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Pleno del Parlament

Illa aprueba hoy sus primeros presupuestos y se asegura la legislatura

El president de la Generalitat logrará, de la mano de ERC y de los Comuns, dejar atrás las cuentas de 2023 después de seis meses de intensas negociaciones

ERC exige a Illa que cumpla con la presencia de los Mossos en puertos y aeropuertos y que garantice la nueva financiación

Los 63 días que salvaron los presupuestos: de las citas con el ministro España a la reunión de Romero con las juventudes de ERC

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Barcelona
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El president de la Generalitat, Salvador Illa, saldrá este jueves del Parlament con sus primeros presupuestos aprobados bajo el brazo gracias al apoyo de ERC y los Comuns. Unas cuentas de casi 50.000 millones de euros que permitirán a Catalunya cerrar la etapa de prórroga de tres años de las de 2023 y convertirse en una de las pocas autonomías en lograr aprobar la ley considerada la piedra angular del proyecto de todo gobierno. Se trata de un hito de alto valor político para el Govern de Illa, que con estos presupuestos y justo cuando se cumplirán dos años de su investidura, se asegura el pasaje hasta el final de la legislatura, en 2028.

Ni la crisis de Rodalies primero ni la de los maestros después han logrado romper la alianza con la que arrancó el mandato en minoría del PSC. Eso sí, a Illa le ha tocado esperar y capear el temporal porque han tenido que pasar hasta seis meses y un primer intento fallido para que encajaran todas las piezas y poder conjugar la palabra "estabilidad". Principalmente porque su minoría ha obligado al Govern a ir a remolque de los 'tempos' y las reclamaciones marcadas por los socios. Especialmente por ERC, que le hizo morder el polvo en el mes de marzo hasta el punto de que Illa se convirtió en el primer president en retirar unos presupuestos presentados en el Parlament para evitar que se estrellaran en una primera votación.

Sant Sadurní d’Anoia 18/05/2026 El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, se saludan antes del inicio del acto de impulso de la Línea Orbital Ferroviaria, en Sant Sadurní d’Anoia A la izquierda, la consellera Silvia Paneque Fotografía de Ferran Nadeu

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, con el líder de ERC, Oriol Junqueras, el pasado mes de mayo / FERRAN NADEU

El gran escollo entonces: la negativa del Gobierno a que la Generalitat recaude el 100% del IRPF. Fueron 25 días de pulso y deterioro de la confianza para, finalmente, darse una segunda oportunidad en forma de otros 63 días para salvar la situación. Hasta hoy. ERC aceptó congelar la carpeta del IRPF a la espera de lo que suceda con el modelo de financiación que debería votarse en el Congreso antes de final de año, pero a cambio los socialistas se han comprometido a cumplir con otros asuntos en materia de infraestructuras y competencias, como el gran proyecto de la línea orbital ferroviaria o la mayoría catalana en el Consorcio de la Zona Franca.

ERC mantiene la exigencia

ERC apoyará los primeros presupuestos de un presidente socialista de la Generalitat desde que lo hizo por última vez a finales de 2009 con José Montilla al frente del Govern. A diferencia de entonces, ahora los republicanos no forman parte del ejecutivo, y el reto del partido de Oriol Junqueras será intentar combinar su papel de socio de Illa con el de una oposición exigente. Este mismo miércoles empezó a ensayar este rol con su líder parlamentario, Josep Maria Jové, exigiendo a Illa que convoque la Junta de Seguridad para que se haga efectiva la presencia de los Mossos en puertos y aeropuertos, un compromiso que hace año y medio que está pendiente.

La aprobación de los presupuestos no deja a ERC en una posición fácil. Le quita la gran palanca que tenía para condicionar al Govern de Illa y facilita que partidos como Junts y la CUP la desgasten con el relato de que en Catalunya gobierna un 'tripartito' de facto entre el PSC, ERC y los Comuns. Sin embargo, también tiene su lado positivo para los republicanos. Despeja el riesgo de un adelanto electoral en Catalunya y permite a Junqueras centrarse en sus dos objetivos primordiales: preparar las municipales de 2027 y presionar al Gobierno de Sánchez para que avance en la nueva financiación.

Las carpetas con los Comuns

Los Comuns, como ERC, también han trasladado al Govern que no se las prometa tan felices dando por asegurada la estabilidad. Todo dependerá, han advertido, del grado de cumplimiento. De hecho, el gran acuerdo por el que el grupo de Jéssica Albiach dio su 'sí' a los presupuestos ya en el mes de febrero fue la promesa de limitar la compra especulativa de vivienda antes del 31 de julio. Esta iniciativa, tramitada por la vía de urgencia, deberá superar el primer trámite la semana que viene, pero después deberá afrontar la parte más difícil: consensuar una fórmula que sea avalada por PSC, ERC y los Comuns, aunque la CUP también participa en la negociación, y que sea suficientemente robusta como para que no sea impugnada por los tribunales.

El president de la Generalitat, Salvador Illa, este miércoles en el Parlament

El president de la Generalitat, Salvador Illa, este miércoles en el Parlament / Enric Fontcuberta / EFE

El presidente de la Generalitat Salvador Illa y la líder de los Comuns en el Parlment Jéssica Albiach, durante el acto oficial de firma del pacto presupuestario de la Generalitat de Cataluña 2026, en el Palau de la Generalitat, a 21 de mayo de 2026, en Barcelona (España). Este acuerdo parlamentario estratégico consolida la estabilidad de la legislatura catalana al asegurar los apoyos necesarios para sacar adelante las cuentas públicas, centradas en la ampliación del gasto social, vivienda y nuevas partidas económicas acordadas. 21 MAYO 2026 David Oller / Europa Press 21/05/2026. Salvador Illa;Jéssica Albiach;David Oller

El president de la Generalitat, Salvador Illa, y la líder de los Comuns en el Parlment, Jéssica Albiach, en la actualización del acuerdo de presupuestos en mayo / David Oller / Europa Press

Está por ver si llegarán a tiempo para que la ley se apruebe en el último pleno antes de las vacaciones, algo que alguna de las partes pone en duda. Lo que sí se da por hecho es que dejarán cerrado el nombramiento de un nuevo director general de disciplina de vivienda, encargado de centralizar el cuerpo de inspectores encargado de aplicar el régimen sancionador contra quienes incumplan los topes y limitaciones fijadas por ley, otro de los grandes compromisos que los Comuns han arrancado al Govern.

Pero, con independencia de cómo transcurra el mes que queda antes del parón estival, Illa da por zanjado uno de los principales retos que se había fijado para poder relanzar la legislatura y remontar meses de desgaste de su gobierno. Con los presupuestos, el president tendrá margen para emancipar su agenda de las exigencias de los socios y centrarse en dar un impulso a los servicios públicos y a sus planes de vivienda e infraestructuras con la vista puesta en el nuevo ciclo electoral que arrancará con las municipales de 2027. Con permiso, eso sí, de conflictos latentes aún por resolver, como el de los profesores, que amenazan con volver a la carga a principios de curso, o el eco de las turbulencias a las que está sometido Pedro Sánchez.

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