Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Nueva investigación al PSOE

Impulso a la financiación autonómica y gestos con los socios: el plan de Sánchez para ganar tiempo hasta verano ante la tormenta judicial

El Gobierno mandará al Congreso la reforma antes de que acabe este periodo de sesiones y acelera otras carpetas pactadas con los socios para tratar de retenerlos y rebajar su presión

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este viernes a su llegada a un acto en el Instituto Cervantes.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este viernes a su llegada a un acto en el Instituto Cervantes. / ZIPI ARAGON / EFE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Iván Gil

Iván Gil

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El Gobierno contiene la respiración ante un endiablado calendario judicial este mes de junio y la concatenación de golpes por parte de los tribunales que cercan al PSOE. El objetivo de Moncloa es ganar tiempo para llegar a verano, a la espera de una tregua estival política y judicial, y escenificar que sigue desplegando su hoja de ruta legislativa. Para ello, se pretende aprobar antes de agosto en el Consejo de Ministros el nuevo modelo de financiación autonómica. De lo contrario, “no dará tiempo” para tramitar la reforma, según presionan fuentes de las negociaciones que lideró antes de salir del Gobierno la exvicepresidenta y exministra de Hacienda, María Jesús Montero. Se trata de un compromiso por materializar imprescindible para ERC, que por el momento mantiene el apoyo al Ejecutivo. El curso político se retomaría así con su toma en consideración en el Congreso.

Mientras que PNV y Junts suben el tono dando por finiquitada la legislatura y demandando un adelanto electoral, el Ejecutivo prepara otra serie de gestos a sus socios para retenerlos. Esta misma semana se llegó a un acuerdo con el BNG para desbloquear el traspaso de la AP-P. Una reivindicación histórica y uno de los principales compromisos pendientes del acuerdo de investidura. Tras ello, fuentes nacionalistas gallegas trasladaban que su pretensión era que la legislatura se alargase, al menos, hasta que se concrete este traspaso en la comisión mixta entre el Estado y la Xunta de Galicia.

Los republicanos catalanes y EH Bildu, están en la misma sintonía para avanzar acuerdos que justifiquen culminar la legislatura. No así los nacionalistas vascos y los posconvergentes, que siguen elevando la presión. En Moncloa lo rebajan para calificar sus posiciones como una estrategia electoral de desmarque ante los comicios municipales de dentro de un año. Con todo, entienden que no apoyarán una moción de censura y por ello aseguran seguir avanzando en las comisiones o grupos de trabajo para pactar nuevos traspasos de competencias o desplegar el órgano bilateral de gestión aeroportuaria con el ejecutivo vasco.

Se avanza, asimismo, en carpetas que reclama Junts, como el IVA franquiciado o en fiscalidad relacionada con la vivienda. Los tiempos judiciales, de los que en Moncloa reconocen estar al albur, no dejarán, sin embargo, demasiado margen para la iniciativa política.

El juez Juan Carlos Peinado ha citado a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, para el próximo 9 de junio, para activar formalmente el trámite para llevarla al banquillo. Una semana después, los días 17 y 18 junio, declarará José Luis Rodríguez Zapatero ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. Tras todo ello, y a falta que lo ratifique el Congreso, Pedro Sánchez comparecerá en el pleno para dar explicaciones sobre la tormenta judicial que cerca al partido y a su entorno. Se prevén sus explicaciones a solo tres días del comité federal del PSOE, previsto para dar luz verde a las candidaturas municipales y autonómicas.

Presupuestos y moción de confianza

La reunión del máximo órgano de decisión del PSOE entre congresos medirá el respaldo interno a la hoja de ruta del presidente del Gobierno y líder de los socialistas. Por el momento, ninguna voz de peso se ha sumado a la petición del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, de adelantar las generales. Una exigencia recurrente para que el desgaste del Gobierno no afecte negativamente en las opciones de los candidatos a las alcaldías y presidencias autonómicas. Ahora ha elevado el tono para plantear un adelanto electoral o que Sánchez se someta a una moción de confianza.

La reunión del máximo órgano de decisión del PSOE entre congresos medirá el respaldo interno a la hoja de ruta del presidente del Gobierno

En el Ejecutivo siguen asegurando que su pretensión es presentar los Presupuestos Generales del Estado, lo que en la práctica sería una suerte de moción de confianza, como reclama el líder de los socialistas castellano-manchegos. Sin los apoyos necesarios, se visibilizaría así el rechazo del Congreso a la ley más importante que puede aprobar un Gobierno. Mientras tanto, se insiste en la capacidad para gobernar.

La portavoz del PSOE y secretaria general del grupo parlamentario del PSOE, Montse Mínguez, replicaba el pasado viernes frente a los ecos de fin de ciclo que “estamos tramitando cuatro ponencias de leyes que verán la luz en los próximos días y están diciendo que la legislatura está acabada”. El titular de Hacienda, Arcadi España, insistía por su parte en la intención del Gobierno de agotar la legislatura y en Moncloa buscan un revulsivo a su agenda en materia de inmigración, paz e inteligencia artificial alineándose con el discurso del Papa León XIV durante su viaje a España entre los próximos 6 y 12 de junio.

Suscríbete para seguir leyendo