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Juicio en el Tribunal Supremo

La estrategia de Aldama ante el Supremo: ser "nexo" con las constructoras y negar comisiones concretas por mascarillas

El comisionista se ha aferrado al cumplimiento de un pacto que mantuvo incluso tras la salida de Ábalos del Gobierno para justificar entregas de dinero y regalos continuos entre 2019 y 2022

Aldama insinúa que Jéssica Rodríguez tenía un vídeo comprometedor de Ábalos

Lucía Feijoo Viera

Cristina Gallardo

Cristina Gallardo

Madrid
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La esperada declaración del empresario Víctor de Aldama en el juicio por el caso Koldo en el Tribunal Supremo se extendió durante casi ocho horas sin apenas interrupciones por parte del fiscal jefe Anticorrupción y los abogados de la acusación y la defensa. El comisionista reconoció el pago de entre 3,5 y 4 millones de euros al exministro José Luis Ábalos y su asesor entre 2019 y 2022, y que lo habría hecho en cumplimiento de un pacto en el que él hizo de simple nexo entre las constructoras interesadas en obtener adjudicaciones públicas y el entonces secretario de Organización del PSOE. Aldama obtenía "notoriedad" y "poder" para sus diferentes negocios y Ábalos y su asesor lograban efectivo y diversos regalos, además de financiación para el partido.

Sin embargo, y dentro de su propia estrategia de colaboración con la Fiscalía Anticorrupción, coordinada por el prestigioso penalista José Antonio Choclán, el comisionista no ha tenido más remedio que reconocer un papel que va más allá de ser un simple intermediario entre las constructoras y el PSOE.

Que otros pagaran

Así, ha mantenido que el adelantaba los pagos regulares y constantes al ministro y su asesor (en el Ministerio o en la propia vivienda de José Luis Ábalos) cuando las adjudicatarias de obra no podían hacer frente a los mismos por diversas razones. Otra parte del dinero (y los gastos por el disfrute por Ábalos del chalet en La Alcaidesa) fue aportado por empresas de hidrocarburos de su entorno de influencia como era Villafuel, que buscaba una licencia del Gobierno para poder operar.

El empresario Víctor de Aldama a su llegada al Tribunal Supremo a declarar como acusado en el juicio de las mascarillas, a 29 de abril de 2026, en Madrid (España).

El empresario Víctor de Aldama a su llegada al Tribunal Supremo a declarar como acusado en el juicio de las mascarillas, a 29 de abril de 2026, en Madrid (España). / Gabriel Luengas - Europa Press

Además de eso, Aldama ha reconocido que solicitó a uno de sus principales socios (Luis Alberto Escolano) el pago de casi 90.000 euros por el alquiler del piso que ocupó durante más de dos años Jésica Rodríguez, amante de Ábalos; amén de asumir personalmente otras dádivas como el pago de unas vacaciones para el ministro en Marbella o vehículos para Koldo García y su hermano.

La cuestión, como bien hizo notar la defensa del asesor ministerial, es que las adjudicaciones sospechosas de obra pública no son objeto de este procedimiento, sino del que aún se instruye en la Audiencia Nacional y que salpica en estos manejos al que fuera después de Ábalos el 'número 3' del PSOE Santos Cerdán. Por otro lado, las acusaciones sobre esta supuesta financiación irregular del partido se han realizado sin aportar prueba alguna al respecto, según han hecho notar igualmente la defensa.

Dinero de las mascarillas

Dentro de toda estrategia ¿dónde quedan las supuestas comisiones a cambio de los contratos millonarios para la compra de mascarillas que dio lugar al inicio de la causa? El comisionista ha optado por diluir su actuación al respecto. "Yo no tengo conciencia de pagar comisiones por las mascarillas", ha manifestado cuando ha sido preguntado por primera vez por este asunto.

Esta declaración impactaba de plano en la línea de acusación que defiende la Fiscalía Anticorrupción, y quizá por eso en la sesión de la tarde, a preguntas de la acusación popular, el comisionista ha añadido que aunque llegó la pandemia y se paralizaron las adjudicaciones y las obras, él seguía teniendo un compromiso para pagar a Koldo y Ábalos, y le "daba igual que el dinero "llegara de las constructoras, de las mascarillas, de Have Got Time (empresa de hidrocarburos o de donde viniera".

En todo caso, el foco de la acusación del escrito de acusación del fiscal Alejandro Luzón se centra en los 10.000 euros al mes a modo de sueldo que el comisionista también aceptó haber pagado mensualmente a Koldo García y Ábalos para "tenerlos contentos" y facilitar la relación que habían acordado, sin aclarar muy bien el origen de ese dinero o si luego era compensado por otros empresarios por adelantarlo. "Los 10.000 euros al mes era como un regalo mensual, pero yo les pagué mucho más", ha manifestado.

La reacción de Ábalos y Koldo mientras Aldama habla de las “señoritas” que pagó en México

La reacción de Ábalos y Koldo mientras Aldama habla de las “señoritas” que pagó en México / EP

Pese a llegar a las manos

Por otro lado, la "palabra" que el comisionista dio a Ábalos y a su hombre para todo en Ministerio estuvo por encima de cualquier contrariedad, como fue la salida de Ábalos del Gobierno en julio de 2021 e incluso una pelea con Koldo García. Según su relato, la persistencia del asesor en que se siguiera pagando el piso para Jésica Rodríguez provocó que ambos llegaran a las manos, y a partir de ese momento fue el hermano de Koldo, Joseba García, el que acudía a su oficina a seguir recogiendo el dinero pactado hasta bien entrado el año 2022.

Esta forma de actuar, lograr que otros pusieran su dinero o pagaran pisos y chalets para Ábalos mientras él obtenía el beneficio de ser reconocido como empresario con influencias, la explicó Aldama en una máxima que le enseñó su abuelo: "Los mejores negocios son aquellos en los que otros ponen el dinero".

Por parte de la defensa, las explicaciones dadas este miércoles por el comisionista --que como acusado no tiene obligación de decir verdad-- no han hecho más que minar su credibilidad ante el tribunal. "Las fechas cuadran, las sociedades que citan ni estaban constituidas en el caso de La Alcaidesa, no da una", señalan a EL PERIÓDICO.

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