Un año con nuevas películas de Quentin Tarantino y Martin Scorsese no puede ser un mal año para el cine. El nuevo número de la revista trimestral del sindicato de directores de Estados Unidos, DGA Quarterly, incluye entre sus páginas una conversación entre los dos mitos de Hollywood hablando sobre los filmes que más les obsesionan, sus directores de cabecera y la catarsis que ambos encuentran en la violencia. Más significativo quizá sea el momento en el que el autor de Érase una vez en... Hollywood revela que está trabajando en una novela sobre un veterano de la Segunda Guerra Mundial que vuelve a casa y se da cuenta que está demasiado hastiado como para disfrutar del cine.

“Ahora mismo, estoy trabajando en un libro. Y tengo este personaje que ha estado en la Segunda Guerra Mundial y ha visto todo el derramamiento de sangre ahí. Ahora ha vuelto a casa, estamos en los años 50, y ya no reacciona a las películas. Las ve infantiles después de todo por lo que ha tenido que pasar. Hasta donde sabe, las películas de Hollywood son películas. Y entonces, así de repente, empieza a enterarse de estas películas extranjeras de Kurosawa y Fellini… Y entonces piensa, ‘bueno, quizá tienen algo más que este material de Hollywood impostado’. Así que se siente atraído hacia estas cosas y algunas le gustan y otras no y otras no las entiende, pero sabe que está viendo algo”. 

 

En fase de documentación

Aunque no hay detalles sobre cuándo llegará a las librerías, Tarantino sí le reveló a Scorsese que actualmente se encuentra en fase de documentación, ya que el proceso le ha brindado la oportunidad de sumergirse en el cine de la época, en algunos casos descubriendo películas por primera vez y otros revisándolas repetidas veces, siempre desde el prisma del protagonista y cómo éste reaccionaría a las mismas. A partir de ahí, la conversación entre los genios cinematográficos empieza a derivar en sus historias de descubrimiento fílmico.

Lo que quizá se echa en falta de la conversación es que Tarantino arroje más luz sobre su décima y (probablemente) última película. En los últimos meses ha dicho que podría adentrarse en el terror, atreverse con una nueva entrega de la saga Star Trek, o hasta darle a Kill Bill esa tan rumoreada tercera entrega. Lo que sí tiene claro es que una vez se retire se dedicará a escribir novelas y obras de teatro. De hecho, Érase una vez en... Hollywood empezó como tal antes de convertirse en filme. 

Puedes leer la conversación completa aquí.