“Ayer, todos los problemas parecían tan lejanos…”: así comienza Yesterday, una de las canciones más famosas que Paul McCartney escribió para los Beatles. Y con esta frase podríamos resumir el libro The Polaroid Diaries, que recoge las mejores instantáneas de la amplia colección de polaroids que Linda, la madre de los hijos de Paul, sacó desde principios de los setenta hasta mediados de los noventa, cuando le detectaron el cáncer de mama que acabó con su vida.

Linda McCartney

Publicado por Taschen, The Polaroid Diaries es un libro de 232 páginas y vale 40 euros, aunque también existen ediciones de coleccionista, a 1.500 y 3.500 euros, que, entre otras golosinas, incluyen una lámina numerada y firmada por Paul McCartney. El volumen reúne más de 200 polaroids familiares, entre las que destacan excéntricos retratos de Paul y de los cuatro hijos de la pareja haciendo muecas, en pijama, bailando, jugando, comiendo, lavándose los dientes o montando a caballo, casi siempre en su granja familiar del sur de Inglaterra.

Amén de las fotografías familiares, The Polaroid Diaries incluye imágenes paisajísticas de Escocia y Arizona, fotos muy curiosas de personajes tan célebres como Steve McQueen o Adam Ant, y tiernas instantáneas de gatos, corderos, caballos y gallinas: cabe recordar que los animales fueron otra de las grandes pasiones de Linda, que siempre fue una estricta vegetariana.

Linda McCartney

En la introducción del libro, el propio Paul McCartney explica que “Linda sencillamente veía cosas. Muchas de sus fotografías son solo ese preciso clic. Porque cuando tienes una buena foto ante ti, debes reconocerla y apretar el obturador justo en el instante preciso”. De esta forma, The Polaroid Diaries supone una inmersión en la obra más personal y experimental de Linda, de quien Taschen ya publicó el best seller Life in Photographs, que se centra en su lado comercial.

Linda McCartney

 

La vida en un clic

Nacida en Scarsdale, Nueva York, en 1941, en el seno de una rica y numerosa familia judíoamericana, Linda Louise Eastman siempre tuvo clara su vocación, y estudió fotografía en la Universidad de Arizona. Allí conoció a John Merlvin Jr., su primer marido, del que se divorciaría en 1965. Tras un trabajo temporal como recepcionista de la revista Town & Country, se convirtió en fotógrafa todoterreno, que fue especializándose en captar la explosiva escena rockera de los sesenta.

Linda McCartney

En mayo de 1967, Linda conoció a Paul McCartney en Londres, en un concierto del músico británico Georgie Fame. La fotógrafa había sido enviada al Reino Unido, precisamente, para fotografiar estrellas del pop. Cinco meses después, Linda estaba embarazada de su hija Mary; y nueve meses después, ella y Paul se casaron. Tuvieron cuatro hijos, entre ellos la futura diseñadora de moda Stella McCartney. Y estuvieron juntos hasta que la muerte los separó, llevándose a Linda a los 56 años.

Linda McCartney

En 1970, tras la disolución de los Beatles, Linda, ante la insistencia de Paul, entró como teclista en su nuevo grupo, Wings. Pero nunca abandonó la fotografía. Entre otros artistas, retrató a Jimi Hendrix, Bob Dylan, Janis Joplin, Aretha Franklin, The Who, Neil Young, Eric Clapton o The Doors. En los últimos tiempos, su obra ha sido expuesta en más de cincuenta museos de todo el mundo, incluidos el londinense Victoria and Albert y el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York.

Las polaroids incluidas en el libro The Polaroid Diaries, suponen, pues, la cara oculta de la obra de Linda: una radiografía de la felicidad familiar, un retrato puro y luminoso de la dicha, el humor y el amor, plasmados con una inocencia casi inconsciente, sin tan siquiera una sombra de duda o de melancolía: sin esa agridulce zozobra que nos invade incluso en los mejores momentos, cuando recordamos que, tarde o temprano, la enfermedad y la muerte ganarán la partida