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Crisis migratoria

Migrantes en Ceuta que tienen claro que no vuelven a Marruecos: “Allí nos llevan al Sáhara”

Aunque miles de los que entraron de manera ilegal han regresado, hay miles que siguen campando por la ciudad

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Frontera de Ceuta con Marruecos

Frontera de Ceuta con Marruecos / Juan Carlos Lucas/ZUMA Press Wir / DPA

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May Mariño

May Mariño

Ceuta (Enviada Especial)
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La ciudad autónoma de Ceuta continúa sumida en el impacto de la crisis migratoria, que vivió esta semana su momento culmen la jornada del jueves, con la entrada de miles de personas, a nado y por la frontera de El Tarajal.

Aunque miles -la inmensa mayoría- de los que entraron de manera ilegal han regresado, hay miles que siguen campando por la ciudad. Sin rumbo claro. Salvo el camino que les lleve a conseguir alimento, bien a tiendas que les dejan comprar con los pocos dirham -monera marroquí- que trajeron en la travesía o bien a lugares donde la ciudadanía o los comerciantes les facilitan algo de sustento.

“Comida, por favor”, piden conforme te acercas a algún grupo de migrantes en la ciudad. Hablando con ellos, muchos no quieren ser grabados ni video ni audio, tienen claro que no regresarán a Marruecos. “(Allí nos) llevan al Sáhara”, "(nos ) pegan", afirman en un intento de hablar español. Pocos dominan cualquier otra lengua que no sea el ‘dariya’ -árabe- pero con gestos y voluntad, y palabras sueltas, trasmiten que no se van a mover de Ceuta. Su objetivo es cruzar a España, a la Península para reencontrarse con familiares. Una familia que tampoco saben decir con exactitud dónde está. Algunos quieren cruzar al continente para continuar rumbo a otros países: “Yo Italia, madre allí”.

Van huyendo de la policía -ya sea la nacional, la local o incluso el Ejército- porque les instan a encaminarse a la frontera y ese es el camino que tienen claro que no van a emprender. Por eso terminan por esconderse en distintas zonas de la ciudad como la zona de monte por García Aldave, donde hay cuevas que les sirven de cobijo.

Pero a los que están por la calle y los encuentra la polícía ya saben cual es el destino final. A algunos los llevan de forma voluntaria hasta el punto de regreso por El Tarajal pero a otros de otra forma según relatan algunos migrantes que aseguran que el Ejército los está llevando de manera forzada desde las inmediaciones del CETI hasta la frontera.

Lo que sí es evidente es que la playa de Benítez presentó este domingo un aspecto diferente al de estos dos últimos días, es más, los migrantes podían jugar un rato al fútbol porque ya no era el hacinamientos de las últimas jornadas. Igual que el monte de El Sarchal en el siguen centenares de personas, pero en menor cantidad que en las últimas jornadas. Agentes de la Policía Nacional siguen custodiando ambos enclaves junto al CETI pero el número de personas congregadas se ha reducido en las últimas horas.

Es más, los servicios de limpieza del Ayuntamiento de Ceuta se adentraron en la carretera de acceso al Centro Temporal de Internamiento de Inmigrantes para adecentar la zona en la tienen instalado su campamento cientos de personas recogiendo bolsas y bolsas de residuos. Miembros de ONG locales como Luna Blanca trabajan en la zona interesándose por la necesidades de los que allí estaban para suministar después el sustento ante la incapacidad del CETI de acoger a todos los que allí se han congregado. También la organización Elín alertó de que muchas de estas personas actualmente sobreviven en la calle sin acceso suficiente a recursos básicos.

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