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Comparecencia del president

Illa reconoce el fiasco en las pruebas PISA y urge a Niubó a esclarecer los hechos: "Las cosas no han ido bien. Tomaremos decisiones"

El president hace un balance optimista del curso político y sitúa la nueva financiación como "prioridad"

Illa encara la segunda parte del mandato con la educación y la financiación como grandes retos

Un error en las pruebas PISA de Catalunya invalida los próximos resultados: no serán comparables con otros años

La oposición en bloque exige a Niubó dimisiones por el fiasco de las pruebas PISA

Illa, sobre el error de Educación con PISA: "Tomaremos las decisiones que haya que tomar"

EFE

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Barcelona
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"Las cosas no han ido bien". Así ha reconocido el president de la Generalitat, Salvador Illa, el fiasco de las pruebas PISA en Educación, después de saberse que los resultados de los alumnos catalanes en estos exámenes impulsados por la OCDE no serán válidos. "Le he pedido a la consellera [Esther Niubó] que llegue hasta el final. Hay una investigación abierta y cuando sepamos toda la información, tomaremos decisiones", ha afirmado el jefe del Executiu durante la comparecencia de balance de sus dos primeros años de mandato. Un balance que para el president es optimista, pese a que ha reconocido que hay "problemas" que conviene solucionar, como los que afectan a la educación.

Pese a toda a la polémica y a las peticiones reiteradas de dimisión de una parte de la oposición, Illa ha ratificado a la consellera en el cargo. No habrá cambios en su gabinete, pero no se descarta que los haya a otros niveles. El president ha resuelto que está "satisfecho" y "contento" de todos los miembros de su Executiu. Sin embargo, ha reconocido que "las cosas no siempre son sencillas": "Cuando hay un problema pido a los consellers que se resuelva, no que bajen la cabeza".

Tengo confianza en la consellera, le pido que llegue hasta el fondo

Salvador Illa

— President de la Generalitat

En especial, a la consellera Niubó, Illa ha asegurado que les ha pedido "averiguar lo que ha pasado" y "resolverlo", para poder "tomar decisiones", pero sobre todo para evitar que una situación de estas características se repita en un futuro. "Obviamente, no ha ido bien", ha reconocido. Sin embargo, ha sostenido que la titular de Educació mantiene su confianza. "Tengo confianza en la consellera, le pido que llegue hasta el fondo", ha rematado.

Los resultados de las pruebas PISA no podrán ser válidos porque se eximió a más de un 23% de los estudiantes que formaban parte de la muestra por tener problemas de aprendizaje, cuando solo está permitido excluir como máximo al 5%. Esto significa que las notas no se podrán comparar con los "catastróficos" resultados de la pasada edición, que señalaron una caída de entre 30 y 40 puntos en comprensión lectora, matemáticas y ciencias, lo que equivale a la pérdida de casi un curso escolar.

Hay que poner el foco en devolver la educación de Catalunya a niveles de excelencia

Salvador Illa

— President de la Generalitat

El departamento tuvo constancia del error que invalidó las pruebas en marzo, pero no lo comunicó hasta hace una semana, cuando los centros escolares ya estaban en plenas vacaciones de verano. Preguntado Illa por el retraso en comunicarlo, el president ha justificado que no se informó porque la consellera estaba "averiguando qué había pasado". Sobre cuándo fue informado él de estas incidencias que invalidaban la prueba, Illa ha sostenido que lo supo cuando se lo "comentó" la consellera, y que le ha mantenido "informado" durante este tiempo.

"El foco debe ser devolver de nuevo la educación de Catalunya a niveles de excelencia", ha rematado, al tiempo que se ha referido también al conflicto laboral abierto con los docentes desde hace meses y a la huelga prevista para el primer día de curso. "Respetamos el derecho de huelga y también pedimos respeto al derecho a la educación", ha zanjado.

El presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, durante la rueda de prensa de balance de medio mandato

El presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, durante la rueda de prensa de balance de medio mandato / David Zorrakino / Europa Press

Un balance positivo

Pese a reconocer que hay margen de mejora en educación y también en otros asuntos como Rodalies, el president ha hecho un balance positivo de sus dos primeros años al frente de la Generalitat. Su argumento es que cuando llegó, Catalunya estaba marcada por la "parálisis, la división y la resignación", una situación diferente a la actual, que, a su juicio, se caracteriza por la "estabilidad" y "normalidad política". Para justificarlo ha apelado a algunos datos, como las cifras de paro a la baja o un crecimiento económico interanual por encima de la media española y europea.

"El cambio está llegando a Catalunya", ha concluido, tras destacar los buenos datos económicos actuales, así como también el regreso de la sede social de algunas empresas -como el Banc Sabadell y Ciments Molins- tras el 'procés'. "Hemos estabilizado el país: hay un clima de convivencia y una aspiración de futuro. Estamos poniendo el país en marcha, queremos ser el mejor país para vivir, trabajar e invertir, y Catalunya lo tiene todo para ser el país que quiere ser", ha rematado.

La financiación, clave

En una comparecencia de una hora y media, Illa también ha sacado pecho de haber logrado aprobar los presupuestos de la Generalitat para 2026, a pesar de que las negociaciones alargaran el proceso hasta julio, y se ha fijado como "prioridad" del nuevo curso la aprobación del nuevo modelo de financiación, que espera que empiece a tramitarse tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera del próximo 4 de setiembre.

El president, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, firmando el pacto de presupuestos.

El president, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, firmando el pacto de presupuestos. / Jordi Otix

Illa ha confiado en que el nuevo modelo de recursos se aprobará, pese a que ni Junts ni los barones del PP ni del PSOE están dispuestos a votar a favor. "Hay mucha gente que da el partido por acabado, yo no", ha advertido. De hecho, ha recordado que Canarias sí ha apoyado la financiación y ha pedido al resto de comunidades que "por responsabilidad" hagan lo mismo. Su argumento es que no se puede renunciar a los 21.000 millones que, con el nuevo modelo, se podrán repartir las autonomías.

El IRPF, en el aire

Lo que no ha quedado claro es sí logrará convencer al Gobierno de Pedro Sánchez para que tramite la ley para que Catalunya recaude su IRPF. Illa ha asegurado que él siempre cumple sus "compromisos", pero ha considerado que ahora hay que poner el "foco" en la financiación y no tanto en el tema de la recaudación de impuestos, para el que no hay un consenso entre la Generalitat y el Estado.

La recaudación del IRPF es una exigencia de ERC y, si acaba fracasando, podría complicar el apoyo actual que los republicanos brindan al Govern. Illa, sin embargo, ha asegurado que quiere seguir gobernando con los votos del partido de Junqueras y de los Comuns. Se ve agotando la legislatura hasta el 2028 incluso si no logra aprobar ni los presupuestos de 2027.

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