Abierto en 1793, en plena revolución francesa, el Museo del Louvre supuso un antes y un después en la historia del arte. Por vez primera, un inmensa tesoro artístico procedente de colecciones privadas (en su mayoría, la casa real de Francia y la alta aristocracia francesa) pasaba a acumularse en un espacio de titularidad pública para que toda la sociedad pudiese disfrutarlo.

El 29 de marzo de 1989, el arquitecto Ieoh Ming Pei añadió al enclave la célebre pirámide transparente, rompiendo así con la monotonía de los grandes bloques del museo y dándole al conjunto su muy icónico aspecto actual. Este añadido no fue al principio muy del gusto de una sociedad parisina a menudo poco receptiva a los cambios, pero con el tiempo se convertiría en parte inseparable de la actual imagen del Louvre. 

Este año, la pirámide de cristal alcanza su 30 aniversario, lo que ha dado pie a actos conmemorativos de todo tipo, algunos de ellos francamente originales. Tras la ilusión óptica del pasado 30 de marzo realizada por el artista y fotógrafo Jean René (JR), que parecía dejar al descubierto los cimientos del patio de Napoleón que sustenta la pirámide, el museo parisino y la plataforma de alquiler Airbnb han lanzado un sorteo muy especial: una noche para dos, a puerta cerrada, en el Louvre con estancia incluida.

 

Solo para elegidos

Y es que, ¿quién no ha soñado, alguna vez en la vida, con quedarse dentro de uno de los museos más visitados del mundo una vez cerradas las puertas?  O se ha preguntado cómo sería poder perderse entre sus 35.000 obras de arte durante toda una noche. Ver qué ocurre en el museo cuando las luces se apagan es un privilegio único del que hasta ahora solo habían podido disfrutar políticos y famosos, entre ellos, Beyoncé y su marido durante el rodaje del videoclip de ‘Apeshit’.

El premio, canjeable para la noche del 30 de abril, incluye una visita guiada, con parada obligatoria y aperitivo incluido junto al muy célebre cuadro La Mona Lisa de Leonardo Da Vinci. Tal vez, una de las obras más perseguidas del museo parisino y sobre la que más teorías se han vertido. Robada en 1911 por Vicenzo Peruggia y recuperada dos años después, La Gioconda es una de las obras más vigiladas durante las visitas al museo y de la que los afortunados podrán disfrutar en la más pura intimidad.

La cena servida bajo la atenta mirada de la Venus de Milo contará con un menú inspirado en el amor y la belleza.  Más tarde, un concierto acústico en una estancia de Napoleón III pondrá la guinda al postre antes de que los invitados se retiren a dormir bajo la emblemática pirámide de vidrio con vistas al cielo parisino. Por la mañana, el ganador y su acompañante podrán disfrutar de un desayuno al más puro estilo parisino como prólogo de la vuelta a la normalidad. 

El concurso termina el 12 de abril, un minuto antes de que den las campanadas de las doce. Hasta entonces, todas aquellas personas que deseen participar pueden inscribirse a través de la página de Airbnb respondiendo a la siguiente pregunta: ¿por qué serías el huésped perfecto de la Mona Lisa? Para los que no resulten ganadores, Airbnb tiene preparado una serie de experiencias exclusivas en el museo desde mayo hasta finales de año. Solo tendrás que reservarlas.