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Movimientos internos

Los críticos de ERC no logran reunir las firmas para forzar una consulta y romper los pactos con Illa

Críticos de ERC impulsan una consulta interna para romper el pacto de investidura con Illa

Los críticos de ERC deberán presentar 772 firmas para forzar la consulta para romper con Illa

Salvador Illa y Oriol Junqueras en la firma del acuerdo de presupuestos.

Salvador Illa y Oriol Junqueras en la firma del acuerdo de presupuestos. / Jordi Otix

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Quim Bertomeu

Quim Bertomeu

Barcelona
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ERC no tendrá que celebrar una consulta interna a la militancia para preguntar si debe romper los pactos con el PSC y Salvador Illa. Los críticos del partido han comunicado este viernes que no han logrado reunir las firmas necesarias, que llevaban casi dos meses buscando, para poder forzar la votación. Tenían hasta este viernes a las 19 horas para presentar 772 firmas, pero esta mañana ya han constatado que no las obtendrían.

Esta consulta estaba impulsada por un grupo de militantes entre los que destacaban Xavier Martínez-Gil, líder del Col·lectiu 1 d'Octubre, y el exconseller Alfred Bosch. Ambos, en otoño de 2024, intentaron disputarle el liderazgo del partido al actual presidente, Oriol Junqueras. Lo hicieron con candidaturas separadas, pero compartían en el programa un gran objetivo común: que ERC dejara de pactar con el PSC.

A principios de abril de este año, cuando percibieron que ERC no solo no se distanciaba del PSC, sino que además estaba negociando los presupuestos de este año, decidieron intentar forzar esta votación. Amparándose en los estatutos del partido, empezaron un proceso formal de recogida de firmas. El objetivo era, como admitían ellos mismos, no solo romper el pacto de investidura que vincula a ERC con Illa, sino también hacer descarrilar la negociación presupuestaria. Pero el acuerdo cerrado la pasada semana, "ha desactivado de facto este proceso participativo, vaciándolo de contenido político", anotan. "A pesar de este desenlace, el Colectivo Primero de Octubre quiere denunciar con firmeza el apoyo de ERC a un PSC-PSOE inmerso en una profunda crisis política e institucional, agravada por los reiterados casos de corrupción que le afectan, así como por el incumplimiento de los compromisos adquiridos", añaden, y piden a la dirección que escuche sus reclamaciones y someta las decisiones a votación de la militancia.

Xavier Martínez-Gil, Àngel Ruiz y Joan Segarra entregando los avales insuficientes para liderar ERC.

Imagen de archivo de Xavier Martínez-Gil (en el centro) en la sede de ERC. / MARC PUIG I PÉREZ / ERC

Si hubieran conseguido las firmas, esto se habría convertido en un serio contratiempo para la dirección de Oriol Junqueras, ya que los presupuestos están en pleno trámite en el Parlament, pero todavía no se han votado definitivamente. Al no haberlas conseguido, se despeja el camino para que los republicanos acaben aprobando las cuentas en la votación prevista para el mes de julio.

Situación interna

El episodio de las firmas aporta una fotografía aproximada de la situación interna actual de ERC. Tras la crisis interna que sacudió a la organización en 2024, la formación ha recuperado la estabilidad, pero mantiene el ruido interno. Un ruido que no es capaz de cambiar el rumbo de la actual dirección, pero que mantiene a la organización en una tensión latente. El ejemplo más reciente fue el último Consell Nacional del partido. Allí, algunos de sus miembros protestaron por el apoyo a las cuentas de Illa y por cómo la dirección había abordado el debate interno.

La gran prueba que medirá la estabilidad del partido serán las elecciones municipales de dentro de un año. En ellas, ERC se juega empezar a revertir el ciclo electoral descendente que inauguró, precisamente, en las anteriores elecciones locales de 2023. Si lo consigue, Junqueras y su apuesta estratégica de pactar con el PSC saldrán reforzados. Si no lo consigue, las corrientes críticas tendrán argumentos para rearmarse.

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