Por sexto año, la NewSchool of Architecture and Design de San Diego ha organizado una subasta de bocetos arquitectónicos realizados en servilletas para recaudar fondos para becas de estudiantes. Croquis y conceptos realizados en un momento de inspiración.

Desde hace seis años, la prestigiosa escuela californiana, en colaboración con el Instituto Americano de Estudiantes de Arquitectura (AIAS), organiza su subasta anual de bocetos arquitectónicos en servilletas. En su más reciente edición se subastaron 36 bocetos hechos en este soporte y, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, los fondos recaudados son destinados a becas y programas educacionales especialmente enfocados en estudiantes de arquitectura.

 

Un arrebato de inspiración

Tradicionalmente han sido muchos los embriones de ideas, proyectos, croquis y conceptos arquitectónicos que han surgido en una cafetería o en un bar, en un encuentro con un cliente o simplemente en una pausa, en un momento de tranquilidad y relax. Un momento de inspiración que podría haberse perdido de no haber sido por el papel que ha jugado una servilleta y un lápiz o un bolígrafo.

Gracias a estas humildes herramientas, brillantes ideas se han podido más tarde desarrollar y, en muchas ocasiones, llegar incluso materializar. Otras veces sólo han sido chispazos; imágenes fugaces que inicialmente no han sido más que eso pero que seguramente han dado pie a nuevos planteamientos. Pero fuera cual fuera su destino final, esos garabatos terminan siempre convirtiéndose en pequeñas piezas de arte.

En este caso, como así se ha señalado desde la NewSchool, los mismos estudiantes crearon sus propios bocetos en servilletas que luego enviaron por correo a una selección de arquitectos de todo el mundo, acompañados por una solicitud para que remitiesen un boceto original para ser subastado en el evento. Entre los que se recibieron había bocetos de obras construidas, otros que planteaban originales conceptos arquitectónicos y algunos que sencillamente eran inspiraciones o sueños de arquitectos.

 

Garabatos de creadores ilustres

Según la persona encargada de recaudar los fondos, un estudiante del centro, el evento organizado por el AIAS ha sido todo un éxito. La fórmula elegida para captar a los arquitectos y diseñadores consagrados también ha resultado ser muy ingeniosa. Los estudiantes eligen una obra o un proyecto de cada arquitecto y lo dibujan en el sobre en el que se va a enviar la invitación como forma de llamar su atención y de personalizarla. Esto significa una ardua labor de coordinación, pero compensa a los alumnos, porque finalmente consiguen hablar o comunicarse con algunos de esos arquitectos que para ellos son ídolos y modelos a seguir.

Estos proyectos arquitectónicos creados sobre una servilleta de papel capturan un momento clave, los primeros instantes de una idea. En muchas ocasiones es lo único que los creadores tienen a mano con la suficiente capacidad de recoger sus pensamientos casi al instante. Unos trazos, un garabato, un apunte pueden resultar más que suficientes para desarrollar más adelante, en la tranquilidad del estudio, todo un edificio o una solución urbanística. 

A lo largo de todo este tiempo, profesionales tan ilustres como los arquitectos estadounidenses Robert Venturi, Thom Mayne, ganador de un premio Pritzker, o Antonie Predock, la también norteamericana Billie Tsien, el danés Bjarke Ingels, el austriaco Wolf Prix, el italiano Massimiliano Fuksas, la arquitecta anglo-iraquí Zaha Hadid o el gran arquitecto argentino nacionalizado estadounidense César Pelli, fallecido este mismo verano. Ellos, entre otros, son los autores de estos esbozos realizados en servilletas. Pequeñas muestras de su talento, de su ingenio. Algunos de estos esquemáticos croquis se han llegado a vender por 5.000 dólares.