Birk Schmithüsen tiene 29 años, de modo que es, prácticamente, un nativo digital. Pero este alemán no se limita a usar las nuevas tecnologías, sino que explora sus efectos en nuestra existencia cotidiana, a través de algo inesperado: el arte. 

En estos momentos presenta, a lo largo de una residencia prolongada en el LABoral Centro de Arte de Gijón, su obra Speculative Artificial Intelligence / Exp. #2, cuya explicación es, como poco, tan compleja como su nombre: dos sistemas de inteligencia artificial se conectan e interactúan, y eso se traduce de manera audiovisual. Algo así como hacer arte ad infinitum, sin intervención humana. El visitante, como mucho, podrá percibir esta interactuación entre las dos máquinas a través de las imágenes y los sonidos. Imaginen que Terminator y C3PO se hacen colegas, y empiezan a conversar y a pintar sobre el mismo lienzo por toda la eternidad, pasando olímpicamente de Luke Skywalker y de Sarah Connor. Pero mejor, que nos lo explique el propio autor.

Lo que hace transmite mucha belleza, pero al mismo tiempo es estremecedor. ¿Cree que la inteligencia artificial llegará a crear arte sin necesidad de intervención humana? ¿Nos volvemos innecesarios incluso para eso?

No creo que la IA pueda crear arte. Puede aprender conceptos complejos y predecir infinitas variaciones de ejecución de ese concepto. Estas ejecuciones pueden parecer obras de arte, pero la obra de arte real es el concepto, no su ejecución. Hay pinturas interesantes creadas por GAN, una combinación de dos redes neuronales, donde una generaría imágenes y la otra las juzgaría, dependiendo de la singularidad de su estilo. Se mostraron en el Art Basel en 2016 y los críticos de arte profesionales los calificaron como si hubieran sido creados por humanos. 

¿Y qué pintamos los humanos ahora?

Esto que te he contado es realmente notable, pero sigo opinando que el arte en este caso es el concepto de la arquitectura de las redes neuronales utilizadas. Así que para mí estos cuadros expresionistas abstractos generados por ordenador son arte computacional, en lugar de arte en su sentido estricto. Creo que el artista, como todos los seres humanos en profesiones creativas, está cambiando cada vez más de una persona que crea algo con sus manos a alguien que crea conceptos que son ejecutados por máquinas en infinitas variaciones y luego juzgados y seleccionados por seres humanos.

De modo que el arte seguirá siendo nuestro último reducto humanista, ante la que se nos avecina con la era tecnológica. 

No creo que la IA pueda reemplazarnos en el futuro cercano, de momento, pero sí aumentará el ritmo al que cambian nuestras vidas y cada vez más personas sentirán que ya no pueden seguir la evolución de la especie al mismo ritmo que hasta ahora. Esto se acerca mucho a la sensación de sustitución.

Dice que su objetivo, con su obra, es que los visitantes puedan intervenir en la comunicación entre los dos sistemas de AI. ¿Qué significa eso exactamente?

El objetivo de mi trabajo es hacer que el comportamiento interno de las redes neuronales, así como la comunicación entre los sistemas de inteligencia artificial, sean perceptibles. Por eso traduzco sus mensajes en señales audiovisuales transmitidas a través del mundo analógico. La posibilidad de que los visitantes interactúen en la comunicación entre las dos entidades es más un efecto secundario que el objetivo principal del trabajo. El trabajo ofrece esta posibilidad y tengo curiosidad por cómo la gente lo usará.

En su web ha escrito esta frase: "En mi investigación artística, abro cajas negras". No sé muy bien a qué se refiere, pero suena inquietante.

En este mundo digital en que todo está conectado, no podemos percibir los procesos, esto es, el concepto abstracto que está sucediendo dentro del sistema. Dado que los programas de ordenador suelen ser sistemas muy complejos, es muy común separar diferentes tareas del programa en diferentes "cajas", que probablemente estén programadas por diferentes personas. Tan pronto como una tarea de procesamiento del programa esté funcionando correctamente, la caja se cerrará y ya nadie tendrá que preocuparse por cómo funciona. Ese flujo de trabajo ayuda mucho a mantener una visión general de un gran proyecto. Pero también crea una gran cantidad de "cajas negras", por eso es tan difícil saber quién cometió el error.

¿Puede ponerme un ejemplo clarificador, de la vida real?

Por ejemplo, si en el futuro un coche autónomo provoca un accidente, será difícil saber quién es el responsable. 

Ahora da la impresión de que estoy hablando con un ingeniero informático, en vez de con un artista. 

Siempre me interesó explorar todo lo que me interesaba, a mi manera. Me encantó pensar "fuera de la caja". El campo de las artes me da el marco perfecto para esto.

¿Y no era más fácil hacerse con un pincel y un lienzo?

Desde pequeño me interesaron los medios sonoros y electrónicos. De adolescente recogía aparatos electrónicos de la basura para intentar repararlos y usarlos de otra manera que para la que fueron concebidos. 

¿Sabía que La Laboral, donde tiene su residencia artística, era una universidad franquista? Hoy es uno de los centros de arte más vanguardistas de Europa. Cosas como esta dan alguna esperanza de que las cosas puedan mejorar, ¿no cree?

Te respondo con un ejemplo. Creo que los nuevos inventos y las tecnologías emergentes no son ni buenos ni malos por sí mismos. Son solo herramientas, que son muy emocionantes al principio, pero al final se trata de lo que la humanidad hace con ellas. Lo mismo ocurre con instituciones como las universidades y también con los medios de comunicación. Se trata de su uso y la intención que impulsa a las personas. La Laboral es un buen ejemplo de que las cosas y los lugares pueden transformarse de malos a buenos usos. Pero en nuestros tiempos también está ocurriendo una deriva hacia la política de la derecha y los acontecimientos extremistas en la sociedad.  Vemos que los refugiados no son realmente bienvenidos en nuestra en la sociedad del primer mundo, y Europa construye muros cada vez más grandes alrededor, se está convirtiendo en una fortaleza. Mucha gente parece estar preocupada por su comodidad, el lujo y su estima. Por lo tanto, siempre tenemos que seguir señalando por qué es tan importante mantener una actitud abierta y hospitalaria con los demás. Si nos mantenemos abiertos a nuevas influencias, a otras personas, nos adaptamos a nuevas situaciones, aprendemos de otros y ayudamos a otros, y podemos desarrollarnos como especie.

Sin duda, vivimos tiempos espasmódicos en todo el mundo: para la política, los refugiados, el cambio climático... ¿Es posible denunciar las injusticias a través de su arte? ¿Cree que el lenguaje del arte debería ser un activismo o algo estético?

Creo que el lenguaje del arte debería estar libre de límites para esto o aquello. Para mí, la libertad es el valor más alto que tiene el arte: libre para ser solo estética pura, libre para comenzar una revolución. Si el artista crea obras, que son las dos cosas al mismo tiempo, lo admiro mucho. Como por ejemplo los trabajos mostrados en la nueva exposición en el Guggenheim Bilbao de Jenny Holzer.

Pasará un tiempo en Gijón, con esta residencia. Esto tiene muy poco que ver con Leipzig, donde nació, o con Berlín, donde reside. 

Me gusta estar cerca del mar, me gusta la naturaleza, caminar por montes, que están muy a mano. La ciudad en sí es muy hermosa. Es genial simplemente pasear y observar sus edificios antiguos.

Su residencia es algo así como la antesala del LEV de Gijón, que se celebra la semana que viene. Es uno de los eventos de música electrónica y arte audiovisual más interesantes revolucionarios de Europa. ¿Hay algo comparable en Berlín?

Me gustan mucho las actuaciones audiovisuales y unirlas con instalaciones y fiestas. Y es algo que me suena bastante familiar. En Berlín tenemos el CTM - el Club TransMediale. El evento también muestra música experimental y electrónica, obras audiovisuales e instalaciones combinadas con charlas y talleres.

¿Piensa que Berlín tiene realmente la mejor escena musical de vanguardia?

Realmente no lo sé. Hay tantas otras grandes ciudades que son cuna de la música de vanguardia, que ni siquiera he pisado aún...