Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Juicio en la Audiencia de Barcelona

Argimon defiende que priorizar la vacunación por edad fue un criterio "clínico y ético"

La exsubdirectora de Salut Pública desvincula a Argimon de la gestión directa de la vacunación a policías y guardias civiles

Policía Nacional y Guardia Civil niegan que Salut pusiera trabas a la vacunación de agentes por el covid

Josep Maria Argimon, exconseller de Salut, llega a la Audiencia de Barcelona.

Josep Maria Argimon, exconseller de Salut, llega a la Audiencia de Barcelona. / Alejandro Garcia

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Gisela Boada

Gisela Boada

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El exsecretario de Salut Pública, Josep Maria Argimon, ha defendido este martes que la decisión de priorizar la vacunación en la franja de 60 a 65 años "estaba bien tomada desde el punto de vista clínico, epidemiológico y ético", aunque ha defendido mantener la inmunización de la Policía Nacional y la Guardia Civil por "logística". El también exconseller de Salut, ha declarado como acusado en el juicio por la presunta paralización de la vacunación contra el covid a policías y guardias civiles destinados en Catalunya en 2021, y ha sostenido que la decisión de paralizar la vacunación de los agentes de ambos cuerpos para dar prioridad a la de los colectivos de mayor riesgo -en concreto, entre los 60 y los 65 años-, obedecía a un criterio "clínico que éticamente" no les comportó "ningún problema".

Así, ha recalcado que, cuando se pudo reanudar la vacunación con AstraZeneca, que se había suspendido el 12 de marzo tras detectarse algunos efectos secundarios, se siguió vacunando a policías de esta franja de edad, obedeciendo a los criterios establecidos por el Departament. Argimon ha incidido en que defendió a nivel interno que se siguiera vacunando a todo el colectivo "básicamente" por una cuestión "logística", porque las dosis ya estaban a punto en los centros de vacunación, en el caso de estos uniformados, en sus comisarías y comandancias. "No hacerlo (vacunar a todos los agentes de ambos cuerpos) quería decir llevarse las vacunas a otros sitios. Hay que entender que el proceso de vacunación era bastante complejo, como para tener que deshacer el camino recorrido", ha indicado.

Sin conocer los censos

El excargo de Salut ha explicado que se encargaba de recibir las vacunas, distribuirlas a los centros de vacunación indicados por el Departament y evaluar la cobertura vacunal, pero no recibía los censos de las personas pendientes de vacunarse. Al mismo tiempo, ha aclarado que la competencia dentro del Departament para organizar la vacunación era de la Secretaría General, en concreto de Xavier Rodríguez, por lo que no podía haber dado la contraorden de reprogramar la vacunación para policías y guardias civiles.

La Fiscalía pide para él, para la exconsellera de Salut, Alba Vergés; para el exsecretario general del Departament, Marc Ramentol; y para el exdirector del Servei Català de la Salut, Adrià Comella, 12 años de inhabilitación al considerar que retrasaron de forma injustificada la vacunación de agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, ya que están acusados de un delito de prevaricación administrativa.

También ejercen como acusación popular la asociación de guardias civiles Jucil y el sindicato de la Policía Nacional Jupol, si bien los dos mandos que coordinaron la vacunación contra el covid de policías nacionales y guardias civiles destinados en Catalunya negaron en sus declaraciones la semana pasada que Salut pusiera trabas al proceso. Como Argimon y otros testigos llamados a declarar en el juicio, atribuyeron los principales parones a la suspensión temporal de AstraZeneca acordada por el Ministerio de Sanidad.

Un sistema de vacunación distinto

Durante la sesión de este martes, un agente de los Mossos d'Esquadra ha declarado que el cambio de criterio que decidió priorizar la vacunación de la franja de población de entre 60 y 65 años y el parón que hubo debido a la caducidad de un lote de AstraZeneca también afectaron a la inmunización de su cuerpo. En su declaración como testigo y perito -autor de un informe encargado por el juez instructor- ha detallado que la vacunación de la Policía Nacional y la Guardia Civil empezó con retraso debido a las "dudas" que surgieron sobre sus censos y lugares de vacunación, pues ambos cuerpos solicitaron hacerlo en sus propias comisarías.

"Era un sistema diferente al de las policías locales y los Mossos d'Esquadra y esto hizo que hubiese un retraso de un mes", ha dicho, aunque ha puntualizado que, antes de detectar las incidencias, ya había empezado la inmunización de estos cuerpos policiales.

Suscríbete para seguir leyendo