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Crisis migratoria

El despliegue militar desinfla la presión social en Ceuta con el regreso de los migrantes que llegaron de Marruecos

Cómo llegan a nado los migrantes a Ceuta

¿Qué pasará con los migrantes que han entrado en Ceuta y Melilla? La ley avala su expulsión pero se requiere la colaboración de Marruecos

Última hora de la crisis migratoria. En directo:

Personas que llegan esta tarde a Ceuta desde Marruecos y se encuentran con los militares que hasta las 20.C0 horas han estado desplegados en la playa

Personas que llegan esta tarde a Ceuta desde Marruecos y se encuentran con los militares que hasta las 20.C0 horas han estado desplegados en la playa / IVÁN ZAMBRANO- EUROPA PRESS

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May Mariño

May Mariño

Ceuta | enviada especial
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Al menos 62 personas han perdido la vida en esta última crisis migratoria en Ceuta. La avalancha de los últimos días y, especialmente, del jueves en las costas y la frontera de la ciudad autónoma con Marruecos parece que llega a término. Según datos gubernamentales, el 98% de los 60.000 que entraron ilegalmente a España ya han cruzado la frontera de regreso. Pero en las calles de Ceuta – con comercios y supermercados cerrados- siguen deambulando cientos de jóvenes. Que se suman a los centros de menores y de inmigrantes desbordados.

Ya no es la estampa del jueves por la tarde o este viernes cuando se veía la “calle repleta de gente, pero los que viven en Ceuta encerrados en sus casas", como relataba María, una de las empleadas de una farmacia que sí estaba abierta. Al mediodía, tras la visita del presidente del Gobierno a la ciudad y abordar con Juan Jesús Vivas un operativo -del que se queda al mando en Ceuta para su desarrollo el ministro del Interior- cambió la situación. "El Gobierno va a utilizar todos los resortes del Estado para garantizar la seguridad de los ciudadanos ceutíes. Por supuesto, también la convivencia", afirmó Pedro Sánchez.

En la ciudad había mucha "sensación de inseguridad". "Mejor no vayas por la calle andando", recomendó una trabajadora del helipuerto. Un "miedo" que también se alimentaba con el tráfico continuo de videos de los migrantes - que en esta ocasión no solo eran jóvenes varones sino que se han visto familias completas y muchas chicas jóvenes- haciendo fechorías u ocupando enclaves de la ciudad.

La Policía Nacional tomó las calles del centro y el Ejército – que ya había reforzado el operativo de la Guardia Civil en la frontera desde el jueves- también se adentró en los barrios. Disolviendo grupos y, de formas más amables o más contundentes, fueron instando a los miles de personas que estaban por la ciudad a que regresaran para Marruecos. Y ahí empezó la riada de rostros cansados, algunos con heridas, cojeras, y mucha hambre que volvían a cruzar la frontera dejando atrás la ciudad española.

Al tiempo que la presencia policial iba conteniendo cualquier conato de violencia, porque la “tensión está a punto de estallar” y la ciudad “al límite”. Como evidencia que una patrulla militar tuvo que evitar un enfrentamiento entre vecinos porque uno le había dado algo de comer a uno de los migrantes que deambulaban por la ciudad.

Así, en algunos enclaves se formaban patrullas ciudadanas que se tomaban la justicia por su cuenta. En el barrio de Los Rosales o en el conocido El Príncipe - "ciudad sin ley", como contó un vecino a EL PERIÓDICO- era fácil ver a personas con porras, palos o cualquier objeto para defensa o ataque. Incluso algunas pistolas. Se negaban, decían, a volver a pasar otra noche sin dormir.

FOTODELDÍA - CASTILLEJOS (MARRUECOS), 31/07/2026.- Jóvenes regresan de España en el paso fronterizo de Bab Sebta, cerca de Fnideq (Marruecos), el 31 de julio de 2026. Los disturbios estallaron cuando miles de personas se congregaron cerca de la frontera; algunos intentaron cruzar a Ceuta y se enfrentaron a las fuerzas de seguridad marroquíes. EFE/JALAL MORCHIDI

FOTODELDÍA - CASTILLEJOS (MARRUECOS), 31/07/2026.- Jóvenes regresan de España en el paso fronterizo de Bab Sebta, cerca de Fnideq (Marruecos), el 31 de julio de 2026. Los disturbios estallaron cuando miles de personas se congregaron cerca de la frontera; algunos intentaron cruzar a Ceuta y se enfrentaron a las fuerzas de seguridad marroquíes. EFE/JALAL MORCHIDI / JALAL MORCHIDI / EFE

Esta situación dista mucho, dicen los ceutíes, de la que se vivió en mayo de 2021. En primer lugar, por la cantidad de personas. Se calculan que llegaron unas 60.000 a una ciudad que tiene una población de 80.000 habitantes. Una “invasión” y una "violación de la integridad territorial de España", como afirmó el presidente del Gobierno. Un tono que el presidente de Ceuta elevó calificándolo de "un acto de hostilidad a España y a Europa" y de una "inaceptable manipulación de la población con fines políticos".

Por eso, en las culpas de lo ocurrido es donde se encuentran las aristas. Entre los que culpan a la política migratoria del Ejecutivo de Sánchez y su “efecto llamada”, y la estrategia conjunta de España y Marruecos de que las culpables, como dijo el presidente, son las "mafias que trafican con seres humanos" y que han hecho una "lectura interesada" de la sentencia del Tribunal Supremo que establece que las llamadas devoluciones en caliente se produzca después de que una persona haya saltado un elemento físico, como una valla.

La divergencia entre Vivas y el Gobierno central también está en la responsabilidad de Marruecos con lo ocurrido. Sánchez evitó cualquier crítica al gobierno marroquí ante la avalancha de personas que salieron de la ciudad de Castillejos, mientras que el presidente del Ceuta no ocultó su malestar con esta dejación. Es más, Vivas expresó que "en mayo de 2021 ya comprobamos cómo las autoridades marroquíes eran capaces de utilizar a sus ciudadanos para presionar a España, para desestabilizar a Ceuta y generar inquietud en nuestra población. Ha vuelto a ocurrir ahora, en julio de 2026".

De lo más escuchado en Ceuta es la afirmación de que “esto se veía venir” porque la relación con la frontera ya vislumbraba movimientos por la ciudad marroquí de Castillejos y sus alrededores. Es más, pese a que el flujo se ha invertido y ahora son más los que salen que los que entran a la ciudad autónoma, no dejan de llegar a nado personas a las costas ceutíes. Pero ahora se encuentran con el Ejército. Igual que nuevamente por las calles de Ceuta, a última hora del día, se veía alguna familia local con niños, paseando y disfrutando del calor, pese a que muchos ceutíes que pudieron salieron de la ciudad para la península porque la situación, relantan, les resulta "insostenible" y, encima, se ha cancelado la feria de Ceuta que empezaba este fin de semana.

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