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JUICIO KITCHEN

El inspector que investigó Gürtel desvela que sus jefes le pidieron detener a Bárcenas y registrar su vivienda para "torpedear" el caso

El juez Pablo Ruz y el agente Manuel Morocho concluyeron que "no había elementos indiciarios" suficientes para arrestar al extesorero del PP y optaron por "tener contención", al detectar "maniobras que podían dar armas para que se pidiera la nulidad de alguna de las pruebas"

Manuel Morocho.  Juicio sobre la Operación Kitchen en la Audiencia Nacional.

Manuel Morocho. Juicio sobre la Operación Kitchen en la Audiencia Nacional. / José Luis Roca

Tono Calleja Flórez

Tono Calleja Flórez

MADRID
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El inspector de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que lideró la investigación del caso Gürtel, Manuel Morocho, ha explicado en su declaración como testigo en el juicio de la Operación Kitchen que se desarrolla en la Audiencia Nacional que los miembros de "la escala de mando" de la Policía llevaron a cabo maniobras para "torpedear" esta causa y la pieza separada de la caja 'b' del PP, también conocida como papeles de Bárcenas. Y entre las artimañas que sufrieron los investigadores Morocho ha señalado que "un fin de semana" le pidieron que hablara con el juez Pablo Ruz, el instructor de ambos procedimientos, para que se llevara a cabo la detención del extesorero del PP Luis Bárcenas, quien según le aseguraron se encontraba "en una lista de embarque con destino a Suiza". Pero al hablar con el magistrado y evaluar la situación, ha recordado el agente, concluyeron que "no había elementos indiciarios" suficientes para arrestarle.

Decidieron "tener contención, porque efectivamente había maniobras que podían torpedear o dar armas para que luego se pidiera la nulidad de alguna de las pruebas". Por eso, acordaron mantener sus pesquisas "sobre bases absolutamente sólidas". En el mismo sentido, también rechazaron "intervenir y entrar en el domicilio [de Bárcenas]. Eso tiene un cumplir una normativa, legalidad y tiene que haber una motivación. Y en este caso concreto no podíamos hacer unas propuestas que no tenían una base investigativa en términos de necesidad, de proporcionalidad e integridad para la investigación, y no lo hicimos", ha zanjado.

"Había que obrar con inteligencia porque había muchos intereses para atacar el procedimiento judicial", ha proseguido Morocho, cuya declaración en el juicio de la operación parapolicial contra el extesorero del PP Luis Bárcenas continuará este jueves en la Audiencia Nacional.

Manuel Morocho. Juicio del caso kitchen en la Audiencia Nacional.

Manuel Morocho. Juicio del caso kitchen en la Audiencia Nacional. / José Luis Roca

"Atacar el procedimiento"

Por su parte, la investigación liderada por el inspector jefe de Asuntos Internos Gonzalo Fraga, responsable de las pesquisas sobre la operación Kitchen, ha desvelado que el clan policial encabezado por el comisario jubilado José Manuel Villarejo sí entró en un despacho que tenía alquilado la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias. Según el extesorero del PP en este inmueble era donde guardaba las grabaciones que había realizado de sus conversaciones con Mariano Rajoy y Javier Arenas, y que la cúpula policial buscó para destruir.

Manuel Morocho.  Juicio sobre la Operación Kitchen en la Audiencia Nacional.

Manuel Morocho. Juicio sobre la Operación Kitchen en la Audiencia Nacional. / José Luis Roca

Para Morocho, sus jefes en la Policía pretendían que vulnerara la neutralidad que debía mantener en la investigación, "y empezara a hacer interpretaciones que no estaban amparadas por una metodología de trabajo económico-financiera y de análisis de los delitos de corrupción. Me estaban hablando de cosas que yo no veía". Y eso tuvo como consecuencia que no respondían al juez Ruz lo que les pedía "en tiempo, generando una tensión en esa situación, cuando nosotros estábamos cumpliendo lo que se nos pedía a rajatabla, ni más ni menos".

"Desvalorizar los informes"

Fue entonces cuando este inspector comprendió que la intención de sus jefes "era desvalorizar los informes, en el sentido de que no aparecieran aquellos indicios que le permitían a los órganos judiciales".

Y con esta dinámica de trabajo "no tenía la confianza que tenía que tener en los mandos superiores, puesto que no estaban avalando" el trabajo que realizaban, "con mucha dificultad, con pocos recursos y con intensidad, en un tema complejo como es la corrupción". Por eso, optó por mantener "una buena relación con ellos", pero sin olvidar que su "objetivo fundamental era cumplir aquellas instrucciones, órdenes que el juez me había transmitido en toda la esfera de la relación instructor-responsable de una Unidad de Auxilio Judicial".

"La bestia negra del PP"

Finalmente, este testigo relató que los jefes de la Policía Nacional durante el Gobierno de Mariano Rajoy llegaron a acusarle "de forma recurrente" de dar titulares a la prensa e incluso le consideraban "la bestia negra del Partido Popular. Eso decía el jefe de Sección y sigue diciéndolo. Pero yo no doy titulares, yo analizo cosas con arreglo a una metodología y en base a unos protocolos de trabajo que se me marcan y que se me controlan. Hay un control permanente por parte del instructor de la acción nuestra. Y si yo me paso me lo hubiera recriminado y no fue así", ha defendido el inspector, para quien la repercusión que pudiera tener lo que hacían en los medios de comunicación era "obvia" por la naturaleza de lo que investigaban.

"Eso era algo conocido, pero yo no estoy para dar titulares o hacer palabras o frases que cierren no sé qué. No lo hago. Entonces, había una preocupación excesiva", ha concluido.

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