EL FUTURO DEL CATALANISMO

Catalanismo e infraestructuras

2· Cómo afrontar el futuro energético

EL PERIÓDICO, de la mano de diversos expertos, hace balance de los principales ejes sobre los que se ha construido el catalanismo y plantea propuestas para rehacer los consensos cara al nuevo ciclo político. Tras analizar los retos en movilidad, Ricard Font y Xavier Flores reflexionan en este capítulo sobre las políticas energéticas.

El consumo energético en los últimos 50 años no ha parado de crecer. Las políticas de ahorro o contención de la demanda han empezado a tener sus frutos en los últimos años. Catalunya ha tenido y tiene una alta dependencia de los combustibles fósiles, derivados del petróleo para el transporte y la industria y del gas natural para una parte del mix para la generación de energía. Esto supone una importante dependencia exterior, por encima del 90% cuando hablamos de consumo de energía primaria. La contribución de las energías renovables ha sido muy limitada y todavía hoy su expansión y su desarrollo presentan muchas dudas y no están exentos de polémica cuando pasan de las buenas palabras a las realidades.

Esta incapacidad de desarrollar una política de implantación de renovables encuentra sus motivos en una alta conflictividad territorial con diversos ejemplos y en una alta burocracia institucional que complica su instalación al ritmo que necesita el país para la transición energética y de descarbonización.

El clásico mix diversificado de producción energética con agua, carbón, gas, nuclear, renovables e importación ha vivido una evolución en la que el carbón prácticamente ha desaparecido del mix, ganando peso el gas y muy lentamente las renovables.

El actual modelo energético, con un horizonte de finalización de la participación de la nuclear, presenta dudas razonables de cómo alcanzar la imprescindible producción en términos de autosuficiencia de recursos para evitar la dependencia externa y la necesaria conexión en términos de seguridad frente a situaciones excepcionales. El objetivo debería ser un progresivo aumento de las renovables para garantizar su abastecimiento. Hay que tener en cuenta que la nuclear representa en torno al 50% de la producción energética del país y que su sustitución en la siguiente década no es un tema nada menor. Es el gran reto a tener muy presente.

Perspectivas

El modelo energético hasta la fecha de Catalunya es un modelo ineficiente económica y ambientalmente. Podemos decir que es un modelo demasiado dependiente de la nuclear, generando residuos nucleares y emisiones de gases de efecto invernadero. No hemos desarrollado un modelo sostenible, y además es un modelo muy centralizado, por lo que existen pocos centros de producción y se encuentran alejados de las áreas de consumo. Las infraestructuras existentes y previstas dificultan un cambio hacia un modelo de generación distribuida, en el que las renovables tendrían un papel determinante.

El continuado debate sobre la interconexión de redes, las infraestructuras energéticas, los efectos sobre el paisaje y la incapacidad de ser un país puntero en la transición energética han frustrado una transición necesaria para garantizar las necesidades y una generación descarbonizada.

Por último, hay que tener en cuenta que el cierre de las centrales nucleares a partir de la próxima década debería prever su sustitución por la generación de renovables.

Según los datos del Observatorio de las Energías Renovables en Catalunya, en torno al 50% de la demanda eléctrica catalana ha sido cubierta en la última década, principalmente, por la energía nuclear. Para hacernos una idea, debe tenerse en cuenta que esta cifra significa que los reactores han aportado casi 7 veces lo que ha aportado la hidráulica, casi 9 veces más electricidad que los parques eólicos y más de 60 veces la aportación de la solar fotovoltaica. A la nuclear le han seguido las importaciones en torno al 10%, los ciclos combinados con otro 10%, y la cogeneración con también un 10%.

Por lo que respecta a las fuentes renovables, la hidráulica aporta un 8% de la demanda; la eólica un 5%; la solar fotovoltaica un 1% y el resto de tecnologías renovables, el otro 1%. La bioenergía y la biomasa están creciendo con fuerza en nuestro país y ya se han convertido en las más instaladas, puesto que la crisis energética de los combustibles fósiles está acelerando estos proyectos.

Un dato negativo es la tendencia de Catalunya a aumentar su dependencia de recursos externos para cubrir la demanda de electricidad hasta más del 80%. Es decir, solo generamos un 15% de electricidad con recursos propios.

Las propuestas a desarrollar en un horizonte 2030-2050 deberían consolidar un sistema que promueva un ahorro en la demanda, elimine los recursos fósiles, del uranio o de cogeneración como fuente de generación de energía, favorezca la autosuficiencia energética reduciendo cualquier dependencia exterior, facilitando la transición hacia un mix 100% de energías renovables, con una producción cercana a donde se produce la demanda, y una interconexión con otros sistemas de generación de energía por seguridad.

Estos objetivos podrían alcanzarse con el desarrollo de un mix energético con energías 100% renovables configurado por centrales hidroeléctricas, generación solar, geotermia y eólica. Al mismo tiempo, es necesario intensificar la investigación en centrales de bombeo o reversibles, y convertir las centrales de ciclo combinado con gas por centrales de ciclo combinado con hidrógeno verde como reto de innovación.

Otro elemento fundamental de la transición energética que permite maximizar el uso de la generación renovable es el almacenamiento de energía. Hoy en día, la mayor parte de energía almacenada se encuentra en los embalses hidráulicos en forma de agua, pero la mayor penetración renovable y el carácter no gestionable de la energía primaria (el viento y el sol) harán imprescindible dotar al sistema eléctrico de mecanismos que permitan trasladar parte del consumo en momentos distintos a la generación, como las baterías. Los objetivos de almacenamiento aumentan, pero lo hacen a un ritmo mucho menor que el crecimiento de la potencia renovable, y Catalunya debería estar intensificando la investigación en la central de bombeo y almacenamiento de energía. Algunas de las investigaciones apuntan a que estas centrales 100% renovables podrían sustituir y superar la generación de las centrales nucleares catalanas.

Disponer de un sector eléctrico 100% renovable no es suficiente para alcanzar la neutralidad climática en el ámbito energético si no se actúa también de forma decidida sobre la demanda energética. También será necesario implantar sistemas de almacenamiento para desplazar los excedentes de energía en el tiempo, ya sea mediante baterías eléctricas, sistemas de bombeo o la gestión de las centrales hidroeléctricas con embalses.

En una perspectiva a largo plazo será importante tener presente el aprovechamiento de la biomasa, el biogás o los subproductos de origen renovable, ya que son energías que pueden utilizarse para sustituir energías fósiles para usos térmicos o bien para la generación de electricidad gestionable. También será necesario tener en cuenta el desarrollo del hidrógeno renovable y la transformación del sector de las refinerías y plantas de olefinas, que pasarán a basarse en la bioeconomía y la utilización de residuos y subproductos renovables.

Conclusión

En los próximos años la estrategia pasa por la reducción del consumo de energía, la descarbonización del sector primario y la industria, y la implantación de una movilidad limpia, segura y conectada. Es necesario avanzar hacia una edificación de consumo casi de cero emisiones y rehabilitar el parque de edificios existentes. Apostar por el desarrollo y la innovación en energía, desplegando energías renovables a gran escala, dando un papel relevante al almacenamiento de electricidad, apostando por el autoconsumo, la generación de proximidad, la utilización de la biomasa para usos térmicos y como materia prima, el establecimiento de mecanismos de financiación adecuados para la transición energética, el uso selectivo del hidrógeno renovable, y el impulso a la economía circular ya la bio economía para no convertirse en una isla energética con interconexiones.

Un reportaje de EL PERIÓDICO


Texto:
Ricard Font y Xavier Flores
Diseño:
David Jiménez
Infografías:
Alex R. Fischer
Coordinación:
Rafa Julve y Jose Rico

Catalanismo e infraestructuras

Por Ricard Font y Xavier Flores

El futuro del catalanismo

PRESENTACIÓN DE LA SERIE
Artículo de Astrid Barrio

Catalanismo y educación

Por Eduard Vallory y Coral Regí

Catalanismo e industria

Por Carme Poveda y Vicenç Pedret

Catalanismo y autogobierno

Artículos de Jaume Claret, Enriqueta Expósito y César Colino