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Moción

El Parlament tumba la "prioridad nacional" que defienden PP y Vox

Los populares votan a favor del texto presentado por la extrema derecha, pero añaden modificaciones para que se adecúe a la "legalidad vigente" y tenga en cuenta el "arraigo", tras las críticas formuladas por Alejandro Fernández

El PP rechaza la moción de Vox en el Congreso sobre la" prioridad nacional"

El PP admite sentirse "cómodo" con la prioridad nacional aunque marca distancia con Vox en determinadas cuestiones

El portavoz de Vox, Joan Garriga.

El portavoz de Vox, Joan Garriga. / PARLAMENT

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Gisela Boada

Gisela Boada

Barcelona
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El debate sobre la "prioridad nacional" en el acceso a los servicios públicos también ha llegado al Parlament, después de haber protagonizado la conversación en diferentes hemiciclos autonómicos y en el Congreso, especialmente a raíz de las negociaciones entre PP y Vox para los gobiernos de Extremadura y Aragón. El partido liderado por Ignacio Garriga en el Parlament ha llevado a votación un texto alineado con el posicionamiento de Vox a escala nacional, en defensa del trato preferente a los españoles. Sin sorpresas, la propuesta ha sido rechazada por la mayoría del hemiciclo, con la excepción del PP catalán, que ha votado a favor.

Los populares, sin embargo, han accedido a apoyar la moción a cambio de incorporar algunas modificaciones en el redactado con las que se sentían más cómodos. Entre ellas, que este principio de prioridad en la asignación de ayudas sociales, servicios públicos y programas de vivienda se aplique "de acuerdo con la legalidad vigente" a los españoles que tengan "un arraigo real, duradero y verificable con el territorio". El documento inicial de Vox se limitaba a reclamar "garantizar la prioridad nacional" en estos programas, bajo su lema "primero los de casa".

El asunto ya generó tensión entre PP y Vox durante el ciclo electoral autonómico de los últimos meses y llegó a escalar hasta una votación en el Congreso, de la que el PP se desmarcó. En los últimos meses, sin embargo, al calor de las negociaciones en varias autonomías, los populares han ido acogiendo poco a poco este principio, hasta llegar a admitir que se sentían "cómodos" con él. El presidente del PPC, Alejandro Fernández, ha criticado en varias ocasiones esta "prioridad nacional", al entender que va en contra de la legalidad. "El principio de prioridad nacional para recibir ayudas sociales, una vez eres una persona legal, me parece profundamente antidemocrático y contrario al espíritu europeo", dijo recientemente en una entrevista.

El presidente del PPC, Alejandro Fernández.

El presidente del PPC, Alejandro Fernández. / ACN

El socialista Jordi Riba no ha tardado en sacar a relucir esas declaraciones para criticar que el PP se sume ahora a la "prioridad nacional". "Su presidente tenía razón cuando dijo que era la 'antesala del fascismo'. El problema es que su partido sufre el síndrome de Franz von Papen", ha espetado el diputado del PSC, en referencia al político conservador alemán que creyó poder controlar a Hitler desde el Gobierno y acabó siendo desplazado por el régimen nazi. "Acabó devorado por el monstruo al que ayudó a abrir la puerta", ha rematado, en alusión al papel que juega el PP con Vox.

En su intervención para defender la moción, el portavoz de extrema derecha, Joan Garriga, ha sacado pecho de que en Extremadura y Aragón, "gracias a Vox", ya se esté empezando a "implementar" este principio. El diputado del PP Hugo Manchón ha aprovechado para reivindicar los pactos de su formación con los de Santiago Abascal "dentro de la Constitución" y ha asegurado que las modificaciones introducidas por su partido en el texto "van en la línea" de lo que el PP defiende en los gobiernos autonómicos "y se aplica en otros países europeos".

Durante su turno, y pese a que el presidente del Parlament, Josep Rull, le ha pedido que se centrara en el punto de la moción, Manchón ha mostrado dos fotografías de Santos Cerdán y José Luis Rodríguez Zapatero y ha atacado al PSOE por criticar "los pactos de PP y Vox" mientras, según ha dicho, abandera "la corrupción". La líder de Aliança Catalana, por su parte, ha declarado que ella defiende la misma "prioridad nacional", pero para los catalanes y Catalunya, no en el sentido español que plantea Vox.

Un debate encendido

El resto de partidos han rechazado de plano el texto presentado por Garriga y han cargado contra el discurso xenófobo de Vox. Anna Feliu, diputada de Junts, ha defendido que Catalunya "siempre ha sido un pueblo", sin distinguir por nacionalidades, y ha criticado que "los extremos" intenten capitalizar el debate sobre la inmigración para ganar votos. "Unos con la bandera española y otros con la señera, pero el resultado es idéntico: dividir la sociedad catalana", ha espetado la posconvergente, también alcaldesa de l'Albi, en Lleida.

"Ustedes solo saben expandir odio, llevar el conflicto donde no lo hay, pero Catalunya es un país de acogida", ha apuntado Ana Balsera, diputada de ERC, que ha reprochado a Vox que solo quiera la prioridad "de los españoles de bien". Una expresión parecida a la empleada por el portavoz de los Comuns, David Cid, que ha deslizado que son "patriotas solo de las carteras", porque sus políticas, ha dicho, se dirigen únicamente a los ricos. Además, Cid ha avisado a Vox de que su formación, junto a la de Orriols, es responsable del auge de las agresiones racistas en las calles. "Son los autores intelectuales de las agresiones a vecinos y vecinas de nuestros barrios" por su color de piel, ha señalado.

Laure Vega, diputada de la CUP.

Laure Vega, diputada de la CUP. / LALI PUIG

También desde ERC han ahondado en esa idea. "Solo saben vomitar odio, como hicieron la semana pasada diciendo que de momento no iban a deportar a una de las nuestras", ha añadido la republicana, en referencia al ataque de Alberto Tarradas a Najat Driouech. Balsera también ha advertido a Vox, que la semana que viene ha convocado una manifestación en Santa Coloma de Gramenet,ciudad natal de la diputada, de que su municipio es "orgullosamente acogedor y antifascista". "Santako no les quiere y allí estaremos nosotros para plantarles cara", ha avisado.

Laure Vega, de la CUP, ha dedicado su turno a ahondar en las "contradicciones" de la "prioridad nacional" de Vox, que, ha dicho, está lejos de los intereses de los catalanes. Así, ha criticado que se sitúen antes del lado de Donald Trump y sus aranceles, que "ahogan a las empresas", de los fondos de inversión que especulan con la vivienda desde otros países, o que nieguen la violencia machista pese a decir que defienden "las familias". "Ustedes dijeron que eran patriotas y lo único que son es comerciantes; no tienen prioridad nacional, sino prioridad de negocios", ha añadido Vega. Y ha zanjado: "A mí en la vida me ha explotado un Lamine o un Mohamed, pero nombres como los que llevan ustedes unos cuantos".

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