Fallo judicial
Illa exige la aplicación inmediata de la amnistía tras el aval europeo: "Es de obligado cumplimiento, ya no hay ningún obstáculo"
El president de la Generalitat considera una "buena noticia para la democracia" la decisión del TJUE y pide al Tribunal Supremo que ejecute la ley de forma "integral, diligente y sin subterfugios"
Sentencia del TJUE sobre la ley de amnistía y Carles Puigdemont hoy, en directo: reacciones y última hora de la decisión del tribunal europeo
La justicia europea avala la ley de amnistía y abre la puerta al regreso de Puigdemont
El tribunal de la UE avala la aplicación de la amnistía a los CDR acusados de terrorismo

Lucía Feijoo Viera

Una sentencia "clara" y que se aplique "sin dilación". Este es el desiderátum que expresó el lunes Salvador Illa con la vista puesta en el fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de este jueves. El aval de la justicia europea ha sido nítido, tal y como esperaba, así que el president de la Generalitat catalana ha comparecido desde la Galería Gótica del Palau para celebrar la decisión y exigir que se aplique de forma "integral, diligente y sin subterfugios". Se trata de un mensaje cargado de contundencia en el que se ha dirigido, especialmente, al Tribunal Supremo pese a evitar mencionarlo: "¿Qué más hace falta para aplicarla? No hay vuelta de hoja, es de obligado cumplimiento, ya no hay ningún obstáculo democrático, constitucional o europeo que impida su plena aplicación".
El president ha defendido, frente a los detractores de la amnistía, que la ley forma ahora parte "con todas las consecuencias" del marco legal español y considera probado que el tiempo ha "dado la razón" a los que han sostenido su encaje constitucional. Pero también a los que han respaldado la tesis de que la estrategia de desjudicialización ha contribuido a que Catalunya mire "hacia adelante" en un clima de "reencuentro, diálogo y convivencia". En el futuro, ha asegurado, las personas y los partidos afectados por la ley deben poder "participar y contribuir con los mismos derechos y deberes". No ha pronunciado ni el nombre de Carles Puigdemont ni el de Oriol Junqueras, pero el alegato ha sido claro a favor de que puedan participar en libertad en la política catalana y el próximo ciclo electoral.

El president Salvador Illa, durante su comparecencia en la Galería Gótica del Palau de la Generalitat / Jordi Bedmar / Govern
Una "buena noticia para la democracia"
En el Govern han aguardado conteniendo la respiración un veredicto que entienden que supone un punto de inflexión para la legislatura de Pedro Sánchez, pero también para dejar atrás los últimos coletazos del 'procés'. "Europa dice sí a la amnistía, Catalunya dice sí al futuro. Es una muy buena noticia para Catalunya, para España y para la democracia", ha proclamado. No han sido pocas las veces que Illa ha exigido la aplicación inmediata de la amnistía a los líderes del 1-O, incluso interpelando directamente al Tribunal Supremo. En septiembre del año pasado se reunió con Carles Puigdemont en Bruselas, con quien no había hablado hasta entonces, y desde que asumió las riendas del Govern ha ido consolidando el vínculo con el líder de ERC, Oriol Junqueras, clave junto a los Comuns para su estabilidad.
Es una muy buena noticia para Catalunya, para España y para la democracia
Los socialistas catalanes ven en la aplicación de la amnistía la culminación de la estrategia de desjudicialización que inició Sánchez con los indultos primero y con la supresión del delito de sedición del Código Penal después. Una apuesta determinante para poder presumir de haber puesto fin a la etapa del 'procés' y hacer 'tabula rasa' con los independentistas, a los que tanto el PSOE como el PSC necesitan para gobernar la Moncloa y la Generalitat.
Priorizar la unidad
De hecho, Illa ha sacado pecho de esa reconciliación, palabra utilizada por el mismo TJUE, cuando ha verbalizado que el camino pasa ahora por centrarse en "lo que une" a las fuerzas políticas catalanas desde la pluralidad de los distintos proyectos de los partidos, especialmente ante el riesgo de que la derecha gobierne tras las próximas elecciones generales. "No queremos ni permitiremos que nada ni nadie ponga en riesgo lo que tanto nos ha costado alcanzar", ha dejado caer en lo que es una clara invitación a las formaciones catalanas a sumar esfuerzos en ese sentido y aparcar disputas como la territorial.
No es baladí que, en castellano, haya defendido que la sentencia "afianza de nuevo la voluntad de la inmensa mayoría de la ciudadanía catalana y española de seguir avanzando juntos hacia el futuro", un mensaje dirigido a convencer a aquellos que, también entre su propio electorado, han encajado con recelos la aprobación de la amnistía pero que pueden constatar cómo la crispación ha quedado atrás. Algo que no va a impedir que siga poniéndose al frente de reivindicaciones como la mejora de la financiación. Una vez más, ha advertido de que Catalunya "seguirá ejerciendo el liderazgo" en todo lo que considere "necesario" con "lealtad" . Una declaración de intenciones ante la disputa por ese nuevo modelo de reparto de recursos que los socialistas tratarán de sacar adelante pese al rechazo tanto del PP como de Junts.
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