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Crisis migratoria

La policía lleva a los migrantes a la frontera en coche: “¿Tú traes alguno?”

Ceuta mira "con preocupación" los 5.000 migrantes que estiman se han quedado por la ciudad

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A PIE DE CALLE | La policía lleva a migrantes hasta la frontera

May Mariño

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Ceuta (Enviada especial)
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Ceuta amaneció este domingo con un día despejado que permitía vislumbrar en el horizonte el Peñón de Gibraltar, lo que alimenta el sueño de muchos de llegar a Europa. "Hay una idealización de Europa provocada por las redes sociales", lamentaba estos días una ‘influencer’ ceutí musulmana para justificar la presencia de jóvenes marroquíes en la ciudad autónoma.

El enclave intenta poco a poco a recuperar la normalidad ayudada por los efectivos policiales que van parando a los migrantes que ven deambulando por la calle y los animan a poner rumbo a Marruecos: “Sin papeles, a frontera, sigue por ahí”, decía un agente a un par de jóvenes que caminaban por la zona del poblado marinero. Ante el cansancio de los muchachos, la policía los subió al vehículo. Y así ocurrió unos metros más adelante con otros jóvenes.

En la frontera se sucedía la imagen de bajada de migrantes sin papeles de vehículos oficiales. El Ejército -que se ha quitado el uniforme de combate y los regulares de Ceuta ya lucen su característico chapiri (gorro) de borla roja- sigue controlando la llegada de personas a la frontera. Una vez la policía nacional o local llegaba a la zona de El Tarajal, la situación se repetía. “¿Tú traes alguno?”, pregunta un militar a un policía que se baja de un coche patrulla y abre la puerta trasera. Del vehículo bajaron tres migrantes, con evidente agotamiento, que ayudados por los regulares, se dirigían a la zona habilitada en el lateral de la frontera para el regreso de ilegales.

La imagen de cierta normalidad del centro de la ciudad sigue contrastando con lo que ocurre por el extrarradio. Por la zona de Benítez, la carretera que lleva a la barriada de El Sarchal, donde están “buenas casas” de Ceuta -como describía un ceutí- y también el centro de estancia temporal de inmigrantes, la situación difiere mucho de la que hay en la plaza de los Reyes o la plaza de África, los enclaves que visitan los líderes políticos que han visitado la ciudad.

La playa que hay junto al monte de El Sarchal sigue llena de migrantes – en su gran mayoría de origen subsahariano- custodiados por la Policía Nacional para controlar el flujo de migrantes que intentan hacer la subida que lleva hasta el CETI y así evitar un nuevo intento de asalto al centro a por comida como ocurrió la noche del viernes.

El hambre es lo que mueve a estos migrantes que siguen vagando por el territorio ceutí. “Comida, comida” es lo que piden muchos a los ciudadanos que se cruzan, y a los vecinos de Ceuta -que también los hay- que por solidaridad le dan algún sustento a pesar de las críticas que puedan recibir de sus vecinos.

Aunque el regreso de migrantes que vuelven a Marruecos no cesa, el foco está en los que no lo hacen y que, según estimaciones de las autoridades ceutíes, pueden llegar a “unos 5.000”. De ahí la intensidad con la que la policía -local y nacional- está ayudando a los migrantes a llegar hasta la frontera.

Por la mañana, relatan varios ceutíes, es el momento en el que “los que están escondidos por el monte junto de la zona García Aldave salen de las cuevas” buscando comida por la zona urbana. Y ese momento es el que está también aprovechando la policía para instarles a regresar y sacarles del "engaño" que les ha llevado a muchos a cruzar a Ceuta, como intentaba un agente de la Policía Nacional con tres chicas -cierta novedad en esta crisis la presencia también de chicas solas- que habían pasado la noche en un parque infantil.

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