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Crónica política

Las incertidumbres y el pez en el agua

La contienda electoral andaluza se define por la tensión y la duda, con un margen de escaños que sitúa la mayoría absoluta en el punto de mira

EL ÚNICO HOMBRE QUE QUIERE TENER YA 55 | Todas las encuestas insisten en la emoción: Juanma Moreno sacará más de cincuenta escaños pero tal vez no llegará a los 55 necesarios para la absoluta. O tal vez sí. Se agota el plazo de sondeos y como diría el tópico, ya la próxima encuesta será la propia jornada electoral. Hay nervios, tensión, también, claro en el PSOE, donde se vislumbra un mal resultado que puede meter al partido en una gran crisis. De liderazgo también. Otra vez.

EL ÚNICO HOMBRE QUE QUIERE TENER YA 55 | Todas las encuestas insisten en la emoción: Juanma Moreno sacará más de cincuenta escaños pero tal vez no llegará a los 55 necesarios para la absoluta. O tal vez sí. Se agota el plazo de sondeos y como diría el tópico, ya la próxima encuesta será la propia jornada electoral. Hay nervios, tensión, también, claro en el PSOE, donde se vislumbra un mal resultado que puede meter al partido en una gran crisis. De liderazgo también. Otra vez.

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José María de Loma

José María de Loma

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Todas las encuestas insisten en la emoción: Juanma Moreno sacará más de cincuenta escaños pero tal vez no llegará a los 55 necesarios para la absoluta. O tal vez sí. Se agota el plazo de sondeos y como diría el tópico, ya la próxima encuesta será la propia jornada electoral. Hay nervios, tensión, también, claro en el PSOE, donde se vislumbra un mal resultado que puede meter al partido en una gran crisis. De liderazgo también. Otra vez.

Decía Manuel Alcántara que hay que escribir siempre muy cerca del punto final.

Hay políticos que valen para esto de las campañas electorales y otros que están como de prestadillos y querrían dar un mitin, pero solo uno y ya muy cerca de la jornada electoral. A los políticos les pasa como a los periodistas: si un periodista vale lo que vale su último artículo, el político vale lo que vale su última declaración. Y, claro, hay días en los que el artículo es glorioso y el periodista no quiere que el día acabe y días en los que el político ha lanzado una monumental cagada y quiere que todo pase rápido para poder realizar una nueva declaración que baje de los titulares la cagada y aúpe la buena nueva.

LÓPEZ SE DIO UN GARBEO A FONDO POR MÁLAGA | No hizo Patxi López la visita habitual: dar un mitin, la barrila, una foto y para casa. Fue a Campanillas, a más zonas de Málaga y también a la Feria del Libro, donde se interesó por autores locales.

LÓPEZ SE DIO UN GARBEO A FONDO POR MÁLAGA | No hizo Patxi López la visita habitual: dar un mitin, la barrila, una foto y para casa. Fue a Campanillas, a más zonas de Málaga y también a la Feria del Libro, donde se interesó por autores locales. / L.O.

Esto es ahora, antes a un político también se le medía y trataba y enjuiciaba por su trayectoria. Ahora todo va muy rápido (cosa que tal vez también pudo decir un señor en 1880 al ver pasar un modernizado coche de caballos) y a un político se le puede enjuiciar por sus últimos diez tuits.

Igual que Umbral aconsejaba al joven columnista que cada ocho o diez artículos de tono político o de actualidad metiera uno lírico, a los políticos se les aconseja que de cada diez tuits uno sea cachondo, enrollado, humorístico; otro ha de ser cultural y ya pues quedan ocho en los que, ahora sí, ciscarse en el adversario, en la madre del adversario, en las ideas del adversario y en el lado correcto de la historia si hace falta. Por cierto que nosotros lo que aconsejamos es leer a Umbral. También, para quienes gusten de esto de las campañas electorales, ‘El pez en el agua’, de Mario Vargas Llosa (1990) donde narra en primera persona su enfrentamiento con Fujimori, su incursión en la política y su decepción final. Y más cosas.

Ya tiene mérito meter en una crónica de campaña electoral andaluza a Fujimori, pero bueno, también han metido el hantavirus, Hernán Cortés, China, Koldo, Ábalos, Aldama, la Kitchen y hasta señoritas de compañía y pago que eran recogidas en coche oficial en Zaragoza para ir a descapullar presuntos sinvergüenzas al Parador de Teruel que pagaban con dinero público.

A más de un líder le gustaría venir a Andalucía, decir esta boca es mía y estos votos para mí y que la cosa quedara sentenciada. Por su verbo y cara bonita. Es más dura la cosa. Tengo para mí que cada vez hay más dudas, que Moreno trata de agrupar el voto práctico, Vox se resiste a bajar y a ser condescendiente con él y el PSOE trata de redoblar esfuerzos y de traer a uno de sus talismanes, otra vez, para el tramo final de campaña. La única seguridad en esta campaña es la incertidumbre que la ha marcado. Desde el inicio hasta el final, todo se mueve en esa horquilla, pongamos, 52-58, que son los escaños que otorgan las encuestas al PP, que necesita 55. Ese eje argumental lo que hace es considerar seguro que los populares ganan sí o sí y aunque un partido sepa que no resultará victorioso, no puede entrar en ese marco de pensamiento, que lo derrota previamente. Ya estamos muy cerca del desenlace. Y del punto final.