Fue una psicoterapia sónica para mí. 'Protection', de Massive Attack, me inspiró a buscar una mejor voz. Mi primera reacción al álbum fue visceral, fue mucho más que un nuevo asalto a mis sentidos. Era como si alguien se hubiera metido en mi cabeza y me mostrara una parte completamente diferente de mi cerebro, la parte principal, la parte en la que me he centrado desde entonces.

No me malinterpreten con esto: estoy orgulloso de lo que puedo hacer musicalmente. He compuesto para la Orquesta Sinfónica de Londres, he sido dj en Fabric, musicado 60 películas, he colgado el cartel de “no hay entradas” en el Royal Albert Hall como solista y he lanzado muchos álbumes. Pero cada vez que escucho ese álbum de Massive Attack me vuelvo a sentir como un principiante ... como alguien que aún tiene que aprender mucho sobre el poder del sonido.

Abrir un álbum con la canción que le da título es una declaración de intenciones audaz. Cuando cae el primer compás, estás inmediatamente en un lugar más allá de la música. Los ‘charles’ de la percusión suenan como nada que hayas escuchado antes y el bombo y la caja estremecen como la ominosa intención de un asesino en serie ... pero luego la voz de Tracey Thorn suaviza todo y nos lleva a una melancolía hermosa y nostálgica que permanece durante todo el álbum.

Sigue Karmacoma y de entre uno de los ritmos más reconocibles en la historia de la electrónica y un bansuri [una flauta india] que se eleva por encima del sonido dub como el silbido de un tren de vapor nocturno, nos encontramos de pronto inmersos el oscuro subconsciente de Tricky. No fue el único colaborador de lujo. Podría seguir hablando del acierto de contar con la participación de otros artistas excelsos como Horace Andy, Craig Armstrong y Nicolette, o enfatizar cómo cada comienzo de cada canción se ha convertido en un hito en la historia musical, pero no se equivoquen: lo que siento cada vez que escucho este disco va mucho más allá del elogio.

Tuve una epifanía escuchando Protection. Era una obra maestra del eclecticismo de lo dulce, oscuro y mínimo. Cada pista comienza con instrumentación o paisajes sonoros, utilizando todo aquello que pudiera profundizar más en la psicología de la música. Y desde entonces he escuchado esas intros de pistas utilizadas una y otra vez en innumerables trailers, películas, anuncios y sets de dj.

He coincidido a los chicos de Massive Attack varias veces desde que escuché el álbum (¡incluso en mis propios conciertos!) y siempre los encuentro amables y amigables, lo que dice mucho de ellos más allá de su faceta de músicos. 

En cada uno de mis propios álbumes, trato de dar un paso más hacia lo que estos tres artistas capturaron en ese disco ... La expresión sonora más pura. Y eterna.