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Estatutos del partido

Aliança Catalana aplaza el congreso en el que vetará la posibilidad de concurrir a las elecciones generales

El cónclave, que debía celebrarse antes de agosto, se ha postergado hasta septiembre para centrarse ahora en tener una "selección cuidada de los candidatos" a los comicios municipales

Aliança Catalana modificará sus estatutos para vetar concurrir a las generales y Orriols admite que fue un "error" no blindarlo antes

Aliança Catalana busca fichajes en antiguos espacios ultras para crecer más allá del independentismo

Silvia Orriols, presidenta de Aliança Catalana, en el debate de presupuestos de julio del 2026.

Silvia Orriols, presidenta de Aliança Catalana, en el debate de presupuestos de julio del 2026. / Jordi Otix / EPC

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Barcelona
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Aliança Catalana quiere modificar sus estatutos para vetar la posibilidad de concurrir a las elecciones generales, una opción que ahora no está cerrada en la hoja de ruta de la formación, pero que su líder, Sílvia Orriols, ya ha manifestado en más de una ocasión que es fruto de un "error". La planificación inicial pasaba por celebrar un congreso antes del verano -entre junio y julio- para aprobar un nuevo marco interno para este ciclo electoral y cerrar la puerta a esa posibilidad. Sin embargo, según ha podido saber EL PERIÓDICO, el cónclave se celebrará finalmente después del verano, previsiblemente en septiembre.

La decisión de postergarlo se tomó en la reunión del comité de dirección del partido del viernes pasado, con el argumento de que Aliança Catalana debe priorizar ahora una "selección cuidada de los candidatos" que presentará a las elecciones municipales, así como engrasar la maquinaria orgánica para preparar esos comicios. La formación sitúa las municipales como una de sus grandes pruebas de crecimiento territorial, después de haber logrado visibilidad institucional con la alcaldía de Ripoll en 2023 y su entrada en el Parlament, en 2024.

No ha sido menor, en este contexto, la última polémica en Figueres. El alcaldable proclamado por Aliança Catalana, Arnau Liesa, fue apartado de las siglas después de conocerse que mantenía una relación con una menor de edad. La formación le retiró la confianza, abrió un procedimiento disciplinario interno y Liesa acabó renunciando tanto a la candidatura como a sus cargos orgánicos. A ese episodio se suma ahora el fichaje de Xavier Capelles, exfundador de Societat Civil Catalana y exmilitante de Fuerza Nueva, formación de extrema derecha fundada por Blas Piñar. Su incorporación y el acuerdo con Futur Blau han provocado una crisis interna en la estructura del partido en Osona, donde el secretario de organización, Carles Fresquet, ha dimitido y se ha dado de baja de la formación en protesta por la decisión. En Aliança Catalana quieren extremar ahora las precauciones para evitar que episodios similares vuelvan a sacudir al partido en pleno proceso de construcción de listas municipales.

Política de desgaste a Junts y ERC

Si bien la renuncia a presentarse a las elecciones al Congreso y al Senado es una de las banderas que ha enarbolado Orriols en el Parlament con el objetivo de desgastar a Junts y ERC, a quienes acusa de colaborar con el Gobierno español pese a defender la independencia, en el seno del partido siempre ha habido discrepancias sobre esta cuestión, aunque ahora la dirección da la decisión por consensuada. Con unas encuestas que auguran un crecimiento de la formación en Catalunya y un trasvase de votos procedente de distintas siglas, hay dirigentes de Aliança Catalana que consideran que renunciar a las generales supondría perder una oportunidad política. Sin embargo, el hiperliderazgo de Orriols reduce prácticamente cualquier margen de debate interno.

Jordi Aragonès, secretario de Estudios y Programas y candidato de Aliança Catalana a la alcaldía de Barcelona, junto a Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana, durante la presentación de la candidatura del partido en la Sala Moragues de El Born. Barcelona, a 19 de junio. AUTOR: MANU MITRU | EPC

Jordi Aragonès, secretario de Estudios y Programas y candidato de Aliança Catalana a la alcaldía de Barcelona, junto a Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana. / MANU MITRU / EPC

El escenario de un hipotético 'superdomingo electoral' en Catalunya el año que viene -con municipales y generales el mismo día- invita también a replantearse una decisión que podría acabar jugando a favor de sus contrincantes. Si las urnas coincidieran, el electorado movilizado para votar a Aliança Catalana en las municipales podría aprovechar para depositar también una papeleta en las elecciones al Congreso o al Senado, aunque no fuera la de Orriols. "¿Cómo pueden vender que les voten en las municipales pero dejen la papeleta vacía en las generales?", reflexiona Xavier Rius, periodista experto en extrema derecha en Catalunya y autor del libro 'Aliança Catalana: els nostres ultres' (Icària Editorial).

Debate dentro del partido

Rius, en conversación con EL PERIÓDICO, también expone que un cambio de rumbo en esta cuestión no necesariamente penalizaría a Orriols. El periodista recuerda que, inicialmente, Aliança Catalana recogía en sus estatutos la imposibilidad de acumular dos cargos electos, pero que, cuando Orriols obtuvo un escaño en el Parlament mientras seguía siendo alcaldesa de Ripoll, la formación modificó su normativa interna para permitir que mantuviera ambas responsabilidades. Sus ausencias en algunas comisiones parlamentarias se han convertido desde entonces en una crítica recurrente del resto de grupos del Parlament.

Jordi Aragonès, secretario de Estudios y Programas y candidato de Aliança Catalana a la alcaldía de Barcelona, junto a Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana, durante la presentación de la candidatura del partido en la Sala Moragues de El Born. Barcelona, a 19 de junio. AUTOR: MANU MITRU | EPC

Un cartel de la candidatura a las elecciones catalanas de Sílvia Orriols. / MANU MITRU / EPC

Para Xavier Torrens, profesor de Ciencia Política en la Universitat de Barcelona y autor de ‘Salvar Catalunya’ (Editorial Pòrtic, 2024), un viraje de este tipo sí podría resultar perjudicial, al menos de cara a las próximas elecciones generales. "Sería contraproducente para su discurso político; debe crecer en las próximas elecciones catalanas porque son aquellas en las que debe demostrar que es fuerte, en Catalunya", argumenta a este diario el sociólogo y politólogo de la Universidad de Barcelona. A su juicio, el proyecto de Orriols necesita consolidarse primero en el tablero catalán antes de dar el salto a una competición estatal que podría tensionar su relato independentista.

Después de las elecciones catalanas, previstas para 2028 si no hay adelanto, la formación podría volver a evaluar el contexto político, su grado de implantación territorial y las mayorías existentes en el Congreso. Por ahora, sin embargo, la línea oficial pasa por blindar en los estatutos la renuncia a concurrir a las generales y concentrar los esfuerzos en las municipales. Y todo ello, si no hay giro de guion, se materializará en septiembre.

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