El sueño de cualquier actor, más allá de la fama o de los premios, suele ser desarrollar una carrera rica y variada, con papeles muy distintos entre sí. Jamie Bell solo tiene 33 años, pero ya cumple en gran medida ese requisito. En su caso, el truco ha sido que empezó muy pronto, siendo apenas un adolescente, con Billy Elliot (2000), retrato amable, pero con aristas, de la pasión por el baile de un niño inglés de clase obrera en una época de enconados conflictos laborales. La película fue un éxito de crítica y público y permitió a Bell forjarse una sólida carrera, con títulos tan interesantes como Banderas de nuestros padres (2006), Jane Eyre (2011) o, más recientemente, La estrellas de cine no mueren en Liverpool (2017).

Bell está de actualidad por Rocketman, el biopic de Elton John en que da vida a Bernie Taupin, letrista y socio musical inseparable de Elton, con el que colabora desde 1967. Presentada en la última edición del Festival de Cannes, la cinta ha sorprendido por la falta de complejos con que aborda alguno de los aspectos más delicados de la biografía de Elton John, incluidas sus crisis de personalidad o sus adicciones.

David Appleby

 

Rocketman deja muy claro hasta qué punto Bernie Taupin, además de un colaborador esencial, ha sido una persona clave en la vida de Elton John. ¿Cómo se preparó usted para interpretar a un personaje real que ha dejado un legado tan importante en la historia de la música?

Lo cierto es que asusta un poco. Era un requisito que los actores pudiéramos cantar, ya que el filme es un musical mezclado con fantasía. Lo cierto, es que, para mí, interpretar a Bernie Taupin ha sido un reto, porque su personalidad es casi lo opuesto a la mía. Todos conocemos sus letras pero la mayoría de la gente no sabe ni qué aspecto tiempo, porque casi siempre se ha mantenido en la sombra. 

 

Es decir, que a falta de referencias, había que inventarse en gran medida al personaje.

Exacto. Y eso para un actor es tanto un problema añadido como una oportunidad. En cierto sentido, es una tarea muy distinta a la de mi compañero de reparto, Taron [Egerton], porque todo el mundo conoce a Elton John y lo que se espera de él es que encaje en esa imagen, que dé la talla. El pequeño lujo del que disfruté yo fue poder preparar mi papel con manga ancha.

 

¿Cómo describirías la relación que tienen Elton y Bernie?

Tenían una forma de colaborar muy peculiar e interesante. Trabajaban por separado. Bernie hacía la letra, se la pasaba a Elton y Elton se encerraba en una habitación con su piano a ponerles música. Así consiguieron crear joyas como Tiny Dancer o I'm Still Standing. Me parece algo increíble.Creo que Elton tiene un don para traer felicidad a la gente. Su música inspira alegría. De hecho, mi hijo pequeño la escucha, en versión nana. Para mí, como actor, ha sido todo un regalo hacer este papel, porque me ha permitido interpretar a esa 'otra mitad' de Elton, el hombre que creó con él esas maravillosas canciones. Bernie es un personaje que permanece muy estable a lo largo de todo el filme, es un tipo con el que puedes contar, como un satélite que está ahí siempre si lo necesitas. Es el tipo de persona que todo el mundo necesita en su vida.

Jordan Strauss

 

Tanto Taron como usted han contado con la bendición de de Sir Elton John. ¿Es eso motivo de tranquilidad o crea aún más presión?

Si lo piensas, tratar de captar la esencia de la vida de dos personas tan admiradas en una película de dos horas es algo muy difícil. Yo tuve la oportunidad de conocer a Bernie Taupin. Fui a verle a Santa Barbara y estuve hablando largo y tendido con él y con su mujer. Bernie es un tipo muy normal, optimista y positivo. Yo lo interpreté con total libertad, pero siempre te preguntas con un cierto nerviosismo si a él le gustará o no cómo has intentado reflejar su vida y su personalidad en la pantalla.

 

Elton John tiene una personalidad grandiosa y magnética. Si usted tenía que interpretar a un hombre normal, Taron Egerton debía hacer un derroche de exuberancia y carisma.

Sí, pero al comienzo de su carrera tanto Elton como Bernie eran dos chicos normales a punto de embarcarse en el viaje más importante de sus vidas. Es cierto que triunfaron muy deprisa, con tres números uno consecutivos en la radio, algo que no había pasado hasta entonces. Para Bernie, era importante que funcionara su música, porque si no se veía de vuelta en la granja de pollos, quitándole las plumas a los pobres pollos muertos. Bernie es un poeta y también tiene muy buen oído. Estudió a los clásicos. Le gustaba fantasear mirando a las nubes en futuras canciones. De hecho, casi todas sus letras viene de su mundo de fantasía.

¿Sabe si Elton John es fan de Billy Elliot?

Sí, de hecho fue lo primero que me dijo. Le conocí cuando la película se estrenó en Cannes. Durante la proyección, lloró, porque le trajo recuerdos de la relación que tuvo con su padre, algo en lo que Rocketman profundiza bastante. Es un señor fantástico del que me enorgullezco. Ha sido todo un privilegio contribuir a contar su historia.

Joel C Ryan