Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Aritmética parlamentaria

El difícil equilibrio de los socios de Gobierno ante los 'casos del PSOE': marcar distancias sin dejarlo caer

Los partidos endurecen el tono contra el principal lazo de Gobierno, pero son reacios a apoyar una moción de censura

En Directo. Situación política tras la entrada de la UCO en Ferraz y el caso Zapatero | Última hora

Pedro Sánchez y Patxi López. Sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.

Pedro Sánchez y Patxi López. Sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. / José Luis Roca

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El estallido del caso de José Luís Rodríguez Zapatero, primero, y las nuevas informaciones sobre los vínculos del PSOE con Leire Díez y el entramado para boicotear investigaciones judiciales han movido los cimientos socialistas y sus turbulencias llegan hasta sus socios parlamentarios, que en los últimos días se han visto obligados a marcar distancias con el principal partido de Gobierno y a exigir nuevos pasos más allá de la investigación del juez José Luis Calama en la Audiencia Nacional, que tiene como imputado al expresidente socialista.

Los aliados de Pedro Sánchez calculan estos días cómo apartarse del PSOE para evitar verse salpicados por las consecuencias pero evitando, al mismo tiempo, dejarle caer. Ninguna de las fuerzas se plantea ahora apoyar una eventual moción de censura para desalojarle de Moncloa. Y el principal motivo es el futuro incierto en caso de elecciones y su objetivo de evitar de un eventual Gobierno de PP y Vox.

En Sumar se esfuerzan defender la 'corrupción cero' en sus filas, frente a los casos que afectan a su socio de coalición. El objetivo consiste en levantar un cordón sanitario entre el Gobierno y el expresidente socialista, al que sitúan como un elemento externo del Ejecutivo. "Zapatero no es un ministro", resumió su portavoz parlamentaria, Verónica Martínez Barbero. Aunque en un primer momento admitieron dudas sobre la investigación judicial, rebajaron al mínimo las sospechas de 'lawfare' una vez conocido el auto, admitiendo comportamientos "muy graves" en las actividades de Zapatero.

Y, una vez asumido este extremo, trataron de marcar perfil propio dentro el Gobierno y exigieron reformas legales. Pusieron en marcha los trabajos para reformar el estatuto de expresidentes y reclamaron impulsar las medidas del plan anticorrupción anunciado por Sánchez en julio del año pasado, tras el caso Cerdán. A raíz del caso Zapatero pusieron especial énfasis en algunas de ellas, como la ley de lobbies, acusando precisamente al PSOE de tener "paralizada" la norma en el Congreso desde el pasado noviembre. En los últimos días han endurecido el tono y han exigido "explicaciones", llegando a pactar con Moncloa la comparecencia de Sánchez bajo amenaza de unirse al resto de socios para pedirla y abrir un frente dentro del Gobierno.

Del "hoy estoy jodido" que pronunció la semana pasada Gabriel Rufián ha pasado al "yo qué sé, no sé" para reflejar la estupefacción de ERC ante las nuevas informaciones sobre el PSOE. No obstante, fuentes republicanas siguen teniendo claro que el Gobierno debe mantenerse, alegando que la alternativa de PP y Vox sería peor. Eso sí, reclama explicaciones a Sánchez para tratar de despejar todas las dudas sobre su implicación en el caso Leire y que el Ejecutivo retome la iniciativa legislativa para llegar a las elecciones en mejor forma.

Junts ha dado un paso más en su desmarque del Gobierno. La formación de Carles Puigdemont lleva meses asegurando que no son socios del Ejecutivo y ahora ya reclaman a Sánchez que convoque elecciones. La portavoz posconvergente en el Congreso, Miriam Nogueras, aseguró este viernes que confían en que el presidente del Gobierno adelante los comicios, pero también dejó claro que no respaldarán una moción impulsada por el PP. Sobre todo porque implicaría votar junto a Vox. "Junts jamás va a hacer nada que facilite que la extrema derecha esté en el poder", dijo.

El socio más fiable del Gobierno en esta legislatura ha sido EH Bildu. Y en estos momentos, sigue siéndolo. La formación abertzale se ha mostrado extremadamente prudente ante las informaciones que se han ido conociendo. El secretario general de la formación, Arnaldo Otegi atribuyó los casos judiciales a una "operación política" para "destruir" al PSOE por haber pactado con los partidos independentistas, entre otras cosas. Aunque se han mostrado críticos en otras ocasiones, ahora no han reclamado a Sánchez que dé explicaciones.

El PNV se ha erigido como el aliado más crítico con el Gobierno. El pasado fin de semana, su líder, Aitor Esteban, ya dejó claro que sería "irresponsable" no convocar elecciones antes de que acabe el año. Unos días después remató que la legislatura "ha llegado a su fin". Sin embargo, estas palabras no se han trasladado, al menos por el momento, a una retirada oficial del apoyo parlamentario. Además, los jeltzales han recalcado en varias ocasiones que no está sobre la mesa apoyar una moción de censura del PP.

Podemos ha sido una de las fuerzas más beligerantes contra el PSOE dejando claro que Pedro Sánchez "está atado" al desenlace judicial de Zapatero. La secretaria general del partido, Ione Belarra, responsabiliza directamente al Gobierno del presunto delito de tráfico de influencia por el rescate de Plus Ultra: "Nunca podría haberse producido de no haber sido porque el PSOE tiene el Gobierno de España y el control de la Sepi". Y aunque proclaman que "la legislatura está muerta" y que "la situación es absolutamente insostenible", son reacios a apoyar una moción de censura. La "solución", defienden, es "construir una izquierda fuerte". Es decir, fortalecerse para cobrar protagonismo tras las próximas generales.

Entre los dos socios más pequeños del Gobierno hay grandes diferencias. El BNG reclama "explicaciones" a Sánchez y firmó junto con ERC y Podemos una solicitud para que el presidente del Gobierno compareciera en el Congreso, pero a la vez considera que la legislatura debe continuar para que el Ejecutivo cumpla con sus compromisos con Galicia. No piensa lo mismo la diputada de Coalición Canaria, Cristina Valido, que exigió adelante electoral o cuestión de confianza. Y esto porque la moción de censura aún no está sobre la mesa.

Suscríbete para seguir leyendo