Surfista, chef, pintor, escultor… Jim Denevan (Santa Cruz, California, 1961) es un hombre polifacético, mas todo lo que hace tiene dos cosas en común: es efímero y se desarrolla en plena naturaleza. Bastante conocida es, por ejemplo, su faceta de chef al frente del proyecto Oustanding in the Field, que organiza exquisitas comilonas en granjas selectas de todo el mundo.

Pero si por algo es célebre Denevan es por su arte efímero realizado en espacios naturales. Una faceta que empezó tarde, en 2001, a los 40 años, “cuando el mar estaba tranquilo, mientras hacía tiempo en la playa esperando a las olas para surfear, cogía un palo y pintaba”. Un lustro después, las fotos de los dibujos de Jim en la playa, ya se exponían en galerías de arte.

Hoy, a sus 58 años, Jim Denevan es un peso pesado del land art, corriente del arte contemporáneo en la que el paisaje natural sirve de lienzo para drenar la creatividad del artista. En el caso de Denevan, suele pintar en playas, desiertos o lagos congelados, usando trozos de madera, palos o rastrillos, para crear insólitas y alucinantes abstracciones. Estas son solo cinco de ellas.

 

Una espiral de Fibonacci sobre el lago Baikal (2010)

En lo que fue su proyecto más ambicioso, Denevan dibujó la espiral de Fibonacci en las aguas heladas del lago Baikal, en Siberia. Usando palas y camiones quitanieves, el artista trazó casi mil círculos que crecen sucesivamente y ocupan una superficie de 30 kilómetros cuadrados: la mitad que la isla de Manhattan, para hacernos una idea. El trabajo le llevó 15 días.

Círculos concéntricos de Miami Beach (2015)

El artista dibujó una serie de círculos concéntricos sobre la arena de la playa de Miami. Pero, al anochecer, llegó la gran sorpresa, cuando los puntos que unían los círculos se iluminaron y formaron una estrella a juego con las luces de los edificios de la urbe. Como las obras de Jim Denevan son efímeras, siempre hace fotos con drones o helicópteros para inmortalizarlas y exponerlas.

El dibujo más grande del mundo, en Black Rock Desert (2009) 

15 días tardaron Jim Denevan y sus tres ayudantes en trazar el dibujo más grande del mundo (en la foto que abre este artículo) sobre la arena del desierto de Black Rock, Nevada. La obra, de 12 kilómetros, equivale a 176 estadios del tamaño del Wembley, y se compone de más de un millar de círculos creados usando tablas y cadenas. El equipo tuvo que soportar calor infernal de día y frío glacial por la noche.

 

La gran flor de Sharjah (2014)

Para la espectacular playa de Sharjah, una de las zonas más ricas de los Emiratos Árabes, Denevan guardó un trabajo muy especial. Un inmenso campo de flores lumínicas que, al anochecer, se encendieron formando una gran flor caleidoscópica que se fundía con el skyline de la ciudad. Hasta que subió la marea, los atónitos ciudadanos pudieron caminar entre las luces. 

Las figuras circulares de Mundaka (2011)

Jim Denevan llegó a la Reserva de Urdaibai, en la zona arenosa que queda al final de la ría entre Mundaka y la playa de Laida, para pintar un tapiz de asombrosas figuras circulares sobre la arena. Para crear su obra, solo utilizó dos elementos: un palo de madera y un rastrillo. Pocas horas después, la Ola Izquierda de Mundaka, muy admirada por Denevan, borraba la obra de arte.