Joan Wasser se ríe cuando escucha la pregunta acerca de si el recopilatorio que acaba de sacar cierra un ciclo. “¡En absoluto! Ni abre ni cierra nada. Sigo como siempre, haciendo música. De hecho ya estoy preparando otra antología”.

Wasser habla desde Londres. La gira que promociona Joanthology la ha llevado hasta allí y en breve la traerá a Valencia y Barcelona, los días 15 y 16 de junio. “Actuaré sola, con un piano y una guitarra”, anuncia. Luego, retomando, la pregunta sobre el álbum que repasa sus 15 años de carrera en solitario, añade: “A mi público le gustan mucho mis últimos álbumes, y quería recordarles que antes de esos hice otros discos. Es una excusa para poder interpretar canciones más viejas que no me apetece perder de vista”.

 

La mujer policía

Wasser eligió el nombre artístico de Joan As Police Woman –una broma privada relacionada con la serie La mujer policía, que protagonizó Angie Dickinson en los años 70- y comenzó a publicar discos en solitario a principios de la pasada década. Antes había estado en un grupo, The Dambuilders, y luego acompañando a diversos artistas, entre ellos Jeff Buckley, con quien mantenía una relación en el momento en que esté falleció en 1998. “Al principio tocaba el violín porque creía que era un instrumento muy mal aprovechado en el rock. Hice todo lo que pude para intentar ser innovadora en ese aspecto hasta que me di cuenta de que ya no me interesaba ese papel. Fue cuando empecé a componer. Mi voz no me gustaba nada, no me sentía cómoda interpretando porque además, a mi alrededor había siempre vocalistas maravillosas como Anohni [Wasser colaboró con ella cuando grababa discos como Anthony & The Johnsons]”.

Michael Lavine

Finalmente perdió el miedo. Grabó discos como To Survive, donde lloraba la muerte de su madre, y otros más optimistas como The Deep Field. Su música atraviesa diversos estilos, pero siempre se mueve dentro de unos parámetros de eso que podríamos llamar intimismo. “Digamos que lo que hago es una combinación de dos posibilidades, el optimismo y la introspección. A veces estoy triste y a veces estoy contenta, como todo el mundo. También puedo sentir ambas cosas a la vez. Al final he llegado a la conclusión de que ambos estados de ánimo me acompañan siempre porque forman parte de mí”.

Para su autora, las canciones que componen Joanthology son como páginas de un diario que ha vuelto a leer después de años. “Cada uno de mis discos refleja el estado de ánimo en el que me encontraba cuando lo compuse y lo grabé. En esas canciones hay muchas pérdidas, algunos amores rotos, pero también esperanza y ganas de vivir. Es increíble que siga aquí, podría haberme ido como ha ocurrido con algunos seres queridos. Y sobre todo, soy muy afortunada por poder seguir haciendo lo que quiero hacer”.

 

Con Lou Reed y Rufs Wainwright

Wasser se crió en Brooklyn y creció escuchando souldoo wop. Tuvo formación musical de conservatorio, pero eligió el rock. Su  madre le advirtió que sería duro pero que merecería la pena. Y así ha sido. Wasser ha tocado para Lou Reed, Rufus Wainwright, Scissor Sisters, Lloyd Cole o Cass McCombs. “No sería justo destacar a ninguno de ellos, todos me han dado cosas buenas. Quizá el trabajo más intenso fuera en el disco I’m A Girl Now. Anohni es una perfeccionista y grabamos más de diez versiones de algunos temas de ese álbum”.

Adrienne Isom

Fue ese álbum el que le abrió definitivamente las puertas al mundo de la música. Dos años más tarde aparecía su primer álbum en solitario. Desde entonces ha grabado siete álbumes de estudio, realizado numerosas giras e incluso comenzó a grabar un álbum de duetos con David Sylvian, que canta con ella en el tema Honor Wishes, incluido en el recopilatorio. “Me temo que he tirado la toalla. Ese disco no se va a terminar nunca”, dice después de una década trabajando intermitentemente en el proyecto. Sylvian no es un artista fácil.

Además de canciones a las que quiere especialmente y alguna que otra rareza, Joanthology contiene dos nuevas canciones. What A World, que es una vieja composición que no había encontrado su lugar hasta ahora. Y la otra, una versión del Kiss de Prince que en manos de Wasser se transforma en otra cosa. “Hacer canciones ajenas es enriquecedor. Al no tener que preocuparme de la letra, que ya está escrita, puedo centrarme en los aspectos musicales, cambiar armonías, pensar arreglos distintos.

Es lo que he hecho con Kiss, que es una de mis canciones preferidas de todos los tiempos. Me gusta mucho cantar esa letra y a la vez disfruto cambiando la canción y llevándola a otro terreno”. Sabe de lo que habla. En el pasado ya le cambió la piel a composiciones de Britney Spears, Bowie, Adam & The Ants, Public Enemy o Sonic Youth. La obra de Joan As Police Woman configura en sí misma ese  nuevo espectro feminista que caracteriza al pop, tanto masivo como alternativo, de ahora mismo. Voces femeninas como St. Vincent, Sharon van Etten o la suya han creado un nuevo imaginario de lo femenino en el pop. “Soy optimista respecto a los avances del feminismo en los últimos tiempos, pero no hay que olvidar que gracias a Trump, las  mujeres están perdiendo de nuevo derechos fundamentales. Esto es así, para avanzar un paso antes hay que retroceder dos”.

Michael Orenstein
Adrienne Isom