Los 10 momentos que marcan la historia del Parlament
Desde la sesión constitutiva hasta la actualidad
El 6 de diciembre de 1932, el Parlament de Catalunya celebró su primera sesión constitutiva en el palacio del Parc de la Ciutadella de Barcelona, convertido en el símbolo del renacimiento de la tradición parlamentaria más de dos siglos después del decreto de Nueva Planta (1716), que había desmantelado todas las instituciones catalanas. La llegada de la Segunda República abrió la puerta a un gobierno provisional en España que redactó el Estatut de Núria, aprobado en referéndum en 1931 y ratificado por las Cortes, que estableció por primera vez una sede parlamentaria moderna para Catalunya con competencias legislativas y una Generalitat plenamente institucionalizada.
EL ANTES Y DESPUÉS DEL PARLAMENT
“Fue un momento muy rupturista para esa época, había mucha ilusión, pero también mucho sentido de la responsabilidad porque era la restauración de un organismo político en Catalunya, el primero democrático”, explica a EL PERIÓDICO Mercè Morales, doctora en historia y especialista en historia política, institucional y del exilio de la Guerra Civil. El de Catalunya fue también el primer parlamento autónomo de la historia de España, algo que fue posible gracias a la defensa del autogobierno que Manuel Azaña, presidente republicano de las Cortes, imprimió en su mandato, recuerda la historiadora.
EL ANTES Y DESPUÉS DEL PARLAMENT
Sin embargo, el estreno del Parlament se produjo en un contexto de creciente polarización política, tanto en España como en Europa, marcado por la incertidumbre. En diciembre de 1932, el gobierno republicano ya mostraba señales de debilidad, y en marzo de 1933, tan sólo cuatro meses después de la primera sesión constitutiva en el Parc de la Ciutadella, Adolf Hitler llegaba al poder en Alemania. Pocos años más tarde estallaría la Guerra Civil en España y llegaría el franquismo que prohibió cualquier expresión del autogobierno catalán. En Europa daría comienzo la Segunda Guerra Mundial.
El primer Parlament democrático de Catalunya duraría menos de dos años y medio, y no volvería a recuperarse hasta 1980. Pero, como subraya Morales, no sería la última interrupción en la historia de la institución catalana, que ha estado marcada por ciclos de inestabilidad y suspensiones desde antes de 1716: "No se pueden hacer paralelismos exactos, ya que las circunstancias son muy diferentes, pero la cultura institucional catalana siempre ha estado marcada por la autoprotección y la desconfianza", comenta.
TODOS LOS PRESIDENTS DEL PARLAMENT
EL PERIÓDICO analiza y ‘revive’ con fotografías del antes y el después los 10 momentos más importantes de la historia reciente del Parlament desde lo que se considera su nacimiento en la era democrática: la primera sesión constitutiva de institución republicana en 1932.
MOMENTO 1|
El primer Estatut de Núria (1931), las primeras elecciones y el primer Parlament (1932)
Recibimiento a Francesc Macià después de entregar el proyecto de Estatut de Catalunya en las Cortes (1931). CRÉDITOS: ANC /Sagarra i Plana, Josep Maria/ 23.08.1931 / Rebuda popular a Francesc Macià, president de la Generalitat de Catalunya, de tornada d'un viatge a Madrid per lliurar el text del projecte d'Estatut de Catalunya amb vista a ser aprovat pel parlament de la República. Plaça de la República, Barcelona.
Las primeras elecciones se celebraron el 20 de noviembre de 1932 y, apenas dieciséis días después, Lluís Companys fue elegido como primer presidente del Parlament. El diputado de las Cortes republicanas Francesc Macià fue escogido president de la Generalitat y en esa primera sesión celebró que Catalunya volviera a tener voz política propia.
Reunión de parlamentarios para estudiar la adecuación del proyecto de Estatuto de Catalunya al redactado de la Constitución de la Segunda República Española (1931) | CRÉDITOS: ANC / Gaspar-Sagarra y Torrents / 07.09.1931 / Reunió de parlamentaris per estudiar l'adequació del projecte d'Estatut de Catalunya al redactat de la Constitució de la Segona República Espanyola
Un total de 83 diputados, sin ninguna mujer, y con edades muy jóvenes, apunta Morales, asumieron “con ilusión” el establecimiento de una democracia moderna. Aquel día quedó fijada la arquitectura institucional del nuevo autogobierno catalán contemporáneo, aunque la estabilidad que inauguraba sería breve.
MOMENTO 2 |
La Guerra Civil y el Franquismo
La exaltación democrática inicial se truncó con la deriva conservadora del bienio negro (1934-1036). Tras los hechos del 6 de octubre de 1934, cuando Companys, entonces president del Govern, proclamó "l’Estat Català dins la República Federal Espanyola", los miembros del Executiu fueron detenidos, la Generalitat intervenida y el Parlament suspendido. Fue la primera vez que desde Madrid se anulaba la Cámara catalana desde su restauración republicana, aunque no sería la última. El edificio del Parc de la Ciutadella quedó bajo control gubernamental y la autonomía quedó reducida al mínimo. Aunque en febrero de 1936 la victoria del Frente Popular permitió excarcelar a Companys y restituir las instituciones, el clima político era ya un polvorín.
Acte de restitución de Lluís Companys com a president de la Generalitat de Catalunya en 1936. CRÉDITOS: ANC /Sagarra i Plana, Josep Maria/ 29.02.1936 / Acte de restitució de Lluís Companys com a president de la Generalitat de Catalunya.
El Parlament vivió unos meses de intensa actividad antes de quedar de nuevo abruptamente interrumpido con el estallido de la Guerra Civil en julio. “Se aprobaron 123 iniciativas parlamentarias en dos años y poco”, anota Morales. La última sesión en el Parlament fue en junio de 1938. A partir de entonces, la llegada del franquismo suprimió la institución y se abrió una etapa de represión y exilio que borró del mapa institucional cualquier expresión del autogobierno catalán. Companys fue fusilado por el régimen en 1940.
El Parlament se mantuvo activo, simbólicamente, en el exilio. Sus presidentes tenían un papel indispensable porque según los estatutos internos de la Cámara, si el jefe del Executiu debía ser sustituido por dimisión o muerte, era el presidente del hemiciclo quien lo debía relevar como interino.
MOMENTO 3 |
La restauración de la Generalitat en 1977 y el regreso de Josep Tarradellas del exilio
Josep Tarradellas en el balcón de la Generalitat de Catalunya tras su regreso del exilio en 1977.
Cuarenta y un años después del último pleno republicano y con varios presidentes del Parlament y la Generalitat en el exilio, el 29 de septiembre de 1977 Adolfo Suárez restituyó la Generalitat y reconoció a Josep Tarradellas como president legítimo. Su regreso del exilio el 23 de octubre -culminado con el célebre "Ciutadans de Catalunya, ja sóc aquí!"- inauguró una nueva etapa de autogobierno. A falta de un Parlament elegido, Tarradellas configuró un Govern de concentración con representantes de todas las fuerzas políticas democráticas como paso previo a un nuevo marco estatutario. La restauración devolvía a Catalunya una institución borrada por el franquismo y establecía los mimbres del sistema autonómico actual. Aunque provisional, aquella Generalitat reactivada fue la llave para recuperar un poder político propio y para situar de nuevo a Catalunya en el mapa institucional de la España democrática.
MOMENTO 4 |
El segundo Estatut de Sau (1979)
Andreu i Abelló , Verde Aldea y Macià Alavedra, en el Parador de Sau. Foto: Archivo EP
Una comisión formada por veinte diputados de los principales partidos -PSC, PSUC, CiU, UCD y ERC- trabajaba a contrarreloj para recuperar el autogobierno con un nuevo estatuto, elaborado mayoritariamente en el Parador de Sau -de ahí su apodo-. La llamada “Comisión de los Veinte” logró un consenso amplio y el texto viajó a las Cortes, que lo aprobaron el 31 de octubre. El referéndum a la ciudadanía del 25 de octubre respaldó la propuesta y, el 18 de diciembre, el Estatut entró en vigor, sentando las bases del modelo de autogobierno actual.
FOTO: Madrid,1979. La ponencia conjunta informa del proyecto de Estatuto de Autonomía para Catalunya tras los debates.
Ese estatuto consolidó un modelo autonómico robusto, aunque más limitado de lo que algunas fuerzas catalanas hubieran deseado.
MOMENTO 5 |
Restauración del Parlament (1980) e investidura de Jordi Pujol
Josep Tarradellas coloca el collar de Maciá al nuevo President Pujol. EFE
El 20 de marzo de 1980, Catalunya volvió a votar unas elecciones autonómicas después de casi medio siglo. La nueva Cámara se constituyó el 10 de abril y el 24 fue investido Jordi Pujol, líder de Convergència Democràtica (CiU), como president de la Generalitat. Aquella sesión marcó el nacimiento del Parlament contemporáneo, con sede en el edificio histórico del Parc de la Ciutadella y con una estructura parlamentaria homologable a las democracias europeas. "El Parlament de 1980 era muy distinto al de 1932 por la configuración política, pero se cogió como modelo y sirvió como experiencia previa", relata Morales. La legislatura inauguró una etapa de estabilidad institucional en la que Pujol gobernaría durante 23 años, consolidando un modelo de autogobierno centrado en la construcción de las competencias recuperadas. La restauración del Parlament fue el punto de partida para el despliegue del modelo educativo en catalán, la profesionalización de la administración autonómica y la modernización del país.
MOMENTO 6 |
Redacción y aprobación del tercer Estatut (2005-2007)
Pleno de aprobacion del estatut con el President Pasqual Maragall. Foto: Julio Carbó
Entre 2005 y 2006 se redactó el tercer Estatut de Catalunya, con vocación de actualizar el autogobierno y redefinir la relación entre la comunidad autónoma y el Estado. Tras intensas negociaciones en el Parlament, el tripartit (PSC, Iniciativa y ERC) logró aprobar en la Cámara el texto del Estatut con los votos de CiU y la oposición del PP. Tras eso, el texto llegó al Congreso, donde sufrió enmiendas y finalmente se aprobó en 2006, sin los votos de los republicanos, que lo rechazaron por los cambios impuestos en el Ejecutivo y el Senado.
El texto final, con recortes en Madrid, encendió la mecha en las calles de Barcelona, pero acabó siendo avalado en un referéndum ciudadano. FOTO: Carot Rovira mostrando el nuevo libro del estatut. Maite Cruz/ERC
El texto final, con recortes en Madrid, encendió la mecha en las calles de Barcelona, pero acabó siendo avalado en un referéndum ciudadano.
MOMENTO 7 |
La sentencia del Tribunal Constitucional enciende la mecha en las calles
FOTO: Cabecera de la manifestación que se celebró en protesta por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Catalunya. Marta Pérez/EFE.
El estallido llegó unos años más tarde. En 2010, el Tribunal Constitucional recortó artículos clave del Estatut de 2006. La reacción popular no se hizo esperar y centenares de miles de personas tomaron las calles de Barcelona y otras ciudades. La protesta más multitudinaria desde la Transición, bajo el lema “Som una nació, nosaltres decidim”, dejó claro el malestar ciudadano, que fue preludio del movimiento independentista. Desde ese momento, el Parlament se convirtió en el epicentro de un debate creciente sobre autodeterminación, con una agenda marcada por consultas, resoluciones y mayorías independentistas. Empezaron unos años convulsos de confrontación política y reivindicaciones en las calles. Fue el germen del ‘procés’.
MOMENTO 8 |
Declaración de independencia fallida (2017) y aplicación del 155
El Govern de Carles Puigdemont y los diputados de JxSí y la CUP, sin los diputados del PSC, PPC y Ciudadanos, aplauden tras aprobarse en el pleno del Parlament, la declaración de independencia. Foto: Julio Carbó
El otoño de 2017 fue el episodio institucional más convulso de la democracia catalana. Tras el referéndum de autodeterminación del 1-O, suspendido por el Constitucional y celebrado entre cargas policiales, el Parlament aprobó el 27 de octubre una declaración unilateral de independencia que nunca llegó a aplicarse.
El presidente Mariano Rajoy aplaudido en el pleno extraordinario celebrado en el Senado para aprobar las propuestas planteadas por el Gobierno para actuar contra la Generalitat de Catalunya al amparo del artículo 155 de la Constitución. EFE/Chema Moya
Minutos después, el Senado activó el artículo 155, destituyó al Govern y suspendió la autonomía catalana. La Cámara quedó disuelta por el avance electoral y Catalunya pasó a estar administrada directamente por el Gobierno, en manos del PP. Fue una jornada de máxima tensión, con movilizaciones masivas en las calles y una fractura política que todavía hoy condiciona el panorama institucional. La aplicación del 155 supuso la intervención más profunda del autogobierno desde la Segunda República y abrió un ciclo judicial que llevó a prisión y al extranjero a la plana mayor del independentismo.
MOMENTO 9 |
Restauración de la autonomía y la fractura interna del independentismo
El candidato a presidente de la Generalitat por JxCat, Quim Torra, aplaudido por los diputados de JxCat y ERC tras su intervención ante el pleno del Parlament, donde se celebraba la segunda sesión del debate de investidura. EFE/ Andreu Dalmau.
Tras las elecciones del 21-D en 2017 convocadas bajo el 155, el Parlament se constituyó el 17 de enero de 2018 en un ambiente de excepcionalidad. La mayoría independentista apostó primero por candidatos judicializados -Carles Puigdemont, Jordi Sànchez y Jordi Turull-, lo que generó un laberinto de intentos fallidos, recursos judiciales y sesiones frustradas. La autonomía no se dio por completamente restaurada hasta la investidura de Quim Torra el 14 de mayo. Su toma de posesión en junio cerró un semestre de bloqueo político y devolvió a Catalunya un Govern operativo. Arrancaba una legislatura marcada por la judicialización y la fractura interna del independentismo. La llegada del PSOE a la Moncloa con el apoyo de los partidos soberanistas propició la aprobación de los indultos a algunos líderes del 1-O y más tarde de una ley de amnistía, que todavía no se ha aplicado a todos ellos.
MOMENTO 10 |
La pérdida de mayoría independentista y el fin del 'procés'
Pleno del Parlament para la investidura de Salvador Illa. JORDI OTIX.
La investidura del socialista Salvador Illa en agosto de 2024, el primer president no independentista tras más de una década de 'procés', supuso un giro histórico: por primera vez desde 2012, el independentismo perdía la mayoría parlamentaria y el PSC recuperaba la presidencia de la Generalitat. Con el apoyo de ERC y los Comuns, Illa se convirtió en president, pero el independentismo logró mantener la presidencia del Parlament, con Josep Rull al frente, y la mayoría en la Mesa.
Josep Rull, actual presidente del Parlament, en la ofrenda al President Companys en el castillo de Montjuïc junto a Salvador Illa y Jaume Collboni
A Companys y a Rull les une un hilo simbólico y físico que representa la continuidad del Parlament desde 1932. El último presidente del hemiciclo en el exilio, Francesc Farreres i Duran, envió una carta en 1980 a Heribert Barrera, el presidente de esa legislatura que arrancaba, traspasándole los poderes del Parlament. Es una misiva que ha ido pasando de presidente a presidente, como una forma de legado y de recuerdo de aquel primer Parlament republicano. “Es un testigo de la resistencia institucional”, zanja Morales.
Un reportaje de
Texto: Gisela Boada
Coordinación: Rafa Julve