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Semana decisiva

Govern y ERC pactan reforzar la hacienda catalana y que Catalunya tenga mayoría en el Consorcio de la Zona Franca

El ejecutivo catalán y los republicanos encarrilan el pacto de presupuestos y presentan hoy la línea orbital de tren

El acuerdo definitivo está previsto para el martes, el miércoles se celebrará una bilateral Estado-Generalitat y el viernes el Govern prevé aprobar las cuentas para llevarlas al Parlament

Illa tiene "confianza" en que esta vez sí que logrará un acuerdo de presupuestos con ERC: "Irá bien"

ERC convoca un Consell Nacional este lunes para decidir si apoya los presupuestos de Illa

ERC propone una línea orbital ferroviaria de 5.200 millones para dar el sí a los presupuestos

Oriol Junqueras y Salvador Illa se saludan en acto de impulso de la Línea Orbital Ferroviaria en Sant Sadurní d'Anoia

Oriol Junqueras y Salvador Illa se saludan en acto de impulso de la Línea Orbital Ferroviaria en Sant Sadurní d'Anoia / FERRAN NADEU

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Barcelona
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Por primera vez en más de tres años, las piezas empiezan a encajar para que Catalunya tenga nuevos presupuestos. Es algo que no ocurre desde el 10 de marzo de 2023, cuando el Parlament aprobó unas cuentas públicas por última vez. Este lunes empieza una semana decisiva para el desenlace de la negociación. El Govern tiene el pacto encarrilado con ERC y, si no hay un giro de guion, lo cerrará en los próximos cuatro días. Le faltará sumar a los Comuns que, pese a que también ponen precio a su 'sí', no harán descarrilar las cuentas. Que lo roza con la punta de los dedos lo demuestra las últimas declaraciones que ha hecho el president Salvador Illa sobre el transcurso de la negociación: "Tengo confianza en que las cosas irán bien".

La primera señal que activará la cuenta atrás para el pacto llegará este mismo lunes. El Govern y ERC anunciarán que tienen un acuerdo para impulsar la línea orbital ferroviaria, una infraestructura que pretende unir las grandes ciudades de la segunda corona metropolitana sin pasar por Barcelona. Es un proyecto con 5.200 millones de presupuesto y un calendario de ejecución entre 2027 y 2040 que financiará íntegramente el Estado con ayuda del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

¿Por qué es tan importante esta línea para desencallar las cuentas? Tras el enfado que supuso para ERC el rechazo del Gobierno de Pedro Sánchez a que la Generalitat recaude el IRPF -que hizo descarrilar el primer intento de aprobar los presupuestos-, los republicanos se lanzaron a buscar un proyecto que pudiera compensar esa decepción y justificar el apoyo, esta vez sí, a las cuentas. Han considerado que la línea orbital, un proyecto anunciado en 2004 pero que lleva 20 años en un cajón, era de la suficiente envergadura para justificar el voto a favor. Es un proyecto cuyo trazado impacta en una zona de más de tres millones de habitantes, un gran caladero de votos.

Pasajeros a la espera de un tren de Rodalies en la estación de Mataró, que sería cabecera de línea de la futura orbital ferroviaria.

Pasajeros a la espera de un tren de Rodalies en la estación de Mataró, que sería cabecera de línea de la futura orbital ferroviaria. / Zowy Voeten / EPC

Además, ERC ha incluido en el pacto presupuestario otras dos iniciativas para justificar su apoyo. La primera, el impulso de una sociedad mercantil participada por la Generalitat y el Estado que, como avanzó EL PERIÓDICO, vele por acelerar las inversiones estatales en infraestructuras en Catalunya que están pendientes. La segunda, una transferencia de una competencia estatal que los negociadores se reservan con celo, pero que pasaría por el hecho de que la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona tengan un peso mayoritario dentro del Consorcio de la Zona Franca, ahora controlado por el Estado, según Efe.

Los republicanos han puesto sobre la mesa la posibilidad de que el Consorcio pase a ser una entidad en cuyo órgano de dirección la parte catalana -Generalitat y Ayuntamiento, conjuntamente- disponga de mayoría (un 55%), mientras que el Estado -que hoy tiene el control del ente- conservaría cerca de un 45%. En ese porcentaje de la parte catalana, la Generalitat dispondría de un peso preeminente -el 40 o 45%, por encima del consistorio barcelonés, que tendría un 15% o 10%-, según puntualizan las citadas fuentes.

Las nuevas cuentas también reforzarán la Agència Tributària de Catalunya

El pacto presupuestario incluirá otros asuntos, como un refuerzo de la Agència Tributària de Catalunya. El Govern asumirá el compromiso de invertir 527 millones de euros entre el 2026 y el 2029 que servirán, entre otras cosas, para incrementar la plantilla y desarrollar mejoras tecnológicas para que pueda asumir en el futuro la gestión del IRPF. "Los presupuestos tienen una doble función: poner más recursos al servicio de la sociedad y, al mismo tiempo, arrancar competencias y herramientas para ponerlos al servicio de Catalunya", esgrimen desde ERC. "Un gran país necesita presupuestos", asegura Illa como anticipo de lo que prevé que se desencadene en las próximas horas.

Un cónclave decisivo

El movimiento definitivo que augura que el pacto está al caer es que ERC ha convocado un Consell Nacional para esta tarde. Allí, la dirección explicará a los dirigentes y cuadros del partido el estado de la negociación y tomará una decisión definitiva. Ahora mismo todo está encarado para que esa decisión sea un 'sí'. En paralelo, los socialistas catalanes reúnen a su ejecutiva para solemnizar que, esta vez sí, parece que habrá fumata blanca.

Celebrado el Consell Nacional de los republicanos, el martes se formalizará el pacto entre Illa y el partido de Junqueras, la foto más ansiada por el president. Allí se explicará la letra pequeña del acuerdo presupuestario, más centrado en las partidas destinadas a cada servicio público. El día siguiente, el miércoles, se celebrará en Madrid una comisión bilateral entre el Estado y la Generalitat. Esto es una garantía que ha reclamado ERC para que el Gobierno de Sánchez asuma el compromiso público de que ejecutará los proyectos que dependen de él, como la línea de tren orbital. Por último, se actualizará también el acuerdo con los Comuns, el tercer actor imprescindible para que esas cuentas sean una realidad.

A partir de aquí, Illa trabaja con la previsión de poder aprobar las cuentas en una sesión extraordinaria del Consell Executiu el viernes para que empiecen su recorrido parlamentario. El objetivo final: que estén aprobadas definitivamente por la Cámara catalana antes del 1 de agosto, ya que calculan un mes de tramitación y otros 30 días por si algún grupo parlamentario lleva las cifras al Consell de Garanties Estatutàries.

El IRPF y los maestros

ERC deberá asumir como mínimo dos costes por pactar con el Govern. El primero, explicar a la opinión pública que ha decidido apoyar las cuentas pese a que Illa ha incumplido uno de sus grandes compromisos de investidura: que la Generalitat asuma la gestión del IRPF. El veto del PSOE lo ha impedido. Los republicanos alegan que intentarán reactivar el asunto del tributo presentando enmiendas a la ley de la nueva financiación autonómica cuando esta empiece su recorrido en el Congreso. "Nosotros no renunciamos a nada", esgrimen desde la dirección de Junqueras.

Manifestación de profesores en huelga en el centro de Barcelona

Imagen de una protesta de los profesores. / Jordi Cotrina

El segundo contratiempo para los republicanos será hacerse una foto con el Govern mientras los profesores siguen en la calle protestando contra el ejecutivo catalán. No es una situación óptima para un partido que a menudo se ha autoproclamado como "el partido de los maestros". Esquerra ha decidido seguir adelante con el pacto porque considera que las cuentas benefician a muchos otros sectores que no pueden esperar a que los profesores e Illa resuelvan su conflicto. Además, el acuerdo presupuestario incluirá medidas para mejorar las políticas de educación.

El partido de Junqueras se ha decidido a apoyar los presupuestos, más allá de por su contenido, porque considera que Catalunya necesita estabilidad y recursos que alejen el fantasma de unas elecciones anticipadas. Una estabilidad que, alegan desde ERC, tiene que servir para impulsar políticas públicas que hagan retroceder a la extrema derecha. También hay un argumento menos confesable para evitar unos comicios. Junqueras busca tiempo para muscular el partido y lograr que se le aplique la amnistía para poder ser candidato en 2028.

Illa lo sabe, pero también a él le conviene ese tiempo y esa aplicación de la amnistía para consolidarse en la presidencia de la Generalitat luciendo unos presupuestos que le garanticen la estabilidad, además de remontar el sello de la gestión que pretende lucir y que se ha lastrado con crisis como la educativa o la de Rodalies. Sin embargo, el president considera que aún tiene por delante una segunda parte del mandato para relanzar su proyecto pensando en un próximo ciclo electoral en el que ni tan solo el regreso de Carles Puigdemont o de Junqueras al ruedo electoral frustren cuatro años más de presidencia y de reinado del PSC. Para evitar que sus planes se tuerzan, no ha dudado en ceder el relato de los presupuestos a ERC bajo el convencimiento que, al final, será él quien capitalice las iniciativas derivadas de esas nuevas cuentas.

Los Comuns quieren frenar la R-Aeroport

Para poder aprobar definitivamente las cuentas, al Govern no le basta con ERC y también necesitará el apoyo de los Comuns. El partido de Jéssica Albiach también negocia sus condiciones, por más que el president dé por descontado el voto afirmativo de sus seis diputados. Una de ellas, avanzada por EL PERIÓDICO, es que se retire la R-Aeroport, el tren lanzadera que conectará el centro de Barcelona con el aeropuerto de El Prat y que las plataformas de usuarios denuncian que beneficiará a los turistas en detrimento de los pasajeros habituales.

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