambio de estación o entretiempo. Recomiendo comprar un chaleco acolchado sin gorro y de un grosor medio para incluso poder utilizarlo en invierno debajo de una prenda de abrigo.
  • Cazadora: Su utilidad durante la temporada de entretiempo es máxima y es una de las prendas que no debe faltar en nuestro armario cuando llega el cambio de estación. Incluso en su versión vaquera será una prenda que nos va a salvar muchos looks y situaciones durante la primavera y el otoño. Fácil de combinar, perfecta para llevar durante todo el día y disponible en todo tipo de tejidos, formas y colores. Es una de las imprescindibles para el entretiempo sin duda alguna.
Camisa de manga larga, y una cazadora para salir al exterior. El 'look' habitual de Kevin Bacon en este clima incierto. | Alexander Heinl