"¡Excelsior!" era el grito de guerra de Stan Lee (1922 - 2018), efervescente y prolífico guionista de cómics, creador literario de más de 300 personajes de la Marvel. Spiderman, Los Cuatro Fantásticos, X-Men, Los Vengadores, Magneto, el Doctor Doom, Iron Man, Thor, Hulk, Black Panther, Daredevil, Doctor Strange o Silver Surfer son solo algunos de ellos, de perpetua actualidad gracias al cine.

Pero Stan Lee es mucho más que un guionista: con el tiempo, se ha convertido en todo un icono de la cultura pop, cuya fama va más allá de su obra, pues gustaba de hacer cameos en los films de la Marvel, con su sonrisa Profidén y su sempiterno mostacho. Por eso, se merecía un libro Taschen. Y de los gordos. Se titula The Stan Lee Story, tiene 444 páginas y mide 31,5 x 47 centímetros.

El libro no es nuevo, pero casi. Me explico: en 2018, cuando murió Stan Lee, Taschen lanzó el volumen con una edición limitada de mil ejemplares, a un precio de 2.000 euros cada uno. Como era de esperar, el libro no tardó en agotarse. Y es ahora cuando la editorial alemana publica una versión más asequible del libro gordo de Stan, que vale 'solo' 150 euros.

Aunque el texto está redactado por otro gran guionista, el gran Roy Thomas, éste contó con la colaboración del propio Stan Lee, que fue narrando y componiendo el libro a lo largo de su vida. El resultado es una visión tremendamente personal del padre fundador de Marvel, que incluye fotos inéditas, dibujos originales, facsímiles de cómics poco conocidos y, cómo no, un montón de cosas que no sabíamos de Stan Lee. Estas son las cinco más sorprendentes.

 

1 Empezó su carrera redactando esquelas

Los padres del creador de Marvel, Celia y Jack Lieber, lo bautizaron como Stanley Martin Lieber. Él se cambió el nombre por el más informal 'Stan Lee' porque, desde muy niño, tenía pretensiones de convertirse en un escritor 'serio'. A modo de prácticas, empezó redactando esquelas para un periódico, pero no duró mucho, pues le resultaba una tarea «muy deprimente». Así que permitió que su tío lo enchufara en una empresa de cómics: Timely, precedente de Marvel. Por eso empezó a escribir guiones de historietas con el alias Stan Lee: porque, igual que había dejado las esquelas, esperaba dejar los cómics algún día y triunfar como novelista. Pero el destino tenía otros planes para él.

Jennifer Patrick

 

2 Se sentía culpable por cómo trataron en Marvel a los dibujantes

A Stan Lee siempre se le ha acusado de llevarse la gloria, la fama y la fortuna de sus creaciones, cuando en muchos casos el papel de los dibujantes fue tan importante como el suyo. Lee confesó en una entrevista, visiblemente preocupado por el tema, que "si me preguntas si Jack Kirby, Steve Ditko, John Romita, Gil Kane o John Buscema deberían haber estado mejor pagados, te diré que todos fueron grandes artistas de Marvel. Pero la pregunta crucial es otra: ¿Si alguien dibuja algo, le pagan por ello y luego es un gran éxito, hay que volver atrás? No lo sé. Por eso nunca he sido un hombre de negocios, porque no lo sé".

 

3 Demandó a Marvel… y ganó

Sin embargo, cuando Stan decía que él no era un hombre de negocios, quizá no fuera más que ironía. Porque en 2002, sí se comportó como un hombre de negocios, y de los buenos: al ver cómo estaba creciendo la Marvel y cómo empezaban a explotar la cantera cinematográfica, demandó a la compañía por incumplimiento de contrato, pues consideraba que no estaba recibiendo el dinero que merecía por ser el creador de esos superhéroes. El juez falló a su favor y, desde entonces, el 10% de todos los beneficios de las producciones de cine y televisión basadas en sus personajes, fue a parar directamente a su bolsillo. Así, Stan Lee se convirtió en uno de los guionistas más acaudalados de la historia del noveno arte.

 

4 Le hubiera gustado tener el superpoder de 'la suerte'

"Si pudieras elegir un superpoder, ¿cuál sería?", le preguntaron en cierta ocasión unos fans a Stan Lee. Él no lo dudó: la suerte. Aunque, tal y como le fue en la vida, quizá tuviera de verdad este superpoder. Es más, también convirtió en algo rentable esta declaración, pues sirvió para que el guionista televisivo británico Neil Biswas creara la popular serie Stan Lee’s Lucky Man, donde el detective Harry Clayton (interpretado por James Nesbitt) tiene el superpoder de controlar la suerte a su antojo. Esta serie se acabó convirtiendo en la más exitosa del canal británico Sky One, demostrando una vez más que Stan Lee era un auténtico rey Midas en su campo.

 

5 Robó la palabra 'Excelsior' del escudo de Nueva York

Cerramos el artículo con la misma palabra con que lo empezamos: quizá la que mejor define la grandilocuencia y el autobombo de los que Stan Lee hacía gala, medio en serio y medio en broma, para despedirse de sus lectores y cantar las alabanzas de los tebeos que él mismo inventaba. Un día, buscando una palabra rara y lustrosa que diferenciara a Marvel de DC, y que sirviera como grito de guerra, Lee dio con "Excelsior". Se inspiró en una vieja expresión inglesa: "¡Hacia arriba y hacia delante, por la gloria mayor!", que aparece abreviada en el escudo de armas de Nueva York, su ciudad y también ciudad de los superhéroes, con la exclamación "¡Excelsior!".

Jennifer Patrick