El cuerpo humano es un milagro y un misterio. Nos permite caminar, reír, llorar, saltar, bailar, predicar, escuchar, hablar, vivir. Nos hace presentes, únicos, individuales. Con nuestro cuerpo generamos contactos con otros humanos, y de ahí creamos amigos, familias, naciones, culturas y políticas. Nuestro cuerpo nos une al mundo físico y nos permite trascenderlo, pensar en la esencia de la vida y creer en nuestros dioses.

Nuestro cuerpo, sin embargo, se presenta desde un solo lado: el exterior. Lo que yace debajo de la piel permanece fuera de la vista. El cuerpo provoca preguntas profundas: ¿Qué hay dentro? ¿Cómo funciona? Su ocultación natural provocó una doble visión temprana del cuerpo, como una máquina gigantesca para realizar tareas particulares y como el receptáculo del conocimiento, el alma, la personalidad. A lo largo de la historia, diferentes culturas han utilizado una variedad de estrategias para descubrir los secretos del cuerpo, incluido abrirlo para una inspección minuciosa. Este enfoque anatómico comenzó en la medicina occidental con los llamados filósofos de la naturaleza, de la Grecia y Roma clásicas.

"Anatomía" es un término griego. Significa dos cosas: la práctica de diseccionar el cuerpo de manera sistemática y el desarrollo de una visión clara de lo que hay dentro. El estudio de la anatomía no tiene que ver con la constitución de ningún individuo específico, sino con la composición anónima del cuerpo en general. La interacción mutua de cortar y observar revela órganos como el corazón y el cerebro, estructuras como los músculos y tendones, vasos y nervios, tejidos y células. Cada elemento del cuerpo tiene su propia forma y función, se sienta en su sitio específico e interactúa con el todo. La historia de la anatomía es la historia de la acumulación gradual de conocimiento a través de una cuidadosa disección y observación. Una mayor comprensión de la morfología, o forma, de los elementos del cuerpo y su fisiología, su interacción, ha llevado a avances en la medicina, la reforma social y las artes visuales.

Desde los primeros tiempos hasta hoy, los anatomistas han registrado sus hallazgos no solo en textos sino también en medios visuales, como dibujos bidimensionales, grabados en madera, litografías, fotografías, escaneos e imágenes digitales, o maniquíes tridimensionales en marfil, cera, madera, yeso, porcelana, papel maché, vidrio y plástico para documentar la estructura y funcionalidad del cuerpo.

Trabajando solos o con médicos, los artistas también han tratado de obtener una imagen más clara del cuerpo y de lo que nos hace humanos. Pintores y escultores como Leonardo da Vinci y Miguel Ángel usaron un cuchillo para explorar el cuerpo. Los artistas más recientes hacen referencia a sus propias experiencias corporales en su trabajo, como Frida Kahlo y JeanMichel Basquiat, o utilizan sus propios cuerpos como material, por ejemplo, ORLAN. Dichos artistas señalan la dimensión social y política más allá de la realidad biológica, abordando la conversión del cuerpo en fetiche, y su potencial de (re) combinar las realidades corporales y de aprovechar la carga erótica de un cuerpo desnudo.

Texto de Thomas Schnalke, extraído de Anatomy: Exploring the Human Body' (Phaidon)