Era algo más que un rumor que se escuchaba desde las alfombras rojas de las grandes premiers de Hollywood, pasaba por las entregas de premios de la Gran Manzana y también llegaba hasta los yates amarrados frente a La Croisette de Cannes. El 5 de octubre de 2017, The New York Times publicó su primer artículo sobre el denominado 'escándalo Weinstein', en el que varias mujeres señalaban con su testimonio al productor, fundador de la todopoderosa compañía Miramax, como presunto acosador y agresor sexual.

El responsable de grandes éxitos de taquilla, de llevar el cine de autor a las grandes audiencias y de apoyar la carrera de algunos de los grandes autores del actualidad, como Quentin Tarantino, quedaba con este artículo retratado como un monstruo, cuya voracidad empresarial encajaba dentro de las pautas de su comportamiento en privado. Esta dualidad queda reflejada en el documental Intocable, en el que la cineasta británica Ursula Macfarlane cuenta con el testimonio de varias de las denunciantes, de los periodistas que destaparon el caso y también de gente que trabajó íntimamente junto al productor en sus momentos de gloria.

El juicio contra Weinstein debería haber comenzado este mismo mes, sin embargo ha quedado aplazado a enero de 2020 debido a la aparición nuevas acusaciones. Entre tanto, el día 6 de septiembre, llega a los cines el documental que tuvo su estreno mundial en el pasado Festival de Sundance. Un trabajo de investigación realizado desde las mismas entrañas de la industria del cine y que nos explica su propia autora, Ursula Macfarlane.



 

¿Recuerda cuándo fue la primera vez que escuchó el nombre de Harvey Weinstein?
Creo que fue a finales de los 90, cuando todo el mundo hablaba de películas producidas y distribuidas por su compañía como Shakespeare in Love El paciente inglés.

¿Qué opinión tenía entonces sobre él y sobre su trabajo?
Realmente, no sabía nada de él como persona, pero pensé que debía tener muy buen gusto si apostaba por películas así. Se hablaba de un productor estadounidense muy poderoso, que estaba ganando premios de la Academia con películas artísticas de alto nivel que se exhibían en multicines destinados a las grandes audiencias. También recuerdo haber oído que estaba detrás de lanzamientos como Cinema Paradiso y la trilogía Tres colores, de Krzysztof Kieslowski, películas que me encantaron en su día.

¿Cómo surge este documental?
La idea inicial surgió del productor Simon Chinn (Man On Wire, Searching For Sugar Man), él me llamó poco después de que estallara el escándalo y me dijo que quería hacer un documental, y me preguntó si trabajaría con él. ¡Inmediatamente dije que sí! Para mí, parecía una obviedad. La BBC fue la primera en invertir, y luego Simon recaudó el resto del dinero antes de que empezáramos la producción en la primavera de 2018.

¿Intentaron hablar con Weinstein para que apareciera en la película?
Contactamos con él varias veces a través de su abogado, primero para solicitar una entrevista y luego para darle la oportunidad de responder a las acusaciones que aparecen en la película. Nunca respondió.

¿Intentó él parar la película de algún modo?
No tenemos conocimiento de ningún intento suyo para detener la película.



Supongo que fue muy difícil tener a actrices que han denunciado a Weinstein como Paz de la Huerta, Erika Rosenbaum o Rosanna Arquette frente a su cámara.
Muy difícil para ellas, de eso estoy segura. Estoy muy agradecida a todas las mujeres (y hombres) que aparecieron ante la cámara. Lo hicieron sin beneficio personal, sino con la esperanza de ayudar a otros. Son muy valientes y eso es algo que apreciamos mucho. Su dolor es palpable, pero también estaban muy decididas a hablar. Muchas dicen que se sienten empoderadas al romper el silencio.

Supongo que hubo otras actrices que no quisieron aparecer...
Como puedes imaginar, contactamos con todas las actrices conocidas sobre las que habrás leído cosas cuando estalló el escándalo. No puedo hablar por ellas, así que no sé cuáles son sus razones, pero quizás muchas de ellas sintieron que ya habían hablado lo suficiente con los medios. Pero estamos encantados de tener a Rosanna Arquette en la película, un verdadero icono. También a Paz de la Huerta. Y también a las menos conocidas. Todas son igual de increíblemente valientes.

En el documental aparecen dos Weinstein diferentes: el ogro en su vida privada y el productor que tiene éxito en todo el mundo. ¿Son la misma persona?
Sí, son la misma persona. Es demasiado fácil diferenciar a las personas entre monstruos y ángeles. Él era talentoso en lo que hizo, pero su otro lado, con los presuntos abusos, resulta realmente monstruoso. Mark Gill, un ejecutivo de Miramax, dice en la película que su genio y sus abusos son parte de la misma cosa, que esa es la tragedia.

¿Cuál fue el momento más difícil durante la filmación del documental?
Creo que las entrevistas fueron mucho más difíciles para las mujeres, por supuesto, pero fue muy triste y angustiante para el equipo escuchar sus testimonios. Probablemente el aspecto práctico más difícil fue lograr que los ex empleados y la gente de la industria hablara. Todavía hoy en día hay mucho miedo alrededor de Weinstein, recuerda que aún no está condenado, y muchos tenían demasiado miedo. Tuvimos muchas conversaciones fuera de la grabación, pero solo algunas acabaron registradas por la cámara.

¿Cómo pudo Weinstein pasar tantos años comportándose así?
¡Esa es la pregunta más importante! ¿Por qué haría eso personalmente? Nadie lo sabe excepto él. Quizás algún día acepte ser entrevistado. Pero es cierto que se le permitió salirse con la suya durante tanto tiempo debido a su poder. Lo que hizo que la gente le temiera, comprando el silencio de las denunciantes, dándoles dinero y haciendo que firmaran acuerdos de confidencialidad. Y con la complicidad de algunas personas a su alrededor.



¿Cree que Hollywood se lo permitió?
Hasta cierto punto, sí. Ciertamente, su comportamiento fue un secreto a voces en Hollywood durante muchos años, y nadie salió públicamente a denunciarlo. Creo que mucha gente pensó que era lujurioso y un matón, pero no sabían que estaba atacando a mujeres. Pero, ciertamente, algunas personas la sabían.

¿Qué cree que puede pasar cuando se celebre el juicio?
¿Quién sabe en este momento cuál será el resultado del juicio? Sabemos que la tasa de éxito de las condenas por violación y agresión sexual es muy baja. Creo que será muy difícil para las mujeres que testifican. Los abogados de Weinstein, sin duda, las atacarán e intentarán desacreditarlas. Espero que consigan que se haga justicia. Pero es imposible decirlo ahora. Si el resultado no resulta convincente, me temo que la sensación de decepción y tristeza entre la comunidad de víctimas será abrumadora.

Dos años después del MeToo, ¿cree que algo ha cambiado en Hollywood?
Ciertamente. La Screen Actors Guild y otros grupos están impulsando nuevas regulaciones para proteger a las actrices que trabajan en la industria, y están estableciendo sistemas mediante los cuales se pueden denunciar abusos. Muchas personas han experimentado el poder positivo de hablar. Pero hay un largo camino por recorrer.

¿Cree que puede haber otros "Weinsteins" trabajando ahora dentro de la industria?
¡Absolutamente! Esperemos que la historia de Weinstein les de a otros el coraje de hablar.

Como mujer, ¿ha sentido el machismo en el mundo del cine?
Sí, pero no particularmente más que en el resto de la sociedad, y soy muy afortunada de no haber experimentado ninguna situación traumática. Pero la industria en sí todavía está muy dominada por los hombres, y hasta que tengamos más directoras, productoras y miembros de los equipos que cuenten sus historias, no cambiará. Dicho esto, muchas organizaciones están presionando para lograr un cambio, pero eso está sucediendo muy lentamente.

¿Cuál es su opinión sobre Weinstein después de la película?
Me siento bastante mal. He visto por mí misma el daño colateral del trauma que infligió a sus acusadores. Por difícil que fuera la vida para él, no hay excusa para lo que hizo, tanto en el ámbito de la agresión sexual como en el acoso. Como resultado de eso ahora hay muchas vidas rotas. Todos los Oscar que ganó no pueden compensar eso.