1 Don Draper

DR

¿Quién es? El protagonista de Mad Men, probablemente una de las series más importantes de este tiempo en torno a esos genios de la publicidad de Madison Avenue (Nueva York) y su afición por el whisky bueno, los cigarros y las mujeres.

¿Por qué queremos ser como él? Mad Men debe mucho a Jon Hamm porque un plano no se llena solo con sillas Eames. El actor regaló una interpretación para la historia poniéndose en la piel de este publicitario mujeriego, con oscuro pasado y esclavo de sus mentiras. A todos nos gustaría que un traje nos quedase tan bien como a él. 

 

2 Christian Troy

DR

¿Quién es? Uno de los dos protagonistas de Nip/Tuck, la serie sobre dos cirujanos plásticos viviendo el vicio en Miami que poco a poco fue derivando en thriller criminal con toques de comedia negra. Ryan Murphy se pasó de la raya, y eso no lo decimos con segundas, y la serie pecó de excesiva y ridícula, pero a placeres culpables pocos le ganan. 

 

¿Por qué queremos ser como él? Hablando de hombres a los que le sienta bien un buen traje (y una copa de whisky en la mano), Christian Troy es un ejemplo paradigmático de la sofisticación y la elegancia masculina en la ficción televisiva. Otro donjuán atormentado, multidimensional y con esa personalidad polémica y tóxica que no abunda hoy en día en la parrilla. 

 

3 Sherlock Holmes

DR

¿Quién es? Aquí somos muy fans de Robert Downey Jr, pero el mejor Sherlock Holmes es y siempre será el que encarna Benedict Cumberbatch en la serie de la BBC. El gran acierto de Mark Gattis y Stephen Moffat fue trasladar su universo a la actualidad, y para el recuerdo quedan capítulos como sus míticos enfrentamientos con Moriarty. Algún día, seguro, habrá quinta temporada.

¿Por qué queremos ser como él? Por dónde (y cómo vive) no creemos que la cuenta bancaria de Sherlock cuente con millones de libras, pero lo que no le falta es elegancia British. Tampoco un cerebro privilegiado que le ayuda a resolver los crímenes más enrevesados. Y, oye, a todos nos iría bien la mente más lúcida de la historia de la ficción.

 

4 Frank Underwood

DR

¿Quién es? El protagonista de House of Cards, en su versión americana. Empieza como coordinador de la mayoría de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos y, acaba, ojo spoilers, como presidente. 

¿Por qué queremos ser como él? La pregunta sería más bien por qué no querríamos ser el hombre más poderoso del planeta. Evidentemente, los métodos maquiavélicos de este sureño de lengua afilada no son los más éticos, pero seguro que algún día habrás querido tomar prestado un poco de la mala leche y la determinación de un tipo para el que solo el cielo es el límite. 

 

5 Lenny Belardo/ Papa Pío XIII

DR

¿Quién es? Paolo Sorrentino en televisión es un sueño húmedo para los más cinéfilos protagonizado, además, por un Jude Law que se pone en la piel del papa más joven de la historia. En enero vuelve para una continuación en la que, sin ánimo de spoilear demasiado, ve como le aparece un inesperado rival en la forma de John Malkovich.

¿Por qué queremos ser como él? Salvo por el peliagudo asunto del celibato, la vida papal es envidiable a todos los niveles, sobre todo, si no te tomas el voto de pobreza muy en serio. Pero es que, además, el Papa Pío XIII es joven, guapo, sofisticado y con tan buen gusto para citar a Daft Punk, Bansky y Stanley Kubrick en una misma frase a ritmo de Recondite. 

 

6 Ari Gold

DR

¿Quién es? El agente de Vincent Chase, la estrella de Hollywood que protagoniza junto a su hermano y colegas de toda la vida Entourage, la serie con los mejores cameos televisivos de la historia. 

¿Por qué queremos ser como él? Porque a tiburones no le gana nadie. Un hombre exitoso hecho a sí mismo que, eso sí, tiene tendencia por la exageración y el comportamiento agresivo (bordeando la mala educación). Sin embargo, a diferencia de otros varones de tendencias tóxicas como Christian Troy y Don Draper, se mantiene fiel a su mujer, la única persona capaz de ponerle firme. 

 

7 Jaime Lannister

DR

¿Quién es? El hermano alto, guapo y rubio de la reina de Juego de Tronos, Cersei Lannister, que da la casualidad que es también su amante. El arco que traza Jaime es quizá de los más interesantes que se han visto en series de televisión, consiguiendo redimir al auténtico capullo que es en las primeras temporadas.

¿Por qué querríamos ser como él? Aunque esto de las relaciones incestuosas no va con nosotros, tampoco podemos culpar al pobre de Jaime, compartir lecho con Lena Headey está al alcande pocos mortales. También se trata de uno de los hombres más ricos de Westeros, caballero de la guardia real y rompecorazones profesional. 

 

8 Thomas Shelby

DR

¿Quién es? El protagonista de una de las series que más consenso genera en la actualidad, Peaky Blinders, que narra las andanzas de una familia criminal en el Birmingham de después de la Primera Guerra Mundial. 

¿Por qué queremos ser como él? Porque su currículum está al alcance de pocos. Además de ser el líder de una banda criminal prominente en la época, es Orden del Imperio Británico, Medalla de Honor por el ejército y miembro del parlamento. Hay pocos hombres a los que la boina les dignifique tanto como a Cillian Murphy. 

 

9 Dexter

DR

¿Quién es? El protagonista que da nombre a una de las series de más éxito en la pasada década y que puso a Showtime en el mapa televisivo. Dexter es un thriller criminal en torno a un hombre que debe canalizar sus pulsiones psicópatas matando a personas que verdaderamente merecen morir.

¿Por qué queremos ser como él? Aparte de que pese a sus tendencias antisociales consigue llevarse al lecho a mujeres de otro mundo, Dexter encarna lo que todos querríamos ser (o hacer) en algún momento. Porque, no mientras, tú también le has deseado la muerte a alguien. Y, oye, hacerlo sin que te pillen tiene su mérito. Hasta aquí la apología del asesinato.

 

10 Rust Cohle

DR

¿Quién es? Uno de los dos protagonistas de la primera temporada de True Detective, antología que devolvió a la actualidad el noir con homicidios escabrosos y de tintes sobrenaturales que se alargaban a lo largo de décadas.

¿Por qué queremos ser como él? Básicamente porque a todos nos gustaría soltar soliloquios sobre la filosofía del pesimismo y la teoría del tiempo como algo un círculo plano mientras hacemos muñecos a partir de latas de cerveza. Y porque todos queremos ser Matthew McConaughey, claro.