Un día como hoy fallecía Alfred Nobel, el inventor de la dinamita y el creador de los Premios Nobel. Esta gran contradicción, dinamita y paz, podría haber sido un aviso bastante claro de los futuros candidatos y ganadores de esta celebración. Aunque también se repartan premios en Medicina, Medio Ambiente o Literatura, las grandes sorpresas se encuentran en los destinados a la paz. 

Algunos candidatos a este premio provocan inevitables caras de circunstancias. No por Greta Thunberg,  uno de los nombres más sonados para recibir el premio este año por su cruzada contra el cambio climático. Finalmente ha ido a parar a Abiy Ahmed, exmilitar y primer ministro de Etiopía. Pero las nominaciones de otros años han levantado unas cuantas ampollas. En algunos casos por lo demencial de las mismas. En otros, porque los o las nominadas guardaban ciertos compartimentos oscuros en sus biografías. 

 

Tres dictadores

Tanto Hitler como Mussolini y Stalin, han sido candidatos al Premio Nobel de la Paz. Es verdad, que el primero de todos fue propuesto en forma irónica, pero llevó a que otros lo apoyaran y que terminara en el registro de candidatos en 1938. En cambio, los otros dos nombres si fueron propuestos con seriedad.

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El propio Alfred Nobel propuso como criterio para ser galardonado a “aquellos que han realizado la mayor o el mejor trabajo por la fraternidad entre naciones, la abolición o reducción de ejércitos permanentes y la celebración y promoción de congresos por la paz”. Parece que los nombres anteriores no encajan con este dictamen.

 

Políticos

Vladimir Putin, sí, el presidente de Rusia, país en el cual la homosexualidad sigue siendo perseguida o un país que se encuentra detrás de muchas guerras, fue nominado al Premio Nobel en 2014, según ellos, por su “papel pacificador en las zonas conflictivas y sus esfuerzos para lograr un acuerdo pacífico en Siria”,  mientras que en ese mismo año se estaba produciendo el conflicto Ucrania Crimea, donde el papel de Putin no fue del todo conciliador, precisamente. 

Otro presidente candidato, pero que este caso sí lo obtuvo fue Barack Obama en 2009, con tan solo un año ejerciendo su cargo. Es uno de lo premios más sonados e inverosímiles otorgados: con una mano lo recibía, y con la otra aumentaba el número de soldados estadounidenses en Afganistán.  En 2011 Estados Unidos y Libia de declararon en guerra. 

Patrick Semansky / GTRES

Donald Trump, ha sido nominado hasta tres veces para recibir el Nobel de la Paz (2016, 2017 y 2018), por sus “avances en diálogo y la desnuclearización de Corea del Norte. Alguien que apoya a los sunitas en la sangrienta guerra de Yemen, que quiere levantar un muro con México, que tiene varias denuncias por abuso sexual y la deshonrosa exclusividad de ser el único presidente que ha sacado a su país del Acuerdo de París contra el calentamiento global. 

Mucho antes, el estadounidense Henry Kissinger había sido premiado en 1973. Se lo dieron por el Acuerdo de Paz de París, con el que se consiguió el cese al fuego en la Guerra de Vietnam y la retirada de las fuerzas estadounidense. Fue el secretario de estado del Richard Nixon y Gerald Fold, y posiblemente la persona más influyente en la política internacional de su país. El mismo año que ganaba el Nobel de la Paz,se producía el golpe de estado de Pinochet contra Salvador Allende, orquestado por la CIA y el propio Kissinger. Y hace poco se han desclasificado nuevos archivos que prueban que el exsecretario de Estado frustró los intentos del gobierno de Jimmy Carter de tomar medidas enérgicas contra la sangrienta dictadura argentina de 1976-1983

 

Otros nombres que causan revuelo

La Unión Europea también fue candidata y premiada en 2012 con el Nobel de la Paz. En ese mismo año, en Europa se estaban imponiendo unas leyes económicas que ahogaban a las clase medias y bajas (Grecia, sobre todo). Más tarde se vería la peor cara de Europa, cuando en 2015 dio la espalda a los refugiados. 

María Teresa de Calcuta recibió su premio en 1979. Aunque en un principio parece que es más que merecido, parece que también tenía un lado oscuro. Hay muchas voces que la acusan de una financiación bastante corrupta y de ser amiga de dictadores. También era contraria al aborto y a los anticonceptivos y dejó morir a muchos enfermos de sida sin ningún tipo de ayuda ni cuidados. Tan solo les abrazaba. Su cometido era más “espiritual” que científicamente curativo. 

Para concluir, el gran ausente de estos premios, Ghandi. Ha sido hasta 5 veces nominados pero nunca se ha hecho con el premio. Actualmente, si fuera premiado, levantaría bastante críticas. El hombre que derrotó a todo un imperio sin violencia, tiene algunos episodios que son contradictorios con su filosofía. Es tachado de racista y tenía relaciones con el fascismo. También es acusado de pedófilo. El mismo declaró que había hecho voto de castidad para llegar a su máximo nivel de espiritualidad pero que dormía desnudo con niñas para probar su fuerza de voluntad, un comportamiento, que en la actualidad estaría más que censurado.