Ya no es noticia. Las mujeres hace al menos un par de décadas que irrumpieron con contundencia en el mundo del rock. Las bandas femeninas dejaron de ser una curiosa excepción y hoy forman parte de la más cotidiana normalidad rockera. Pero no por ello hay que olvidar a las grandes pioneras, las que se subieron al escenario derrochando estilo, actitud, descaro y falta de prejuicios y abrieron así caminos para que los recorrieran todas las que vinieron atrás.

El rock, el pop, country o soul fueron hasta al menos los primeros 70 universos masculinos en los que la presencia de la mujer era casi anecdótica. Todos se han feminizado hasta extremos que entonces ni siquiera se imaginaban. En todo. No solo en lo mucho que abundan las mujeres sobre el escenario, sino también en los sentimientos, las problemáticas y las actitudes que expresan las canciones.

Pegando la oreja a las bandas femeninas que más contribuyeron a abrir paso se nos ocurren esta diez, a cuál mejor. Y representativa de los diferentes estilos e imágenes y actitudes que  han proliferado desde entonces.

1 Bangles

Cuarteto de Los Ángeles encabezado por la deliciosa Susanna Hoffs como cantante y guitarrista (armada casi siempre con una preciosa Rickenbacker) que contaba con la ayuda de las hermanas Peterson, Debbie, batería y voz, y Vicky, guitarra solista y también voz. Como bajista primero contaron con Annette Zilinskas, a la que luego sustituyó Michael Steel, quien además también cantaba y hacía coros. Empezaron en 1981 llamándose The Bangs, pero justo un año más tarde, cuando acababan de grabar su primer EP descubrieron que había una banda llamada igual que ellas, así que se quitaron el The y añadieron un les: Bangles.

Su música era una deliciosa mezcla de garage, jangle, power pop y rock californiano. Beatles + Byrds + toda la influencia de la escena angelina, conocida con el nombre de Paisley Underground. En su primera etapa, hasta 1989 entregaron tres magníficos LP´s y lograron el éxito con Walk Like An Egyptian, que fue número uno de singles en 1987 en la lista de Billboard. También su versión del tema de Simon & Garfunkel  A Hazy Shade of Winter tuvo bastante repercusión e incluso formó parte de la música de la serie Stranger Things. Además pueden presumir de contar en su repertorio con un tema de Prince, Manic Monday, otra de Jules Shear, If She Knew What She Wants, versiones de Alex Chiton y de Emitt Rhodes y muchas preciosas canciones propias. Para amarlas siempre.

 

2 The Pandoras

También de Los Angeles y prácticamente de la misma época que Bangles, The Pandoras eran más garageras, más contundentes. De hecho terminaron haciendo un hard rock potente pero con mucha melodía. Eran picantes y dulces. Empezaron en 1983 y desaparecieron poco antes de la muerte de su líder, la cantante y compositora Paula Pierce. La banda era un reflejo de su personalidad y de sus gustos: garage rock sesentero con un poco de psicodelia y muy de California.

Justo después de grabar su primer álbum el grupo se separó y las que dejaron a Pierce montaron otra banda a la que llamaron también Pandoras. Eso fue diez minutos antes de que ella hiciera lo mismo. Hubo un lío fenomenal que lo único que hizo fue confundir a la audiencia. El grupo liderado por Pierce tuvo más recorrido gracias a su indiscutible calidad, pero nunca tuvo una formación muy estable. En 1985 entró en la formación Kim Shattuck, de The Muffs, y fue cuando funcionaron mejor. Ficharon con el sello Rhino, giraron con Nina Hagen y abrieron conciertos para The Fuzztones, Iggy Pop, The Cramps o The Beat Farmers. Luego tuvieron una indigesta etapa con Elektra en la que no llegaron a nada. Finalmente firmaron con Restless Records y grabaron un Mini-Lp pero sin apoyo, con malos rollos entre la banda y la discográfica, cundió la desilusión y finalmente se separaron en 1990. Pierce murió unos meses después de un aneurisma cerebral. La carrera de The Pandoras fue, sin duda, muy accidentada, pero su legado es importante.

 

3 The 5,6,7,8´s

Mucha gente las conoció gracias a la película Kill Bill Volume 1, de Quentin Tarantino. The 5,6,7,8´s  era la banda que tocaba en el restaurante japonés momentos antes de que Uma Thurman se liase a sablazos con un montón de nipones enmascarados en un sangriento homenaje del cineasta a las coreografías de Busby Berkeley. Este trío de Tokio formado en 1986 empezó como cuarteto y tardó seis años en reducir su plantilla. Pese a su imagen impecable, tenían una puesta en escena sorprendentemente sobria para ser una banda de áspero rockabilly y sucio garage rock que realiza algunas afortunadas incursiones en la música surf.

Dos hermanas era el alma de la banda, la cantante y guitarrista Yoshiko “Ronnie” Fujiyama y la batería Sachiko Fujii (yama). A lo largo de los años han ido incluyendo distintas guitarristas, al principio, y sobre todo bajistas. Siempre mujeres. Unas veces cantaban canciones propias y otras veces versiones, en ocasiones (muchas)  cantaban en japonés pero también en inglés. Eran muy modernas y visualmente y conceptualmente diferentes. Prácticamente nadie las conocía antes de Tarantino pero desde ese momento se dedicaron a recorrer mundo y tuvieron bastante éxito en Australia y llenaron locales (por pura curiosidad) en Estados Unidos y Europa. En España tocaron en 2016 en el XXV Salón del Manga de Barcelona y de paso visitaron Madrid. Resulta muy atractivo su desparpajo tras esas caras imperturbables.

 

4 The Runaways

Los Angeles tiene un color especial. De allí procedían The Runaways, una potentísima banda de rock íntegramente formada por chicas. En su momento no tuvieron mucho éxito en su país, ni fuera, porque para su propuesta, glam y hard rock y proto punk, la crítica, los medios y los aficionados ya tenían grupos de tíos con pelo en pecho y mala vida. O como mucho una chica al frente de un puñado de melenudos. Además eran muy jóvenes y su técnica no era muy buena y su mánager, Kim Fowler, las presentaba como unas 'pequeñas zorritas', en un alarde del tipo de corrección política que era habitual en la época.

Pese a las apariencias y a su marketing agresivo, The Runaways no eran cualquier cosa. La suya era una banda de adolescentes furibundas, cargadas de energía y urgencia, mucho más rockeras y auténticas que la mayoría de consagradas bandas masculinas del momento. Su cantante y líder era ni más ni menos que Joan Jett, quien cuando la banda, que empezó en 1975, se separó en el 79, armó su propia carrera acompañada por The Blackhearts. Estas fugitivas huían de todo a base de potencia y rock and roll; dejaban atrás clichés, machismos, malos rollos, paternalismos, presiones… Su mayor éxito fue el tema Cherry Bomb y una versión del Rock & Roll compuesto por Lou Reed cuando estaba con The Velvet Underground. Nunca triunfaron por completo en su país, pero sí lo hicieron en Japón. Tras su disolución, la bajista de The Runaways en el 75, Micki Steele, recaló en las Bangles. El tiempo ha reivindicado su papel e incluso su historia, en una versión un tanto libre, ha sido llevada al cine por la cineasta Floria Sigismondi.

 

5 The Ronettes

Pîoneras donde las haya. Por todo, por la época (empezaron en 1957 y se separaron en 1968), por la música, por sus maneras algo provocativas para esos años, y, sobre todo, por aguantar a ese loco genial que fue Phil Spector. Neoyorquinas, del Harlem español, The Ronettes consistían en Veronica Bennett, su hermana Estelle y su prima Nedra Talley. Consiguieron meter nada menos que nueve canciones en el Top 100 de Billboard, de los cuales cinco fueron Top 40. ¿Quién no recuerda Be My Baby, Walking in the Rain o, sobre todo, Baby, I Love You?

Es verdad que sin la decisiva intervención del señor Spector y su muro de sonido seguramente no hubiesen tenido el éxito que alcanzaron. También es verdad que aunque ahora parezcan súper modernas por sus modelitos y peinados, en ese aspecto The Ronettes eran tan solo un producto de la moda reinante y ellas se dejaban llevar por la ola que imperaba. Pero es igualmente cierto que su popularidad conllevaba que todos los ojos se volviesen hacia ellas y que, de algún modo, contribuyesen a eliminar prejuicios contra la mujer, barreras raciales e incluso generacionales. Tras acompañar como teloneras a The Beatles en su gira por Estados Unidos y Canadá, se separaron en 1966. Poco después, Verónica, que se había cambiado su nombre por el de Ronnie, se casó con Phil Spector. Aguantó con él, en lo que parece ser todo un record de paciencia, cinco años hasta que se divorció y entonces empezó su carrera como solista: Ronnie Spector, la chica mala del rock. Todavía sigue por ahí dando guerra.  

 

6 The Donnas

Otras californianas, pero esta vez de Palo Alto. Se organizaron en 1993 y eran The Donnas: Donna A (Brett Anderson, cantante), Donna R (Allison Robertson, guitarra y coros), Donna F (Maya Ford, bajo y coros) y Donna C (Torry Castellano, batería). Desde 2012 están en un parón indefinido que tiene toda la pinta de ser para siempre y más desde que Donna C anunció que abandonaba la música y dejaba de tocar la batería por sus problemas de espalda.

Hasta ese momento, incluido su último álbum Bitchin´, el séptimo disco de estudio, estas chicas mostraron tener más talento y más fuerza que muchas bandas de rock. Ellas tenían una habilidad especial para dar cera, hard rock, punk y garage, y al mismo tiempo combinar sus voces para entregar canciones pegadizas con estribillos y melodías. Tienen mucho de Ramones, pero también de sus predecesoras The Runaways, de Kiss, guiños a AC/DC o a estrafalarios como Mötley Crue. En algún momento probaron a acercarse al movimiento riot grrrl, pero les pillaba algo forzado, ellas eran más rockeras que grunge. Su primer disco está formado por canciones escritas por el productor Darin Raffaelli, lo que les cubrió con la sospecha de producto de discográfica. Rápidamente se quitaron esa etiqueta. Valían mucho más de lo que parecían que eran en un principio.

 

7 L7

Cuatro chicas de Los Angeles (¿será el agua de la localidad?) que sin embargo parecían recién salidas de Seattle, la cuna del grunge. Eso se debía a su música, muy cercana al heavy y al grunge, una combinación de ambos estilos. Empezaron en 1985 como banda de punk rock, grababan para el sello Epitaph, que era el más indicado para los amantes del punk de finales de los 80, principios de los 90, y para los seguidores del hardcore, melódico o no. Incluso fueron teloneras de los Bad Religion en esa época. Poco a poco se fueron inclinando hacia el grunge y esa fue su base musical.

L7 eran, además de buenas músicas, activas feministas militantes y  y en 1991 crearon Rock For Choice, una asociación benéfica pro igualdad de las mujeres y en favor de los derechos humanos que fue apoyada por bandas masculinas famosas, como Nirvana, Ret Hot Chili Peppers, Rage Against The Machine o Pearl Jam. Publicaron media docena de álbumes intensos y fieros que rasgaban a tiras la piel del oyente. Después de quince años de existencia se disolvieron en el 2000 con la llegada del nuevo milenio. Suzi, Jennifer, Dee y Donita hacían gala de su ideología de género y su apuesta la llevaban a su existencia y a su creatividad escribiendo un buen puñado de canciones agresivas y tormentosas. Pura furia y rabia, pero también puro arte.

 

8 The Go-Go´s

Cinco chicas que venían de… ¡efectivamente, Los Angeles! Empezaron en 1978 y contaban con un arma secreta, la perfecta voz de Belinda Carlisle, la cual estaba arropada por unos buenos coros, una producción muy limpia y aseada (a veces demasiado) y una correcta ejecución, sin aspavientos, la justa. Eso sí, todos los instrumentos los tocaban ellas, se componían sus propias canciones y en directo se bastaban con su habilidad, talento y presencia. Su propuesta era bastante sencilla: un poco de new wave muy americana y unos brochazos de power pop californiano.

En algunos momentos se las podía haber emparentado (musicalmente) con The Romantics o con Tommy Tutone. Su debut fue glorioso, Beauty an the beat, publicado en 1981 por I.R.S., un sello de total confianza, cualquier disco que publicase era notable. Lo produjo Richard Gottehrer, quien también tuvo bajo su tutela a Blondie, Marshall Crenshaw, The Bongos, Mental As Anything… Buena gente. Este disco es sobresaliente en general, aunque destacan canciones como We got the beat, Our lips are sealed o How much more. Sin caer en comercialidad ni en baboserías, el LP tenía un puntito A.O.R. que lo hacía muy digerible. Hasta su separación en 1985 editaron otro par de buenos discos, aunque no alcanzaron el mismo nivel. Luego, en 1999 se volvieron a reunir y ¡oh maravilla!, grabaron otro gran álbum en 2001, God bless the Go-Go´s. Pues eso.

 

9 The Pointer Sisters

Las hermanas Pointer, Bonnie y June, iniciaron su carrera en la música actuando en clubs de su ciudad, Oakland, California, bajo el nombre de Pointers, a Pair. Luego se unió a ellas la mayor, Anita, que hasta entonces había estado trabajando de secretaria. Empezaba entonces la carrera de The Pointer Sisters. No era fácil hacerse un hueco en el cerrado clan masculino del soul, en donde casi todos eran hombres con la excepción de las solistas femeninas, que solían ser grandes voces, mujeres con personalidad y dispuestas a adoptar su papel de estrellas del soul… femenino. Y todavía quedaba una hermana mayor, Ruth, que se incorporó a la formación en 1972.

En los 70, un grupo de cuatro chicas, cuatro hermanas que interpretaban góspel y soul, que escribían buenas canciones y que no se paraban ante ninguna frontera (llegaron incluso a hacer country) no era nada habitual. Ni hoy, la verdad. Alcanzaron el éxito en varias ocasiones. Hasta en 13 ocasiones entraron en el Top 20 de Estados Unidos, pero sus éxitos más sonados fueron Yes we can can, en el año 1973, How Long (Betcha´ Got a chick on the Side), en el 75 y sobre todo ya en los 80, o casi, con su genial versión del tema de Bruce Springsteen Fire, He´s So Shy, Slow Hand, Automatic… Eran una máquina de hacer hits y una empresa familiar (más o menos) que sigue en pie actualmente. Eso sí, con cambios porque en 1977 lo dejaron Bonnie para emprender su carrera en solitario y June, aunque luego volvió, pero estaba metida en adicciones peligrosas y falleció en 2006. Su discografía, entre discos de estudio, directos y recopilatorios, es realmente abultada, pero hay en ella muchas joyas imperecederas. Ganadoras de tres Grammys y nominadas en otras siete ocasiones, The Pointer Sisters han influido musical y personalmente en toda la música negra posterior.

 

10 The Ace of Cups

Consideradas como una de las primeras bandas íntegramente compuesta por chicas de la historia del rock. Surgieron en plena época hippie, en 1967, y en San Francisco. Una de sus características principales era que todas cantaban, cuatro, Mary Gannon la bajista, María Hunt la teclista, Mary Ellen Simpson la guitarra solista y Denise Kaufman, la otra guitarrista, podían ser la solista dependiendo de la canción. La quinta, Diane Vitalich, la batería, solo hacía coros. Vamos, que en cualquier momento había cinco voces, una principal y cuatro arropándola con sus coros y segundas. La bomba.

En cuanto a la composición, también todas le daban a la pluma. Eran completísimas. Su debut fue en la primavera del 67 ni más ni menos que abriendo un concierto gratuito de Jimi Hendrix en el Golden Gate Park de su ciudad natal. No muchas bandas pueden decir eso y menos todavía que han tocado con Grateful Dead, The Band o Jefferson Airplane. Tenían muchas discográficas detrás de ellas pero ninguna les ofrecía lo que ellas pensaban que merecían. Además, eran chicas, y un contrato supondría tener que salir de gira y, por tanto, problemas con la familia. Como aquello no iba a ningún lado, la frustración asomó sus garras. Además, alguna de ellas fue madre y compaginar el ser madre con ser estrella del rock, no era sencillo.

Aunque probaron incluyendo algún componente masculino en el grupo, The Ace Of Cups se deshizo en 1972. No llegaron a editar ni un solo single. En 2003 apareció en el mercado un disco con algunas maquetas, apariciones en la televisión y grabaciones en directo. Buenas canciones con muy mal sonido. Y lo que son las cosas, en 2016 cuatro de las fundadoras, Mary, Denise, Mary Ellen y Diane, empezaron a trabajar en su álbum de debut con la producción de Dan Shea y algunas colaboraciones estelares. El disco salió en noviembre del pasado año a través de High Moon Records  y sólo por la canción Feel Good, merece la pena. Tremenda. Ace of Cups eran modernísimas, enrolladas, instrumentalmente muy buenas, con grandes ideas y precursoras de muchas de las bandas de rock femeninas que han venido después. Para no olvidar. Nunca.