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Crisis socialista

Rull urge al PSOE a relevar a Sánchez para salvar la legislatura con un perfil "cumplidor"

El presidente del Parlament acusa al jefe del Gobierno de ser un "incumplidor compulsivo" de "compromisos formales y solemnes"

Junts insiste en la 'vía Starmer' y asegura que le "consta" que dirigentes socialistas verían bien la dimisión de Sánchez

Josep Rull, presidente del Parlament, posa en el Parlament de Catalunya

Josep Rull, presidente del Parlament, posa en el Parlament de Catalunya / El Periódico / Ferran Nadeu

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El presidente del Parlament, Josep Rull, ha pedido al PSOE que sustituya al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, por "alguien con perfil cumplidor", porque el jefe del Ejecutivo estatal "ha sido un incumplidor compulsivo" respecto a los "compromisos formales y solemnes" que adquirió con Junts para ser investido. El jefe de la Cámara catalana se suma, así, a la 'vía Starmer' que su partido propugna últimamente como vía para desbloquear la legislatura y permitir que pueda llegar hasta el final.

Sobre la sustitución de Sánchez, el presidente del Parlament ha dicho que no es solo Junts quien lo pide, sino que también se suman otras formaciones como el PNV "en otros términos" o ERC "en determinados casos". "Lo que necesitaríamos es alguien con capacidad de cumplir. Porque cumplir los acuerdos es el elemento más virtuoso en cualquier acción política. Y en este caso, desgraciadamente, Pedro Sánchez no ha sido un líder virtuoso, porque incumple los compromisos", ha afirmado Rull.

Lentitud normativa

Por otra parte, Rull se ha mostrado "inquieto" y "preocupado" por el hecho de que actualmente "se aprueban muchas leyes por lectura única" en el Parlament. El presidente de la cámara catalana ha considerado que se hace un "abuso" de esta herramienta, y lo ha vinculado a la lentitud del proceso ordinario.

"Como es tan lento, se buscan atajos en forma de decreto ley, lecturas únicas, la ley de acompañamiento que incorpora muchas modificaciones... esto en demasiadas ocasiones va en contra de la calidad legislativa", ha opinado. "La gran batalla debe ser esta: reducir los tiempos, pero ganar en calidad legislativa".

Esta, ha dicho, es una de sus "prioridades", y ha propuesto, por ejemplo, modelos que ya se aplican en otros lugares, como que las leyes pudieran evaluarse con posterioridad, dos o tres años después de ser aprobadas, "para poder determinar si los objetivos que perseguían se han cumplido o no".