Vicios Modernos. Ceesepe 1973 – 1983, en La Casa Encendida de Madrid hasta el 22 de septiembre, no solo muestra el inicio de la carrera del genial dibujante de cómics underground y su paulatina transformación en pintor, sino que también se presenta como una crónica de los últimos años de la dictadura, los primeros de la democracia, los cambios sociales, la revolución juvenil, la explosión de la Movida Madrileña y contraposición entre las escenas culturales de Madrid y Barcelona.

Un puesto en el rastro

Fallecido el pasado mes de septiembre, Carlos Sánchez Pérez, más conocido como Ceesepe, fue una de las figuras más emblemáticas de la llamada Movida Madrileña. Nacido en Madrid el 7 de mayo de 1958, su carrera como dibujante comenzó junto al fotógrafo y amigo Alberto García-Alix en un puesto de cómics en El Rastro, al que bautizaron con el ingenioso nombre de Cascorro Factory. Allí vendían sus trabajos, unas publicaciones muy artesanales creadas con algunos colegas como Ouka Leele o El Hortelano, y que alternaban con otras fotocopiadas  y traducidas del cómic underground estadounidense. De esa época es el fanzine `Vicios Modernos´, sobre fotografías de García-Alix, y la publicación `Bestias de Lujo´ en la cual deja entrever al Ceesepe pintor en el que se iba a convertir con el paso de los años.

Como dibujante de cómics, Ceesepe retrató las calles de Madrid en su lado más brillante, ingenioso y disparatado y también los rincones más oscuros, depravados y sucios. Un relato de una época de esplendor cultural y de descubrimiento del lado salvaje de la vida. Además, actuó como puente entre las culturas underground de Madrid y Barcelona, entre lo que bullía en el Rastro y en las Ramblas, gracias a sus conexiones con la revista Star y con dibujantes barceloneses que publicaban sus dibujos en el Rollo Enmascarado, como Xavier Mariscal y Nazario Luque.

Sus inicios como dibujante de cómic

La selección de las piezas, casi 300 entre cómics originales, cuadernos, juegos, revistas y fotografías, la mayoría de ellas procedentes del Archivo Lafuente, las ha realizado la comisaria, Elsa Fernández-Santos. La Casa Encendida, el Archivo y el propio autor estuvieron trabajando en esta exposición prácticamente hasta su muerte en septiembre de 2018.

La muestra está dividida en dos salas, la primera de ellas dedicada casi en su totalidad a la producción inicial de Ceesepe, incluyendo sus primeras historietas, algunas del tamaño de una caja de cerillas, a sus cuadernos de apuntes y dibujos. Según la propia comisaria, “el mayor coleccionista de Ceesepe era él mismo” .  Por eso en esta exposición se exhiben desde sus cuadernos de colegio, sus primeros cómics realizados cuando tenía alrededor de 13 años y algunas miniaturas agrupadas bajo el título de Porn, que dan una idea de por dónde van.

Sus dibujos eran muy populares entre sus compañeros de cole y un día, con sólo 16 años, envió uno a la revista Star para ver si se lo publicaban. Se trataba de un personaje políticamente incorrecto llamado Slober,  que se hizo muy popular entre los jóvenes. Fue su ingreso, allá por la década de los setenta, en un universo editorial muchas veces clandestino.

La transformación en pintor

La segunda muestra su transformación en pintor, cuando el cómic pasa de ser una viñeta a que cada dibujo se convierte en un auténtico cuadro, aunque algunas de estas obras fueran las que hizo para El Vibora.

De esta nueva etapa son, por ejemplo, los dibujos para la película de debut de Pedro Almodóvar, `Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón´. Esta una de las curiosidades que pueden observarse en la exposición ya que el cartel original se perdió en su momento y ni el propio director de cine ha conseguido encontrarlo. Sin embargo, Almodóvar ha ofrecido otro tan interesante y que muestra como Ceesepe iba necesitando un espacio mayor que el que hasta entonces le ofrecía el cómic.

El color y el tamaño de la obra se apoderan ya entonces del genio de Ceesepe. Así, junto a la cartelería de la ópera prima de Almodóvar, están sus viñetas más tardías y que ya son prácticamente cuadros, como el de `El día que muera Bombita´, un mediometraje creado junto a García-Alix, `La Lucha´ y el único lienzo de la exposición: un cuadro que hizo para la portada del número 26 de El Víbora, `Estrellita va a Nueva York´.

Un libro definitivo

Con motivo de la exposición, se ha puesto en circulación un libro coeditado por Fulgencio Pimentel y Ediciones La Bahía (Archivo Lafuente). La obra cuenta con 400 páginas en las que se incluye una recopilación bastante exhaustiva de los cómics del artista, así como unos textos firmados por Alberto García-Alix, en los que recuerda su amistad con Ceesepe y sus primeros años en el Rastro; otro de Onliyú, redactor jefe de El Víbora en su día y que subraya la relación de Ceesepe con el cómic underground barcelonés; un tercer escrito del crítico Jordi Costa examinando el trabajo en estos años de Ceesepe; y finalmente el de la propia comisaria, Elsa Férnandez-Santos que narra cómo se elaboró esta exposición y la necesidad de mostrar los inicios de un artista que aunó los referentes del cómic americano con la crónica de una época en España.