Nacido en Chicago en 1989, Marquis Hill es una de las estrellas más fulgurantes del actual panorama de la música jazz. Un trompetista y compositor numerosas veces galardonado por su novedosa aportación a la hora de combinar estilos.

Sobre su innata inclinación hacia el post-bop -una música que arranca en la primera mitad de los sesenta con músicos como John Coltrane, Miles Davis, Charles Mingus y en particular Herbie Hancock-, el joven músico ha sumado un amplio abanico de matices procedentes de su profunda herencia musical afroamericana como el Hip-Hop, el Blues, el Neo-Soul, el Rhythm and Blues, el Chicago House…

Pero además no se detiene ante ningún prejuicio y en ocasiones también incorpora tratamientos latinos sorprendentes. Su libertad conceptual le permite volar tan alto como solo la imaginación y el talento pueden permitir.

 

Una carrera construida peldaño a peldaño

La música siempre ha sido su objetivo y su educación se dirigió con ese rumbo. Educación musical y estudios de Jazz en Northern Illinois University le permitieron acceder a un Master en Pedagogía de Jazz en DePaul University. Pero si durante su formación mostró algo de su brillantez, en cuanto se subió a un escenario inició una cosecha interminable de premios. Primer puesto en el Concurso de Improvisación de Jazz del International Trumpet Guild en 2012 y en el Carmine Caruso International Jazz Trumpet Solo Competition del siguiente año. A todo esto hay que sumar el más importante del mundo, Thelonius Monk Competition de 2014 que le permitieron dejar de autoproducirse y autoeditarse sus discos, lo que había hecho con los cuatro primeros, ya que el premio incluía un contrato de grabación con Concord Music Group.

Deneka Peniston

La rica y variada discografía de Marquis Hill se había inicado en 2011 con el LP New Gospel, al que siguió Sounds of the City. En coherencia con la declaración de principios de lo que suponía su música en el título mismo de sus álbumes, al tercer le bautizó con The Poet. Tras la edición del EP Modern Flows, finalmente llegó su debut con el respaldo de una discográfica y fue con el aclamado por la crítica The Way We Play.

Su última publicación ha sido Modern Flows Vol. II, grabado con el respaldo de su grupo The Blacket, con los que lleva trabajando desde hace ya bastante tiempo y que le han aportado unos sólidos cimientos sobre los que desarrollar su inmensa creatividad y un territorio despejado por el que dejar volar su imaginación.

 

Un músico de prestigio

Su presencia ha sido requerida por numerosos artistas procedentes de muy variados terrenos, como Benny Golson, Rodney Whitaker, Steve Turre entre otros. Además, Hill ha grabado y girado con leyendas como Joe Lovano, Marcus Miller, Kurt Elling, Dee Dee Bridgewater y muchos más, aunque últimamente dedica mucho tiempo a trabajar con su colega y amigo MaKaya McCraven.

Envuelto en una gira por Europa, actuará en Madrid el miércoles 10 de julio en la sala Clamores y después viajará hasta Bruselas para participar en el Brosella Festival. En su visita a nuestro país vendrá acompañado del saxofonista Christopher McBride, el bajista Joshua Ramos, el batería Makaya McCraven y el vibrafonista Justin Thomas. Un particular quinteto formado por bajo, batería, saxo vibráfono y trompeta. Con entradas a la venta aquí, la magia está asegurada.