Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Futuro de la legislatura

Cunde el convencimiento en la derecha de que Sánchez podría maniobrar para apurar la legislatura más allá del límite

Abascal ha pedido información jurídica en Vox sobre esa eventualidad

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el acto oficial de presentación del plan nacional de prevención y extinción de fuegos, en la Base Aérea, a 21 de mayo de 2026, en Torrejón de Ardoz, Madrid (España). El despliegue institucional cuenta con

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el acto oficial de presentación del plan nacional de prevención y extinción de fuegos, en la Base Aérea, a 21 de mayo de 2026, en Torrejón de Ardoz, Madrid (España). El despliegue institucional cuenta con / Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Mariano Alonso Freire

Mariano Alonso Freire

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Antes incluso de que la investigación judicial abierta al ex presidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, volviese a poner patas arriba la vida pública española, y dentro de las habituales especulaciones sobre cuándo convocará Pedro Sánchez las próximas elecciones generales, en la derecha ha empezado a cundir un inquietante convencimiento. El de que el jefe del Ejecutivo estaría dispuesto a maniobrar para llevar la legislatura más allá de los cuatro años preceptivos, que en principio se cuentan desde la constitución de las Cortes, algo que ocurrió la última vez el 17 de agosto de 2023, dada la inédita fecha, el 23 de julio, en que se celebraron las últimas elecciones generales.

Allí comienza siempre la legislatura, cuando quedan constituido en el Congreso de los Diputados y el Senado, con sus respectivas Mesas y presidentes. Aunque en el imaginario el inicio de una legislatura puede aparecer más ligado a la investidura del presidente del Gobierno, que en este caso fue en noviembre de aquel año 2023, cuando Sánchez revalidó su mandato, después de otra investidura fallida de Alberto Núñez Feijóo. Así las cosas, las próximas elecciones generales, que Sánchez siempre ha asegurado que no adelantará, tendrían que celebrarse en algún momento del primer semestre del año próximo 2027, apurando como mucho a finales de julio, exactamente cuando se produjo la cita con las urnas de hace tres años.

Donde más cunde ese convencimiento sobre las intenciones del presidente es en Vox, y de hecho el líder de la extrema derecha, Santiago Abascal, ha realizado repetidamente esa denuncia, incluido en sus intervenciones en las sesiones de control, donde una vez al mes tiene la oportunidad de interrogar directamente al jefe del Ejecutivo en el hemiciclo. Pero también se extiende esa convicción en el PP y sus órbitas. Abascal, incluso, ha preguntado formalmente sobre ello a las personas de su equipo con mayor experiencia jurídica, y la respuesta que le han dado no le ha dejado muy tranquilo, pues le han asegurado que, de producirse esa eventualidad, no habría una respuesta fácil. "Lo ha preguntado varias veces", aseguran fuentes de Vox, que aseguran haber recibido información fiable de que Sánchez habría pedido informes jurídicos para, según expresan estas fuentes, "que le digan cuáles son los escenarios que los que es posible retrasar la convocatoria de elecciones".

Impensable para la izquierda

El escenario es absolutamente impensable, ni que decir tiene, para la izquierda en general y para el PSOE en particular. Y no todos en la derecha y en la extrema derecha creen con la misma intensidad que ese desafío al procedimiento democrático pudiera producirse. Pero el comentario sigue corriendo por los mentideros conservadores, y como demuestra la consulta de carácter interno realizada por Abascal, mucho más allá y mucho más arriba. Algo que cuadra perfectamente, por otra parte, con el diagnóstico de Vox, que considera a Sánchez el jefe de una "mafia" o de una "organización criminal", como han repetido reiteradamente.

Ni que decir tiene que el estallido del 'caso Zapatero' no hace sino cargar de razón a quienes en el PP y Vox ven a los dirigentes del PSOE capaces de todo. El auto del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, y el hecho de que incluso el PSOE haya tratado de volver a recurrir, de manera más o menos velada y según al dirigente que se escuche, al discurso del lawfare o guerra sucia judicial, refuerzan esa percepción. Tanto los populares como los dirigentes de Vox reivindican ahora todo lo que han dicho al respecto sobre la posible corrupción del expresidente, y los interrogatorios que por ejemplo le hicieron en su reciente comparecencia en la comisión de investigación del Senado, ridiculizada desde muchos ámbitos de la izquierda, singularmente la política. Y de cara al futuro, creen que podrían repetirse una situación similar.

Suscríbete para seguir leyendo