En el centenario de la fundación de la Bauhaus, una película recoge el papel que desempeñaron las mujeres que pasaron por esta escuela de arquitectura y diseño. Aunque fue la primera institución educativa que las admitió en su programa, su papel en el movimiento fue muy limitado y terminaron siendo una nota a pie de página.

La película Bauhaus (Lotte am Bauhaus es su título original), dirigida por Gregor Schnitzler con el apoyo de la actual directora del Archivo Bauhaus, Annemarie Jaegg, cuenta el papel que desempeñaron las mujeres que formaron parte esta revolucionaria escuela de arquitectura y diseño que terminó convirtiéndose en uno de los movimientos más importantes del siglo XX. Fundada en 1919, la Bauhaus nació con la pretensión de liquidar el estancamiento estético y conceptual en el que se encontraba el Imperio Alemán y dar impulso a una nueva era.

 

Un comienzo esperanzador 

El film, con el que la televisión pública alemana ha conmemorado el centenario del nacimiento de la icónica Academia de Diseño, recoge la historia de una joven estudiante de este centro principios de la década de 1920. La protagonista de la película es la actriz Alicia von Rittberg, que encarna una figura ficticia llamada Lotte Brendel, una joven estudiante que desafía la voluntad de sus padres y decide ingresar en la Bauhaus.

Su rol está inspirado en la vida real de Alma Siedhoff-Buscher, una de la las numerosas mujeres que pasaron por esta academia y que dedicó la mayor parte de su tiempo a desarrollar juguetes especialmente para niños. Nacida en 1899 en Kreuztal, ingresó en la Bauhaus en 1922 tras haber completado una serie de estudios relacionados con el arte. Tres años más tarde consiguió que se aceptara su traslado al taller de Diseño de Mobiliario y fue la única mujer que estuvo en él.

Alma fue una gran diseñadora de mobiliario infantil y de juguetes, campo al que aportó una serie de importantes innovaciones, partiendo de sus investigaciones en pedagogía infantil y ahondando en la obra de Friedrich Fröbel. Diseño cuartos para niños llenos de colores, en los buscaba sobre todo motivar la estimulación y la imaginación infantil. Paredes que se convertían en pizarras y que eran lavables y muebles muy funcionales que se transformaban en rincones de juego, fueron algunas de sus principales aportaciones.

La escuela Bauhaus tuvo un comienzo muy esperanzador para las mujeres ya que como anunció su fundador, el arquitecto, urbanista y diseñador Walter Gropius: “No hay diferencias entre el bello sexo y el fuerte. Igualdad absoluta pero también deberes absolutamente iguales”. De hecho, durante la etapa de Weimar las mujeres fueron mayoría, pero ese espejismo duró poco tiempo y ellas pasaron a participar en programas específico orientados hacia lo domestico y la mayoría terminó en talleres de tejidos y la cerámica.

La escuela Bauhaus fue una institución reconvertida en una comunidad preocupada en dar una serie de respuestas certeras a las necesidades sociales a través de la creatividad, el urbanismo, el diseño y la arquitectura. Su influencia en estos terrenos así como en el arte ha sido fundamental y muy influyente a lo largo del siglo XX.

Este drama histórico muestra no solo los problemas a los que debió enfrentarse la Bauhaus, especialmente una resistencia política en Alemania que determinó su eventual cierre en 1933 durante el régimen nazi, sino también las dificultades que tuvieron que encarar las mujeres en una época en la que su papel en la sociedad estaba muy limitado.

 

El papel de la mujer en la Bauhaus

Al cumplir un siglo de existencia, numerosos intelectuales, artistas y diseñadores de todo el mundo han analizado con detalle la historia de lo que ocurrió entre las paredes de este histórico centro. Innovador y desafiante levantó una gran polvareda con su decisión de permitir el acceso a las mujeres a sus programas de estudio. No hay que olvidar que fue la primera institución educativa que admitió abiertamente mujeres en su seno. No obstante, ellas nunca fueron tratadas –ni vistas- igual que sus homólogos masculinos y su participación siempre fue derivada hacia papeles segundarios. A pesar de todo, su protagonismo, ya fuera como alumnas o también como profesoras fue realmente importante.

La historia de todas esas mujeres podía haber quedado marginada y condenada al olvido, sin embargo muchos de sus nombres han trascendido hasta nuestros días. Personajes que, además de interesantes proyectos y trabajos, realizaron una importante tarea en la confrontación de la lucha por la igualdad. Entre otras muchas destacan las figuras de la diseñadora textil, tejedora, pintora y diseñadora alemana, que además fue profesora en la propia Escuela Bauhaus, Anni Albers; la pintora, escultora y diseñadora industrial Marianne Brand; la también profesora Gunta Stölzl; la artista de cerámica alemana de origen judío que estudió en la Bauhaus Margarete Heymann-Loebenstein; la fotógrafa Gertrud Arndt, casada con el arquitecto alemán Alfred Arndt; la pintora Lou Scheper-Berkenkamp; o la tejedora y diseñadora textil Benita Koch-Otte.

Todas ellas desarrollaron una obra original, vanguardista, inspiradora y artística, hasta el punto de que en muchos de los casos sus obras han trascendido a lo largo de los años y se han terminado exponiendo en museos y galerías.

Como bien señala la actual directora del Archivo Bauhaus, Annemarie Jaegg: “La película da una idea de la creatividad, curiosidad y pasión que se vivió en aquel centro de experimentación que fue la Bauhaus”.

Una historia dramatizada de un fundamente básico en la cultura y el arte del siglo pasado. Lotte am Bauhaus, tal y como explican los productores del film, Nico Hofmann y Benjamin Benedict, se centra en el duro esfuerzo por su emancipación al que se vieron sometidas una generación de mujeres. La película nos muestra en algo más de cien minutos esta batalla y el ámbito de creatividad que se vivió en la Bauhaus durante los 14 años de su existencia.

Una mirada vibrante y llena de entusiasmo que llega al espectador a través de los ojos de una de sus jóvenes mujeres que intentaron contribuir con su talento y su esfuerzo a una de las grandes revoluciones estéticas de la era moderna.