Elvis Presley, Brad Pitt, Pablo Picasso, Al Pacino, Walt Disney, Harrison Ford, Martin Luther King, Steve McQueen, Usher, Marlon Brando, Tiger Woods… Y paramos ya. Porque la lista de hombres con carácter que usan o han usado Rolex sería interminable.

Y es que si hay un objeto que refleje y condense el lujo atemporal en menos centímetros es un reloj Rolex. Ya iba siendo hora, pues, de que alguien contara como es debido la historia de la marca. Y la editorial más adecuada para hacerlo es, sin duda, la neoyorquina Assouline, especializada en libros de alta gama, que ha publicado títulos sobre Chanel, Dior, Vionnet o Valentino, entre otras marcas.

Para su libro sobre Rolex, recién salido al mercado, la editorial fundada y dirigida por los esposos Prosper y Martine Assouline ha tirado la casa por la ventana y ha creado un artículo de lujo en sí mismo. Se titula Rolex: The Impossible Collection, es obra del experto en lujo Fabienne Reybaud, y consta de 194 páginas de textos históricos e imágenes de gran belleza. Está encuadernado a mano y presentado en estuche de lino con placa metálica. ¿El precio? 845 dólares, unos 750 euros.

 

Una marca con solera

Rolex: The Impossible Collection celebra más de un siglo de reinado entre los relojes de pulsera más deseados del mundo. Reinado como marca más célebre y más lujosa, pero también como símbolo de poder, de casta, de madurez: en ciertos ambientes, regalar un Rolex a un hijo es casi un rito de paso, que convierte al niño en hombre.

Mientras las modas vienen y van, mientras nuevas marcas nacen y otras desaparecen, Rolex sigue ahí, imperturbable, en la cima de la alta gama. No es casual que sea esta la marca de relojes más codiciada por los coleccionistas. El modelo más caro del mundo, el Rolex Daytona que perteneció a Paul Newman, se vendió en 2017 por 17’8 millones de dólares.

Rolex es también una marca con solera, cuyas raíces se remontan a principios del siglo XX. En 1905, el joven pero visionario Hans Wildorf fundó en Londres una distribuidora de relojes, pero ya soñaba con fabricar modelos de pulsera técnicamente perfectos, que, por un lado, dieran la hora con suma exactitud, y, por otro, fueran una suerte de alhaja para caballeros.

Rolex consiguió afinar sus máquinas hasta extremos insospechados. En 1910, creó el primer reloj de pulsera que recibió el Certificado Suizo de Precisión Cronométrica. Cuatro años más tarde, el Kew Observatory británico galardonó a Rolex con un certificado de clase A, una distinción que antes solo se había concedido a cronómetros marinos. Desde entonces, Rolex fue sinónimo de absoluta precisión.

 

De James Bond a James Cameron

En los últimos cien años, la casa Rolex ha seguido cosechando hitos, alcanzando metas, llegando siempre primero. Entre otras cosas, fabricó el primer reloj hermético al polvo y al agua, el primer reloj de cuerda automática o el primer reloj que resistió la fuerza de los campos magnéticos superiores a 1.000 gauss.

En Rolex: The Impossible Collection podemos contemplar los más valiosos e innovadores relojes de todos los tiempos, incluyendo algunos nunca vistos en un soporte impreso. ¿Ejemplos? El Rolex Explorer que usó sir Edmund Hillary durante su expedición a la cumbre del Everest de 1953; el Rolex Submariner que lució el actor George Lazenby en el film 007 al servicio de su majestad (1969); o el modelo experimental Rolex Deepsea Challenge que se puso el cineasta James Cameron en 2012 para bajar a las Marianas, la fosa más profunda del planeta.

La selección de las imágenes y la autoría de los textos que aparecen en el libro han corrido a cargo de Fabienne Reybaud, experto en relojes, joyería y artículos de lujo de Le Figaro, el diario más antiguo de Francia. Solo él podía haber escrito la más exhaustiva, señera y completa historia sobre los relojes más codiciados del mundo.