El asturiano residente en Sevilla Dionisio González es un artista diferente ya que desde hace años realiza un encomiable trabajo en el que convergen la escultura, la fotografía, la arquitectura y la manipulación de las imágenes. El espacio y la luz son elementos que en sus manos sirven para presentar una realidad inexistente pero extrañamente posible.

En esta exposición, titulada Concrete Island, Dionisio González analiza los diferentes aspectos y las consecuencias distópicas de algunos impulsos arquitectónica que recorrieron Europa a principios de la década de 1950. En el complejo contexto de posguerra que vivía el mundo y en particular el Viejo Continente, el movimiento modernista y su ideario atravesaban un periodo de estancamiento en comparación con la sacudida que había supuesto en la arquitectura tradicional.

En este panorama, una nueva generación de arquitectos y urbanistas idearon una ciudad alternativa al modelo tradicional, en el que muy a menudo se alternaban los avances tecnológicos de la industria militar y los logros de la investigación aeroespacial. Era una interesante propuesta con la que respondían a los importantes cambios ocurridos en la sociedad debidos a la crisis económica, política, social y cultural.

 

Archipiélago de hormigón

Como consecuencia de esto, las propuestas brutalistas, que en principio era una utopía social y constructiva, pasaron a ser distópicas y terminaron enterradas bajo el uso aplastante del hormigón, su dureza sensorial y estética y por un elevado índice de criminalidad que se disparaba en lugares que servían para acceder a los nuevos espacios, como pasillos, corredores y ángulos muertos. Pero esta sólo fue una de las causas, ya que también influyó su desconexión con el entorno urbano, provocando que en muchos casos estas construcciones enormes se convirtiesen en guetos de los que se alejaba lo más posible las clases medias y acomodadas para asentarse en zonas residenciales. 

Ricardo Ausso

Dionisio González, (Gijón, 1965) es licenciado en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, en donde continuó como profesor de la asignatura de Iniciación a las Técnicas de Grabado. Posteriormente amplió sus estudios en Imagen Asistida Por Ordenador en la Wilkey´s Moor Print Workshop de Devon, Inglaterra.

Ha realizado cursos de Estampación Artística y de Procesos Infográficos en la Universidad de Edimburgo, cursos de Multimedia y Fotografía Avanzada en el Camberwell Collage of Art de Londres. Se doctoró en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla con una tesis sobre La Estética del Horror y actualmente es profesor en esta institución docente e imparte el curso De la idea artística a las políticas sociales. A lo largo de su carrera profesional ha obtenido numerosos premios y galardones, entre los que destacan el Premio Pilar Juncosa & Sotheby´s y el Premio Fundació Pilar i Joan Miró.

Ricardo Ausso

Sus obras y su trabajo ha recorrido medio mundo a través de museos e instituciones, como el Museum Of Contemporary Art Cleveland (MOCA), el Musée d´Art Contemporain (CAPC) de Burdeos, el Museo Nacional de Arte Reina Sofía de Madrid o el Museum Of Contemporary Photography en Chicago, entre otros muchos.

Aunque no se considera un fotógrafo ni un arquitecto, sino más bien un artista multidisciplinar, Dionisio ofrece una mirada crítica y analítica sobre aquello que ve. En este caso se ha detenido en un periodo muy concreto y ha analizado, fotografiado y diseccionado una corriente arquitectónica dominante en su momento, su devenir y sus consecuencias. Un espejo que refleja la realidad, la misma que tantas veces ha corregido el artista, y cuya imagen invita a la reflexión, el conocimiento y la comprensión.

Nicolas Morey-Chaisemartin

Concrete Island de Dionisio González, está incluida dentro del festival Off de PhotoEspaña y se expone en el espacio de Ivorypress en Madrid, un lugar diseñado por el arquitecto Norman Foster con Foster + Partners sobre una antigua imprenta anexa a un garaje. Un proyecto pionero de la editorial Ivorypress, fundada por Elena Ochoa Foster, que reúne el mundo de los libros con el arte, integrando salas de exposición y una extensa galería.

La muestra permanecerá abierta al público hasta el 27 de julio en la calle del Aviador Zorita, 46, 48, Madrid.