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Pleno de la Cámara

El Parlament condena los cánticos islamófobos del España-Egipto sin el apoyo del PP, Vox y Aliança Catalana

Vox defiende el "musulmán el que no bote" y ataca a la diputada de ERC Najat Driouech

La Cámara pide condicionar la financiación de eventos deportivos al uso del catalán

Los cánticos racistas empañan el amistoso de España frente a Egipto en Cornellà: "Musulmán el que no bote"

Imagen de la grada del partido de España contra Egipto del pasado 1 de abril.

Imagen de la grada del partido de España contra Egipto del pasado 1 de abril. / EFE

Quim Bertomeu

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Barcelona
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El Parlament ha aprobado este jueves una moción que condena los cánticos islamófobos -"Musulmán el que no bote"- que se produjeron de forma multitudinaria en el partido amistoso de fútbol entre las selecciones de España y Egipto que se celebró el 1 de abril en el RCDE Stadium de Cornellà. Según el texto aprobado, la Cámara ha considerado que esos cánticos "vulneran los valores del deporte, deterioran la convivencia y afectan de manera especial a los entornos de la práctica deportiva de base".

La moción es una iniciativa del PSC que ha prosperado con los 106 votos a favor de los socialistas, Junts, ERC, los Comuns y la CUP. El PP y Vox han votado en contra -26 escaños- y las dos diputadas de Aliança Catalana se han abstenido. El diputado socialista José Ignacio Aparicio ha denunciado que los discursos de odio en el mundo del deporte son "un fenómeno real y profundo" que "impacta de forma preocupante en el deporte de base". La moción aprobada también ha reclamado a la Generalitat que impulse "acciones de sensibilización y de fomento de los valores en el deporte", aunque no ha concretado cuáles deberían ser.

¿Qué tiene de malo esta frase que nace de la espontaneidad y la alegría de nuestro pueblo?

Alberto Tarradas

— Diputado de Vox en el Parlament

El debate se ha encendido con la intervención del diputado de Vox Alberto Tarradas. En primer lugar, porque ha defendido sin reparos los cánticos proferidos aquel día. "¿Qué tiene de malo esta frase que nace de la espontaneidad y la alegría de nuestro pueblo?", se ha preguntado. De hecho, ha asegurado que él mismo botaría en el Parlament de no ser por una cuestión de "decoro". El ambiente aún se ha caldeado más cuando, acto seguido, ha ironizado con la idea de "deportar" a la diputada de ERC Najat Driouech, que ni siquiera participaba en el debate.

No deportarán a nadie porque nosotros no les dejaremos

Laure Vega

— Diputada de la CUP en el Parlament

Las palabras de Tarradas han provocado el rechazo de varios partidos y diputados, entre ellos el del propio president del Parlament, Josep Rull, que ha lamentado "las generalizaciones ofensivas" y la "manera ignominiosa" en la que el diputado de extrema derecha se ha pronunciado en el pleno. También ha anunciado que abordarán el comportamiento de Tarradas en la comisión del estatuto del diputado para estudiar si merece ser sancionado. "No deportarán a nadie porque nosotros no les dejaremos", ha advertido la diputada de la CUP Laure Vega. El president Salvador Illa también ha condenado las palabras de la extrema derecha, al igual que el líder de ERC, Oriol Junqueras, a través de la red social X.

La enmienda del PP

El PP no ha apoyado los cánticos islamófobos, pero ha lamentado que la moción no incluyera también una condena explícita a los silbidos que se producen al himno de España en algunas competiciones deportivas, como por ejemplo en la última final de la Copa del Rey de fútbol. De hecho, los populares habían presentado una enmienda para que el Parlament se pronunciara sobre ello, pero el PSC, impulsor de la moción, ha rechazado que se sometiera a votación. El diputado popular Pau Ferran ha reprochado a los socialistas actuar con "hipocresía" y tener una "doble vara de medir". Por todo ello, han votado en contra de la condena. En cambio, el diputado Agustí Colomines (Junts) ha defendido que silbar el himno es libertad de expresión porque "silbas un símbolo" y no buscas "perjudicar a ningún colectivo". "Es una discrepancia política", ha resumido.

La diputada de Aliança y alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, en la sesión plenaria del miércoles.

La diputada de Aliança y alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, en la sesión plenaria del miércoles. / Enric Sitjà Rusiñol / ACN

Aliança Catalana se ha abstenido porque no ha querido apoyar la condena, pero ha buscado marcar distancias con el PP y Vox. La diputada de la extrema derecha independentista, Sílvia Orriols, ha argumentado que, pese a que considera "inadecuados, intolerables e improcedentes" los cánticos de aquel día, cree que los socialistas deberían actuar con la misma celeridad cuando se grita "puta Catalunya o putos catalufos". De ahí la abstención.

Un diputado de los Comuns cita el escrito de condena que hizo en su día Lamine Yamal

ERC ha llevado el debate al terreno de si Catalunya debe o no debe acoger partidos de la selección española de fútbol. El republicano Jordi Viñas ha reclamado al Govern que se abstenga de "facilitar los partidos de determinadas selecciones". Los Comuns se han remitido a una frase de Lamine Yamal para condenar los cánticos de aquel día: "Utilizar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas", ha dicho el diputado Andrés García Berrio.

Un mes después de los hechos, los Mossos investigan el asunto y la FIFA ha abierto un expediente a la Federación Española de Fútbol, pero aquellos cánticos no han tenido consecuencias. Tampoco las tendrá la moción del Parlament, más allá de acabar con un diputado de Vox en la comisión disciplinaria. Una comisión que, sin embargo, en esta legislatura no ha sancionado a nadie.

Promocionar el catalán

En otra moción sobre deporte, en este caso impulsada por ERC, el Parlament ha pedido al Govern "condicionar toda la financiación o promoción" de eventos deportivos al uso del catalán en sus comunicaciones oficiales. La iniciativa, que se ha aprobado con el sí de todos los grupos, excepto el PP y Vox, que han votado en contra, solicita que se incluyan cláusulas de uso del catalán como requisito en todos los convenios de colaboración, ayudas y subvenciones vinculadas al deporte, así como en la gestión de equipamientos deportivos. Estas mociones tienen como objetivo influir en la labor del ejecutivo catalán, pero no son de obligado cumplimiento.

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