Casi diez años después del estreno de esa película pionera La red social nos cuesta creer que David Fincher dirigiese una película sobre Facebook, y mucho menos que lo hiciese con el tono del gran cine. Tras una década, en la que las redes sociales están completamente asimiladas en nuestras vidas y el entorno digital es la norma y no la novedad, el cine sigue teniendo que hacer un esfuerzo considerable para integrarlo genuinamente en las historias. Pero estas cinco películas demuestran que los romances en la red pueden ser tan poderosos como cualquier otro.

 

Dobles vidas, Olivier Assayas (2018)

El director francés ya demostró en Personal Shopper que manejaba con fluidez el lenguaje digital. Su protagonista, iPhone en mano, empieza a recibir SMS y whatsapps de ultratumba en esta reflexión sobre la soledad en tiempos modernos. Dobles vidas sigue un poco por estos derroteros. Algunos ya la han descrito como una atemporal comedia sobre Twitter (quizá la primera) en la que se mezclan referencias a la cultura pop contemporánea con las teorías filosofías de Theodor Adorno. Entre libros digitales (inicialmente se iba a titular E-Book), blogs y tuits, Assayas construye un poderoso relato sobre el amor en el entorno digital y la crisis de la mediana edad.

 

You, Greg Berlanti (2018)

El mundo digital y, especialmente, el de las redes sociales, se ha demostrado hartamente nocivo según en las manos de quien se ponga. You fue uno de los placeres culpables más rotundos de la pasada temporada. Nos hizo preguntarnos constantemente qué hacíamos viendo un culebrón criminal sobre un joven librero que trata de seducir a una aspirante a escritora de la que cree haberse enamorado. Pero es que la serie de Greg Berlanti funciona también como una historia de obsesión y acoso digital perpetrado por un psicópata de extraño y perverso encanto. Es como si Alfred Hitchcock hubiese filmado Ventana indiscreta en la era millenial.

 

Her, Spike Jonze (2013)

Que el amor es una de las cosas más maravillosas y más insondables de la vida es algo tan evidente como que cualquiera se puede enamorar de la persona más insospechada. La obra maestra de Spike Jonze llevaba esta idea un paso más allá. ¿Podemos perder la cabeza ya no por un robot, sino por un sistema operativo? Pues claro que sí, sobre todo si este cuenta con la voz de Scarlett Johansson. Her también nos sirvió para confirmar que Joaquin Phoenix es casi sin asomo de duda el mejor actor de su generación. Ojalá más historias de amor contasen, además, con banda sonora de Arcade Fire y Owen Pallett.

 

Newness, Drake Doremus (2017)

Hasta ahora hemos hablado de Twitter, Instagram y Whatsapp pero no tanto de Tinder y otras aplicaciones de ligue digital. Newness casi se podría vender vender como la primera película sobre estas apps, con dos nativos digitales que mantienen una relación amorosa que llevan a límites emocionales y físicos. El niño mimado del indie Drake Doremus, sin embargo, refuerza el relato con cierta crudeza, pues de él se desprende que estas innovaciones han estropeado la noción clásica del romance e imposibilitado las relaciones duraderas.

 

Master of None, Aziz Ansari (2015)

Sin miedo de que suene hiperbólico, Master of None es la mejor serie del amplio catálogo de Netflix. Una maravilla en torno a la búsqueda del amor platónico en la era de Tinder. De hecho, uno de sus capítulos, Primera cita, consta, literalmente, de una imparable sucesión de citas vía app en forma de viñetas que pondrá la piel de punta (además de conseguir sacar alguna sonrisa) a todos aquellos que hayan pasado por ese tortuoso proceso. Algunos encuentros son desastrosos, otros divertidos y otros incómodos, y demuestran que Ansari entiende como nadie lo que supone ahora mismo 'ponerse en el mercado digital' buscando sexo, amor o lo que surja.