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Evolución histórica

Los veteranos del Parlament creen que las redes sociales dificultan los acuerdos: "La política ahora es inmediatez"

Espadaler, Rull, Castellà y Pérez sitúan entre los principales retos de la Cámara catalana preservar la convivencia y el respeto en el debate y avanzar hacia una ley electoral propia

El Parlament ya tiene más partidos nacidos en el siglo XXI que en el XX

Espadaler, Rull, Castellà y Pérez: los más veteranos del Parlament

Ramon Espadaler (Units), Josep Rull (Junts), Antoni Castellà (Demòcrates) y David Pérez (PSC)

Ramon Espadaler (Units), Josep Rull (Junts), Antoni Castellà (Demòcrates) y David Pérez (PSC) / EPC

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Barcelona
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El Parlament ya cuenta con más partidos nacidos en el siglo XXI que en el XX. Pero, entre sus 135 diputados, todavía quedan cuatro que ocuparon por primera vez un escaño antes del cambio de milenio. Ramon Espadaler, Josep Rull, Antoni Castellà y David Pérez acumulan entre ocho y diez legislaturas y han asistido desde primera fila a más de tres décadas de transformación de la política catalana: del dominio de las grandes mayorías y de la antigua Convergència i Unió (CiU) al 'procés', la fragmentación parlamentaria, la irrupción de nuevas fuerzas y la desaparición o transformación de algunas de las siglas con las que ellos mismos llegaron a la Cámara.

El más veterano es Ramon Espadaler (Vic, 1963), diputado de Units per Avançar y actual conseller de Justícia i Qualitat Democràtica, que se estrenó en 1992 con CiU y suma diez legislaturas. Le sigue el actual presidente del Parlament, Josep Rull (Terrassa, 1968), que entró en el hemiciclo en 1997, también con CiU. Antoni Castellà (Barcelona, 1970), hoy en las filas de Junts -viene de Demòcrates-, y David Pérez (L'Hospitalet de Llobregat, 1960), diputado del PSC durante toda su trayectoria, debutaron en 1999.

Los cuatro diputados explican a EL PERIÓDICO cómo ha cambiado el Parlament desde que ocuparon por primera vez uno de sus escaños, qué transformaciones han alterado las relaciones entre los partidos y qué queda de aquella Cámara que conocieron a finales del siglo pasado.

Espadaler, que ha vivido las presidencias de todos los presidents de la Generalitat -salvo la de Carles Puigdemont-, identifica tres factores que, a su juicio, han condicionado durante todo este tiempo la relación entre los partidos: "La ausencia de mayorías absolutas o pactos estables de legislatura, la fragmentación de la Cámara y la dificultad para articular esas mayorías, y la irrupción de partidos populistas de orientación xenófoba que imposibilitan el acuerdo", resume el exdirigente de la extinta Unió Democràtica de Catalunya (UDC).

El debate está más condicionado por las redes sociales; hay menos espacio para el debate reposado

Antoni Castellà

— Diputado de Junts

El diputado de Junts, Antoni Castellà.

El diputado de Junts, Antoni Castellà. / Enric Fontcuberta / EFE

Sus compañeros comparten buena parte del diagnóstico, aunque ponen el acento en otros cambios. "Antes había más adversarios políticos; hoy, a menudo, hay más rivales electorales", apunta Castellà, que también señala el peso creciente de la inmediatez: "Está más condicionado por las redes sociales, la inmediatez, y hay menos espacio para el debate reposado y los acuerdos". Rull coincide en esa influencia y añade otra transformación, vinculada al "decoro parlamentario". "Antes era impecablemente respetado. Se podía discrepar con todo, pero había un sentido de educación y respeto extraordinarios; ahora, en ocasiones, se pierde", señala el presidente del Parlament, que considera que "el cambio más relevante es la irrupción de discursos profundamente deshumanizadores".

Antes era impecablemente respetado. Se podía discrepar con todo, pero había un sentido de educación y respeto extraordinarios; ahora, en ocasiones, se pierde

Josep Rull

— Presidente del Parlament y diputado de Junts

Josep Rull, presidente del Parlament, posa en el Parlament de Catalunya para un reportaje en el que los parlamentarios opinan sobre la visita a Barcelona del papa León XIV. Barcelona, 19 de mayo de 2026 Fotografía de Ferran Nadeu

El presidente del Parlament, Josep Rull. / Ferran Nadeu / EPC

Pérez pone el foco en una transformación distinta: la de las herramientas y los ritmos del trabajo parlamentario. "Mi primer día en el Parlament tenía un fax en casa para las convocatorias de los plenos, prácticamente no existía el correo electrónico, había un cenicero en el escaño y las votaciones se hacían levantándose; hoy todo se ha digitalizado y la cantidad de papel se ha reducido muchísimo", recuerda el vicepresidente segundo del Parlament. Pero también advierte de que la contrapartida es la aceleración de la política. "Esta inmediatez tiene sus servidumbres: a veces hacemos tantas cosas que nos olvidamos de lo más relevante", sostiene el socialista.

Las transformaciones del hemiciclo y de sus dinámicas también han redefinido los retos que tiene por delante el Parlament. Los cuatro diputados coinciden en que uno de los principales será preservar la Cámara como espacio de debate y convivencia, para lo que consideran imprescindible recuperar el decoro parlamentario. "Debemos evitar las faltas de respeto y los discursos de odio; corremos el riesgo de que estas actitudes se trasladen y se normalicen en las calles", advierte Pérez.

La ley electoral propia es el mayor reto y se ha vuelto todavía más difícil por la actual fragmentación, que dificulta alcanzar las mayorías requeridas por el Estatut

Ramon Espadaler

— Conseller de Justícia y diputado de Units per Avançar

El conseller de Justícia, Ramon Espadaler, durante la entrevista.

El conseller de Justícia, Ramon Espadaler. / Zowy Voeten

Rull añade la necesidad de avanzar hacia una institución "más transparente", abierta a la ciudadanía y ágil, y Espadaler vuelve a citar una vieja anomalía en Catalunya: la ausencia de una ley electoral propia. "Es el mayor reto y se ha vuelto todavía más difícil por la actual fragmentación, que dificulta alcanzar las mayorías requeridas por el Estatut", sostiene el conseller de Justícia. Castellà cierra el diagnóstico con una reflexión más amplia: "Hay que recuperar centralidad, prestigio y capacidad de transformación".

Tres de ellos entraron por primera vez en el Parlament con apenas 30 años; Pérez lo hizo cerca de los 40. Desde entonces, la Cámara también se ha rejuvenecido. Preguntados por qué consejo darían a quienes empiezan, los cuatro coinciden en una idea: escuchar, especialmente a quien piensa distinto, y no perder de vista que la política es un servicio público. "Legislar significa profundizar, escuchar y acordar con quien no piensa exactamente como tú", resume Espadaler.

Recomendaría a mirar menos el móvil y más a los ojos de las personas que necesitan su ayuda

David Pérez

— Vicepresidente segundo del Parlament y diputado del PSC

David Pérez (PSC), vicepresidente segundo del Parlament.

David Pérez, vicepresidente segundo del Parlament. / Parlament

Castellà anima a "defender aquello en lo que creen con convicción" y a recordar que el Parlament sirve "para transformar el país, no solo para ganar el debate del día". Rull reivindica el pacto y el respeto al adversario, así como la dignidad humana: "Sumar es más importante que restar, hacer que deshacer y construir que destruir, el pacto y la transacción son herramientas muy poderosas". Pérez lo aterriza en un consejo más cotidiano: conocer la institución, pisar territorio y, sobre todo, "mirar menos el móvil y más a los ojos de las personas que necesitan su ayuda".

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