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Crisis migratoria

Policías y guardias civiles denuncian que los agentes destinados en Ceuta están "al límite"

Exigen que se modifique la Ley de Extranjería para que las 'devoluciones en caliente' se apliquen también a las entradas a nado

Miles de personas siguen llegando a la ciudad marroquí de Castillejos con la intención de cruzar la frontera en Ceuta

EFE

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Servimedia

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Los sindicatos policiales Jupol y SUP, junto a la asociación de guardias civiles Jucil, denunciaron este jueves que los agentes destinados en Ceuta están “saturados” y al “límite”. Exigen que las 'devoluciones en caliente' se apliquen también a las entradas a nado.

Desde Jupol, exigieron al Gobierno modificar la Ley de Extranjería para permitir ladevolución inmediata de quienes accedan ilegalmente por vía marítima”, además de “suscribir acuerdos bilaterales de readmisión con los países de origen y tránsito de la inmigración irregular, comenzando por Marruecos”.

Y es que, según su portavoz, Ibon Domínguez, la ciudad “no tiene medios para acoger a todas esas personas”, resaltando que están viviendo “un absoluto colapso que afecta tanto a la gestión migratoria como a la seguridad ciudadana".

Al mismo tiempo, denunciaron la “absoluta pasividad” de las autoridades marroquíes, insinuando que “no adoptan medidas efectivas” para frenar las salidas desde su territorio. Consideran que Marruecos "utiliza la presión migratoria como instrumento de chantaje hacia España". Un punto este que el propio Gobierno negó, culpando de la avalancha a las mafias de la inmigración, acusándolas de haber “instrumentalizado” la sentencia del Tribunal Supremo que impide esas devoluciones a quienes acceden a nado a Ceuta y Melilla, porque en el mar no hay "elementos de contención fronterizos", como sí ocurre en las fronteras terrestres con las vallas.

Este sindicato policial insistió en que los agentes están “completamente saturados y acumulando jornadas interminables”, avisando al mismo tiempo de que esa “laguna legal” lo único que hace es “favorecer el efecto llamada”.

Similares palabras llegaron desde el SUP, sindicato que mostró su “preocupación” por la situación que se vive en Ceuta y que alertó de que ha “llevado al límite la capacidad de respuesta de la Policía Nacional, la Guardia Civil y del conjunto de los servicios públicos”.

"Consecuencias operativas" de la sentencia

De igual modo, criticaron esa sentencia del Supremo y advirtieron de las “consecuencias operativas” que esas decisiones tendrán sobre quienes “trabajan diariamente en la primera línea” de las fronteras, haciendo hincapié en que habrá “más trámites administrativos” para unas “plantillas insuficientes” y que “la devolución será extraordinariamente difícil de ejecutar”.

Este sindicato, sin embargo, no culpa a directamente a Marruecos, sino que se centra también en las mafias de la inmigración, que “estudian permanentemente los cambios normativos” y usarán esa sentencia para “convencer a más personas de que intenten llegar a España”.

Mientras, desde la asociación de guardias civiles Jucil denunciaron el “abandono absoluto” del Gobierno a Ceuta y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y hablaron de “invasión orquestada” y de “escenario insostenible”. Al igual que el Ejecutivo ceutí, exigieron la declaración de emergencia nacional y el despliegue del Ejército, porque se deja “el peso de la contención casi en exclusiva sobre los hombros” de la Guardia Civil y la Policía Nacional.

En este sentido, subrayaron que la plantilla del Instituto Armado, con algo menos de 600 agentes en la ciudad, está “tensionada al límite”.

Asimismo, cargan también contra las “normativas inadecuadas” y “determinadas sentencias judiciales” porque generan “una desprotección de las fronteras”. Por ello, sostienen que la “única baza” para evitar las entradas a nado en Ceuta y Melilla es “la aplicación de la devolución en caliente".