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Día de los Trabajadores

Puigdemont acusa a los gobiernos socialistas de aplicar una "subida de impuestos encubierta" por no deflactar el IRPF

Junts carga contra la presión fiscal y el "afán recaudatorio" de Illa y Sánchez en el primero de mayo

El Parlament rechaza la propuesta de Junts para bajar el IRPF y eliminar el impuesto de sucesiones

El presidente de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont.

El presidente de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont. / Glòria Sánchez - Europa Press

Gisela Boada

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Barcelona
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Una de las principales peticiones de Junts cuando el Govern aprobó hace más de un mes las medidas 'anticrisis' para hacer frente a la guerra de Irán fue llevar a cabo una deflactación del IRPF y una rebaja del tramo autonómico que permitiera amortiguar parte del impacto de la inflación. Posconvergentes y populares lo pusieron una y otra vez sobre la mesa, pero se encontraron con la negativa de la consellera de Economia, Alícia Romero, que ya advirtió de que no exploraría esa vía. Este viernes, Día del Trabajador, el presidente de Junts, Carles Puigdemont, ha vuelto a insistir en la aplicación de esta medida y ha acusado al president Salvador Illa, pero también al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de aplicar una "subida de impuestos encubierta" al no querer corregir la recaudación del IRPF ante la subida de precios.

"En este Primero de Mayo recordamos que, mientras los ingresos del Estado no dejan de crecer, el poder adquisitivo de los trabajadores disminuye", ha publicado Puigdemont en X, haciendo un llamamiento a ambos gobiernos para corregirlo. Illa puede actuar sobre la parte autonómica y Sánchez sobre la estatal, que se reparten aproximadamente a partes iguales. Deflactar este gravamen permitiría adaptar el impuesto a la subida de precios para que los trabajadores no paguen más. Sin embargo, más allá de la negativa de estos ejecutivos socialistas a aplicar estas rebajas fiscales -consideran que hay otras políticas más efectivas, como las ayudas directas-, el Parlament tumbó hace 15 días una ley impulsada por Junts para, precisamente, aliviar la presión fiscal.

Lo hizo con los votos en contra del PSC, ERC, Comuns y la CUP, aunque los tres primeros sí avalaron el año pasado, mediante un suplemento de crédito, una modificación del tramo autonómico del IRPF para reducir la carga en los tramos de hasta 35.000 euros, correspondientes a las rentas más bajas. Pero no es suficiente para los posconvergentes, que exigen, tanto en el Congreso como en el Parlament, políticas fiscales con un "impacto directo" en los bolsillos de los catalanes.

"Las políticas expoliadoras, que representan tanto el déficit fiscal de Catalunya como el afán recaudatorio de los gobiernos socialistas español y catalán, ahogan nuestra capacidad de ahorro e inversión, recortan el poder adquisitivo de las clases medias y trabajadoras y empobrecen el país", sostiene Junts en un comunicado emitido este 1 de mayo. En él, carga contra la "mala gestión" del Govern de Illa, al que recrimina las sucesivas crisis surgidas en los últimos meses en sectores como la educación, la sanidad o la agricultura.

Un salario mínimo catalán

Entre sus demandas, más allá de las rebajas fiscales, consta la aplicación de un salario mínimo catalán que se adapte al coste de la vida en Catalunya. Se trata de una reivindicación que sí cuenta con el respaldo de la mayoría de partidos del Parlament, que ya aprobaron en un debate monográfico celebrado en febrero su puesta en marcha. "Exigimos que el dinero que producimos en Catalunya se quede aquí y no se vaya, para que así podamos hacer frente a las necesidades de todas las familias trabajadoras de nuestro país: vivienda, sanidad, infraestructuras, educación, servicios sociales...", apuntan desde Junts.

También recuerdan, en esta jornada festiva y reivindicativa, que la "independencia" es la única vía para corregir estos déficits estructurales, si bien no mencionan en ningún momento el traspaso del IRPF a la Generalitat, un compromiso que ERC arrancó a los socialistas y que cuenta con el respaldo mayoritario del Parlament que en varias votaciones se ha mostrado a favor, aunque no parece que vaya a materializarse a corto plazo. Junts nunca lo ha visto con buenos ojos, ya que aboga por un modelo de consorcio -rechazado hasta cinco veces simbólicamente en la Cámara catalana- para que Catalunya recaude el 100% de sus impuestos.

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