La Joan Miró exhibe estos días un par de visiones complementarias de la obra del arquitecto catalán Antoni Gaudí i Cornet. Por un lado, los dibujos de la arquitecta ítalo-brasileña Lina Bo Bardi, que se exhiben en el vestíbulo de la fundación. Por otro, una cuidado selección de fotografías de Joaquim Gomis en las que el empresario y artista eventual retrataba los edificios de Gaudí tal y como Bo Bardi podría haberlos descubierto cuando visitó Barcelona a mediados de los años 50.

Joaquim Gomis, empresario, promotor artístico y coleccionista además de notable fotógrafo, no solo retrató a Gaudí y su obra, sino que fue un activo defensor del arquitecto de Reus incluso en épocas en que su trabajo no tenía la reputación casi unánime de que goza en la actualidad. En 1952, en pleno auge de la arquitectura moderna, Gomis fundó la Asociación de Amigos de Gaudí, de la que fue primer presidente e impulsor siempre entusiasta.

Joaquim Gomis

 

Una fascinación compartida

En cuanto a Lina Bo Bardi (Roma, Italia, 1914 – Sao Paulo, Brasil, 1992), la arquitecta y diseñadora viajó a Barcelona en 1956 atraída por la obra de Gaudí, a quien había descubierto por influencia de su maestro, Bruno Zevi, uno de los impulsores de la arquitectura orgánica y de la preocupación prioritaria por integrar al ser humano en su hábitat y su entorno. Gaudí tuvo un profundo impacto en Bardi. Le inspiró un tipo de arquitectura más imaginativo y vital, menos encorsetado por consideraciones técnicas. La arquitecta romana nacionalizada brasileña acabaría siendo una de las grandes difusoras a nivel internacional de la obra y el pensamiento estético de Gaudí.

Gomis, que ya recogía instantáneas de la obra de Gaudí en 1943, publicó, en compañía de Joan Prats, varios libros de fotografías, denominados fotoscops, en los que plasmaba con gran belleza la obra arquitectónica del genio barcelonés. La coincidencia de ambas exposiciones en la Fundación Joan Miró se debe a que muchas de las fotos de Gomas de edificios tan emblemáticos como el Parc Güell, la Pedrera o la Sagrada Familia fueron tomadas precisamente en 1956, el año en que Bardi visitó Barcelona y dedicó mañanas y tardes interminables a visitar esos mismos lugares arrastrada por su creciente entusiasmo por Gaudí.

De alguna manera, lo que muestran ambas exposiciones es la obra de Gaudí tal y como la veía Joan Gomis justo en el momento en que Lina Bo Bardi la estaba descubriendo. Dos formas distintas de dejarse arrastrar por el mundo y la fascinante personalidad estética de un genio de la arquitectura.

Bo Bardi aparece en Gaudí visto por Gomis se puede ver en el espacio de fotografía del vestíbulo de la Fundació Joan Miró, Parc de Montjuïc, s/n, Barcelona, hasta el 2 de junio.